lunes, 31 de diciembre de 2012

Humberto Costantini

  En los meses Enero-Febrero de 2013 las publicaciones serán cada 5 días. 















¿Y si?


¿Y si sí?
¿Si entre tanto Lenin,
coyuntura
y organismo de base,
y compañero,

si entre tanta vigilia y Antiduhring,
entre tanto plenario y cigarrillo,
se nos está infiltrando la ternura
como un disimulado agente de la CIA?

¿y si apoyo la moción
quiere decir
sos linda?

¿y si yo estoy de acuerdo en el planteo
quiere decir
qué bárbaros tus ojos?

¿y si me adhiero
quiere decir sencillamente
que me adhiero?

ojo compañerita,
vigilancia,
que el enemigo acecha.

analicemos el asunto
a nivel de autocrítica

pero un poco más cerca,
mirándonos los ojos,
interminablemente
si es posible.




Humberto Costantini
De "Cuestiones con la vida" (1975)

Nació en Buenos Aires, el 8 de abril de 1924 y fallece el 7 de junio de 1987.

Imagen extraída: http://www.elortiba.org/hconst.html

viernes, 28 de diciembre de 2012

Jorge Boccanera



  En los meses Enero-Febrero de 2013 las publicaciones serán cada 5 días. 





















Un hombre

a Humberto Costantini


un hombre se me viene cayendo por la sangre
con una copa rota entre los dientes
no soy yo
somos todos
la soledad
el tajo de odio en la memoria somos

un hombre se me viene derrumbando
por la oscura saliva del silencio
salpicando mis ojos con antiguas cucharas
lágrimas que él inventa cuando pisa
los charcos de mi sangre

un hombre se me viene cayendo por la herida
no hagan música o fuego
no soplen ni respiren
quiere decirnos algo

hay un sur de rodillas preguntando
dónde estábamos todos
cómo fue que dejamos crecer la indiferencia
para que de una puerta salga el enceguecido
tirando puñetazos al aire
echando espuma por la boca

un hombre se me viene cayendo por la sangre
con pasos de borracho
no hagan ruido no escupan
no demoren quiere decirnos algo.




Jorge Boccanera
De "CONTRA EL BUFON DEL REY" (1980)










Nació en Bahía Blanca, Argentina, en 1952. Poeta y periodista.
Vivió parte de su exilio en México y Costa Rica. En su quehacer literario ha publicado además textos de crónica y de ensayo. En 1976 obtuvo el Premio Casa de las Américas de Cuba y un año después el Premio Nacional de Poesía Joven de México. “Premio Internacional de Poesía Ramón López Velarde” (2012), otorgado en México por la Universidad Autónoma del Estado de Zacatecas y el Festival Internacional de Poesía.


Obra: Michael Cheval - Perfecto desconocido

martes, 25 de diciembre de 2012

Guillermo Ibáñez












Después


Deshabitó la casa de fotos,
dijo adiós a su despedida.

Caminó otra vez sin rumbo
sin creer más en el amor.

Sintió que con ella se había ido
algo profundo de su cuerpo.

Pensó algún tiempo,
descubrió que pasaba.

Puso la vida en sus manos,
quedó su corazón en las de ella.

Un día dijo fin a ese final
reconstruyó su sombra.




* * *


“La soledad la borra y entristece
pero el recuerdo a veces la mejora…”
”Dama desierta”. C. Mastronardi



En mañanas sin labor ni horarios
cuando no ha ido a ningún lado

nadie ha llegado hasta su casa
ni un llamado devuelve la sonrisa.

En días que no puede engañarse,
con prisas, discusiones o regaños,

y duerme, camina o come sola;
ese tiempo transcurre de otro modo.

En tardes, detrás de los anteojos,
el sol brilla en el césped y en la fronda,

en un lado de las hojas y en el viento,
se mira y no puede escapar al figurarse.

Esas noches, huye de sus pasos,
nadie sobre su mano la frente inclina.

En esos desiertos de horas calmas,
después del mediodía, sobrevienen

largas horas, tardes infinitas, en las
que el olvido le devuelve la memoria.






Guillermo Ibáñez
De "Libro del amor y del olvido" - 2007 Ediciones El Laberinto

Nació en Rosario en 1949. Ha publicado una veintena de libros de poesía y narrativa y dirigido varias revistas literarias, entre las que por su trascendencia, cabe destacar “Runa” en los 60’y 70’ y “Poesía de Rosario”, que aparece desde los 90’.

sábado, 22 de diciembre de 2012

José María Pallaoro
























LAS ALAS DEL DESEO


Ella es un pájaro que de noche vuela a lugares desconocidos
Lleva entre sus alas el sabor de los que la amaron durante el día
Viaja sola por temor a que la soledad la abandone
Ella se entrega a los brazos que la oscuridad le proporciona
Esos brazos la abrigan de la posibilidad cierta de la muerte
La muerte siempre la descubre amparada por la noche
A veces se detiene a beber agua de los arroyos quietos
Y un nombre que se dibuja en la momentánea transparencia del mundo
le recuerda que no todo lo escrito podrá ser leído





TARDE DE PERROS


Como si la tarde pasara por la sencilla razón
de que hay silencios que se hacen
los muertos

Como si los perros que duermen bajo el sol
ladraran en sus sueños
al desconocido

Como si nada quedara
Sólo la ceniza
que nos tuvo de testigo

Señales de mirarnos
Cómplices

de un dolor que pena





José María Pallaoro
De "Son dos los que danzan" (1999-2003) 2a ed. De la Talita Dorada, 2012.

Nació en La Plata el 28 de febrero de 1959.
www.aromitorevista.blogspot.com


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Perotá-Chingó















Soy El Verbo



Soy el verbo que acciona una buena conversación
y cuando tú me nombras sientes ganas
Soy la nueva alternativa contra contaminación
y tú eres la energía que me cargas
Soy una arboleda que da sombra a tu casa,
un viento suave que te soba la cara

En todos tus sueños negra soy la manifestación,
tu eres esa libertad soñada
Soy la serenidad que lleva a la meditación
y tú eres ese tan sagrado mantra
Soy ese jueguito en parcha que te baja la presión
y siempre que te sube tú me llamas
Ya tira la sábana sal de la cama
y vamos a conquistar toda la casa
En todo lo que tu acostumbras soy contradicción
creo que eso es lo que a ti te llama

La complicidad es tanta
que nuestras vibraciones
se complementan lo que tienes
me hace falta y lo que tengo te hace ser más completa
La afinidad es tanta miro a tus ojos
y ya se lo que piensas
Te quiero porque eres tantas
cositas bellas que me hacen creer que soy
la levadura que te hace crecer el corazón
y tú la vitamina que me hace falta

Soy ese rocío que se posa en tu vegetación
y tu esa tierra fértil que está escasa
Soy la blanca arena que alfombra tu casa,
todo el follaje que da vida a tu mapa
De toda idea creativa soy la gestación
Tu eres la utopía liberada

La complicidad es tanta
que nuestras vibraciones se complementan
lo que tienes me hace falta
y lo que tengo te hace ser más completa

La afinidad es tanta
miro a tus ojos y ya se lo que piensas
Te quiero porque eres tantas
cositas bellas que me hacen sentir muy bien



Perotá-Chingó
Julia Ortiz y Dolores Aguirre (acompañadas por Pocho Alvarez y Martin Donozo)

domingo, 16 de diciembre de 2012

Roberto Juarroz



















Hago un pozo
para buscar una palabra enterrada.
Si la encuentro,
la palabra cerrará el pozo.
Si no la encuentro,
el pozo quedará abierto para siempre en mi voz.

La búsqueda de lo enterrado
supone adoptar los vacíos que fracasan.










La lluvia y la noche
caen sobre mí como agua indivisible
y la celebración es no tener que elegir
entre la noche y la lluvia.

Dos en un fantasma de uno.
Cero es el otro fantasma.
Sólo el hombre desprestigia su soledad
con fantasmas de fantasmas.





Roberto Juarroz
De "Poesía vertical" 1958/1982 - EMECÉ

Nació en Coronel Dorrego, Pcia. de Buenos Aires. (1925-1995)


Fotografía: Muffet (Liz West)

jueves, 13 de diciembre de 2012

María del Carmen Colombo




















BLUES DEL AMASIJO


de silenciosa nueva york
las pálidas rameras se consumen
cuando las doce
tocan sus sandalias
como llaves
rizadas
van y vienen
en sus nalgas de flan
de seda suena el mundo

           ¿qué haremos con las sobras de tanta
             hembra mimada
             cuando el amanecer resbale?
             un gran pezón?                     algún suspiro?
                   acaso
                               una película?

de ácida nueva york
los marginados maman como hienas
buscan tórridos sitios donde el destino
los encuentre por fin
entre gatos y brújulas de cal
hinchado el goce
por la noche en los ojos

           ¿qué haremos con las fibras resecas
             del porvenir
             cuando el amanecer desflore?
             un desayuno?                          un mapa?
                  mejor       una mandíbula?

de sospechosa nueva Cork
se nutre el amasijo
al borde de su fábula
una selva de avispas desagota
sus manos inasibles
    cuando nadie
        cuando ninguno
dice su pelambre de arañazos
y golpes
como un alucinado gigante
apocalíptico penetra en las barracas
vomita su bárbara cabriola
sobre el enloquecido reloj
del solitario




María del Carmen Colombo
De "Blues del amasijo y otros poemas" (1992)

Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1950.


Obra: extraída de http://www.rockthebestmusic.com

lunes, 10 de diciembre de 2012

Jorge Fandermole



Canto versos


Si pienso en algo para decir,
si pienso en alguien por quien vivir,
si casi nada se tiene en pie
y este segundo ya se nos fue;
si en la mirada dura un fulgor
atravesando tanto dolor
yo canto versos de mi sentir
y los condeno a sobrevivir.

Donde parece el sol no alumbrar,
donde se muere de soledad,
en lo más hondo de esta quietud,
donde ocultó la sangre la luz;
donde agoniza un ángel guardián
y se nos pudre el agua y el pan
yo canto versos del corazón
y los enciendo en una canción.

Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
no sé más qué hacer en esta tierra incendiada
sino cantar.

En lo invisible de la ciudad,
donde se ocultan odio y verdad,
donde las bocas de un niño gris
corren sonámbulas tras de mí;
la infortunada noche que un Dios
arrepentido nos olvidó
yo canto versos de furia y fe
pa' que me ayuden a estar de pie.

Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
no sé más qué hacer en esta tierra incendiada
sino cantar.
Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
qué más hacer con palabras deshabitadas
sino cantar.



Jorge Fandermole
Del album "Navega" 2002
Nació en Pueblo Andino, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1956.
Autor, compositor, intérprete y docente de música.

Jorge Fandermole : Voz y Guitarra
Carlos Aguirre : Piano, Acordeón y Voz
Fernando Silva : Bajo Fretless
Juancho Perone : Percusión

viernes, 7 de diciembre de 2012

Enrique Santos Discépolo


Mordisquito  ¡a mi no me la vas a contar!

Segundo Ciclo


I

¿Vos te creés que yo tenía la menor sospecha de que iba
a reanudar estas audiciones? ¡No! Si te lo dije todo.
Treinta y siete noches te hablé, treinta y siete noches en
que te lo dije todo y vos no entendiste nada. Mejor dicho,
no es que no me entendiste. No quisiste entender,
que eso es peor. Pero te hablé treinta y siete noches y
creo que ésa fue la embarrada. Yo debía haberte hablado
treinta y siete días, siempre de día. La almohada, es un
elemento muy valioso en la vida de la gente, pero la
almohada sola, entendés, sin la noche. La almohada y
la noche juntas son un peligro tremendo para la gente
que como vos acuña desesperanzada la idea de una rehabilitación
que no puede llegarle, que no debe llegarle porque
sería la desgracia de todos.
¿Entendés? Porque la noche es terrible. Porque a muchos
como vos les da una idea deforme de la realidad y
porque el insomnio tiene la virtud de transformar en
razonables las cosas más injustas. Lo tuyo, por ejemplo.
¡Que querés volver! Lo tuyo, que es monstruoso porque
es historia y está escrito en la memoria, en los papeles,
en las cárceles, en los muertos y en los vivos que están
muertos. Sos el pasado, el pasado más cruel que haya vivido
nación alguna. Porque ningún país nació a la vida
con tantas posibilidades para ser dichoso como este tuyo
y ninguno padeció tanta injusticia y tanta barbaridad
como este tuyo y por tu culpa. Sos el pasado que quiere
volver por amor propio, sólo por amor propio. Idea mezquina
la tuya en esta hora de las grandes decisiones, tan
mezquina la idea que de tanto andarte a pie por la cabeza
ella misma se te ha detenido avergonzada en las sienes
y te late como si tuvieras un kilo en cada una.
¿Y sabés por qué? Porque tu idea y yo sabemos que
no debés volver. Y vos también, en el fondo de tu alma,
aunque lo escondas, sabés también que no debés volver.
Por decoro. Por recuerdo. Por historia. Sos la imagen del
retroceso, de la injusticia, del hambre, del entreguismo.
Y el pueblo lo sabe, como lo sabés vos. El pueblo lo sabe,
porque lo padeció, que venís de viejos partidos que nunca
hicieron nada en beneficio del pueblo que es la patria y
que si alguno de los tuyos, alguna vez, intentó portarse
bien, se cansó en seguida. Fue solamente algún abuelo
que se murió hace mucho. El pueblo sabe que vos sos
nieto, que todos ustedes son nietos, que ninguno de ustedes
hizo nada más que ser nieto, nieto de la plata, nieto
de las ideas. Que desde la muerte de ellos, hasta la llegada
de este gobierno, hubo un vacío de dignidad y esfuerzo
que vos pudiste llenar y como un criminal no cumpliste
ninguna de las veces que se te dio el gobierno.
Porque vos no sos una esperanza, ni una incógnita.
¡Vos gobernaste! ¡No una vez, sino varias veces… y mal!
¡Gobernaste mal! Infamemente. Y el pueblo sabe eso,
como sabe todo. Reconocé entonces que es mal negocio
para un pueblo tu vuelta al poder si para respetarte un
poco ese pueblo tiene que pensar en tu abuelo.
Mal negocio para un pueblo como éste que está frente
a un gobierno de asombro que le ha dado lo que ni Dios
ni la madre le dieron en mil años. De un gobierno que
ha puesto en marcha a la patria hacia un destino que
nadie, nada más que él solo, puede conducir por una razón
sencilla: porque este gobierno, en vez de seguir lo
clásico que era tan cómodo, se metió en el tembladeral
de las revisiones alcanzando a cada uno la proporción
de dicha que le corresponde, revolución gloriosa que se
alcanzó con el esfuerzo de unos cuantos para felicidad
de todos, tan afortunada como revolución que vos, para
darle alguna posibilidad a tu propaganda, tenés que ofrecer
en tus discursos migajas de esa doctrina triunfante.
No creas que no te oí; bien claro que lo dijiste en una
proclamación: «Y podemos asegurar a los obreros que
si llegamos al poder las conquistas obtenidas no se perderán
». ¿Obtenidas por quién? Por este gobierno. ¿Y si
las obtuvo este gobierno, por qué te van a votar a vos?
Has perdido hasta la sensación del ridículo. Mirá:
este gobierno es tan perfecto que, por lograrlo todo, hasta
nació de un carozo: no arrastra taras, no arrastra pasado,
sólo tiene un presente indiscutible y un porvenir que da
envidia.
Sí, Mordisquito. Vos sabés que no debés volver.
Como sabés también que en el cuarto oscuro tus candidatos
y vos lo van a votar a este gobierno. Sí, calláte. Yo
sé lo que te digo. Si esto no fuera tan serio, si se pudiera
hacer la broma, me gustaría que los peronistas todos te
votáramos para verte disparar al extranjero horrorizado
del triunfo, espantado de no saber qué hacer con un país
cuyo destino no entendiste nunca y cuyo bienestar te repugna.
Hasta mañana, Mordisquito. Vengo por pocos
días porque me has hecho volver, pero es la hora de las
definiciones y yo tengo la obligación de decirte por qué
no te prefiero ni yo, ni este pueblo. Tengo cincuenta años
y una memoria de fierro. Y en esas condiciones, ¡no me
la vas a contar, Mordisquito!




Enrique Santos Discépolo
De "Programa radial Mordisquito" decadas 1940/50

Nació en el Barrio porteño de Balvanera el 27 de marzo de 1901 y falleció el 23 de diciembre de 1951.

Audio extraído: http://www.youtube.com/watch?v=3Nn2XXUvLgs&feature=related

martes, 4 de diciembre de 2012

Susana Cattáneo














Sucesos


El ventilador decapita
                         el bochorno.
Sombras derretidas
                      en las brazas del sol.
Cruje el corazón,
                   descabellado alazán
huyendo de la muerte.
       Horas de barrio,
calla en su siesta la tarde.
                          Sólo las moscas,
en la cocina fresca,
              aplauden sus patas
                     sobre el hule gastado.




Susana Cattáneo
(Buenos Aires) de su libro “La quinta estación” Ediciones La Luna Que – 2001

Dirige la revista de poesía y temas literarios: Extranjera a la intemperie

Aparecido en “Huasi” tríptico de difusión literaria, editado por Rolando Revagliatti. Agosto de 2001


Obra fotográfica: Josef Koudelka

sábado, 1 de diciembre de 2012

Johannes Brahms



En la silenciosa noche, con el alba,
una gran pena comenzó a sonar,
la brisa de la noche, suave y dulcemente,
trajo su voz hasta aquí.

En amargo pesar y dolor
mi corazón se deshizo,
y con mis lágrimas
todas las flores pude regar.

La hermosa luna se pondrá,
pues por el dolor no quiere alumbrar,
y las estrellas cesarán de brillar,
para llorar conmigo.

Ni trinos de pájaros ni alegres sonidos
se oyen en el aire,
entre rocas y desfiladeros
hasta las bestias salvajes gimen su pesar.





In stiller Nacht, zur ersten Wacht,
ein Stimm' begunnt zu klagen,
der nächt'ge Wind hat süß und lind
zu mir den Klang getragen.

Von herbem Leid und Traurigkeit
ist mir das Herz zerflossen,
die Blümelein, mit Tränen rein
hab' ich sie all' begossen.

Der schöne Mond will untergahn,
für Leid nicht mehr mag scheinen,
die Sternelan ihr Glitzen stahn,
mit mir sie wollen weinen.

Kein Vogelsang noch Freudenklang
man höret in den Lüften,
die wilden Tier' traur'n auch mit mir
in Steinen und in Klüften.




Johannes Brahms
(Hamburgo, 7 de mayo de 1833 - Viena, 3 de abril de 1897) fue un pianista y compositor alemán del Romanticismo.
"In stiller Nacht" (En la silenciosa noche) pertenece a un grupo de catorce canciones populares alemanas para coro mixto (WoO 34 Deutsche Volkslieder für gemischten Chor) publicadas por Johannes Brahms en 1864. El texto es una adaptación de un poema de Friedrich Spee von Langenfeld (1591-1635). El registro pertenece al "Rias Kammerchor" bajo la dirección de Marcus Creed.


Pintura: Una ligera lluvia - Sebastian Lazos (pintor mexicano, nacido en 1995)

miércoles, 28 de noviembre de 2012

José Acosta















El constructor de caminos


A Antonio Acosta, mi abuelo


“Debe existir un camino por donde se cruce de un día hacia otros
días sin necesitar del tiempo”, estas fueron las últimas palabras de mi
abuelo antes de desaparecer en el calor húmedo de un día de mayo.
A diferencia de los otros lugareños en las lomas de Puerto Plata, a mi
abuelo no le obsesionaba la lluvia o la sequía, la abundancia o la escasez
en las plantaciones. Su verdadera obsesión eran los caminos. Y
no tomarlos por asalto para descubrir su fin o su principio, ni siquiera
seguir sus trayectorias en un mapa con una pluma de pavo. Era más
bien construirlos, hacer caminos donde a ningún ser humano se le
hubiese ocurrido que pudiera construirse un camino. Para esto reducía
sus herramientas a un pico, un machete gastado por la vejez, y un
pedazo de piedra de amolar.
Salía todas las mañanas bajo la protesta de los nietos y de los hijos solteros
que aún permanecían en la casa: “¡Que papá ya usted está muy
viejo para eso!”, “¡que abuelo ya la finca está llena de caminos!”. Hasta
que lograba amarrar dos trozos de batata y unas lonjas de queso en un
pañuelo antiguo, y salir, perdiéndose en la lejanía.
“Debe existir un camino por donde se cruce de un día hacia otros días
sin necesitar del tiempo”, dijo esa mañana, mientras desaparecía tras
los racimos de una llovizna blanca.
El abuelo no volvió más.
Aún mamá dice que murió un día de mayo. Yo creo que él vive, que él
está allá, en el mañana, quizás abriendo, con sus rústicas herramientas,
otro camino hacia el futuro.



José Acosta
Nació en Santiago, República Dominicana, en 1964. Vive en los Estados Unidos.
Es poeta, narrador y periodista.

Libros publicados: Territorios extraños, Destrucciones, En el secreto
llamado, El evangelio según la muerte, y del libro de cuentos Los
derrotados huyen a París. Publicó la novela Perdidos en Babilonia.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Andrés Soto



 Negra presuntuosa 


Algo de mí se ha perdido
Entre tu casa y mi casa
Será el calor que no abraza
No es de gozo no es de ira
Como tampoco es mentira
Que algo de ti se ha escondido
Entre tu talle y mi alma

Será tal vez la esperanza
O el cariño adormecido
Yo sabré reír, yo sabré llorar
Yo sabré entregarte mi cariño, negra

Negra que te quiero, goza
Negra presuntuosa, mira
Que me estoy muriendo dame
Vida de tu boca, de tu boca
De tu boca negra dame
Negra que te quiero goza
Que me está pisando
Los talones de la libertad.

Será tal vez la esperanza
O el cariño adormecido
Yo sabré reír, yo sabré llorar
Yo sabré entregarte mi cariño, negra

Negra, negra que te quiero, goza
Negra presuntuosa, mira
Que me estoy muriendo, dame
Vida de tu boca, de tu boca
De tu boca negra dame
Negra que te quiero, que te adoro
Que te quiero negra, dame
Negra presuntuosa, mira
Que me está pisando los talones
De la libertad.



Andrés Soto
Nació en Lima, Perú (1949)
Músico y compositor de letras.

Interpretación: Inti Illimani

Obra: Carlos Loiseau "Caloi"

jueves, 22 de noviembre de 2012

Ana María Manceda




Quedó invisible en el aire


Eran los gorriones, los tilos y los azahares de los naranjos
pisoteados en las veredas. Aljibe de olores.
Y tu juventud, y la mía y la de nosotros.
Era el brillo del crepúsculo de la luna llena, explosiva
instigando a las hormonas, provocando a las arenas de la playa
a reflejar su luz ya reflejada,
y se burlaban los cabellos brillando más,
y los dientes nacarados, impúdicos,
se mostraban descarados con las risas,
cuando el agua leona del río era un ancho desierto plateado.
Eran los asados en los elásticos de las camas turcas, los brindis,
y nosotros saltando en el aire con nuestras ilusiones
acariciando el cerebro.
Nuestras miradas titilando por un poco de humo en los ojos,
un compañero había llegado al principio del camino,
tenía un haz de arco iris en sus manos.
Era tu juventud, y la mía y la de nosotros,
chorros de vientos ocupando cada intersticio de la vida,
de esa ciudad, de esa época, de esa generación.
La sombra del hombre quebró la luz, no pudo quebrar
esas hebras de tiempo.
Aún, entre las tinieblas de los años, diviso el pasado.
Es la vida, la vida suspendida en el cosmos,
la piel de mis dedos quieren acariciarla, no puedo
sí mis otros sentidos, que deshilachan, navegan el tiempo.
Así, quedó transparente, invisible en el aire,
tu juventud, la mía y la de nosotros,
cuando el agua leona del río era un ancho desierto plateado.




Ana María Manceda
De "Diario de los poetas" 2010

Argentina, reside en San Martín de los Andes. Coautora del “Libro de los cien años” - 1º Premio en Certamen Internacional “ARTES Y LETRAS 2008”en narrativa por su obra “DERRUMBE”. Editorial Novelarte. Córdoba ( Argentina).

http://www.doradaslunasdelapocalisis.blogspot.com

Obra: Mujer en el sillón  -  Carla Peria

lunes, 19 de noviembre de 2012

Alfredo Jorge Maxit











Las Otras


Pobres, las palabras.
Ellas juntan hermanas
a millones
hasta hacerse cartel
canción
            camino
contra el hambre
          la guerra
          la injusticia
y se dan contra el muro
de los sordos
donde engendran
las otras
             las señoras

del homo sapiens.




Apuesta


Las palabras no van hacia el silencio.
Algún día alguien las encuentra
por las calles perdidas de los libros
y las vuelve a abrir como una flor,
una puerta o una blusa.

Las palabras no mueren con el hombre
que las puso a vivir en las esquinas
del dolor o el regocijo.

No callan del todo con certeza.
Les queda el soplo de la luz
alguna otra vez entre las hojas.



Alfredo Jorge Maxit
De "La poesía desde los poemas"  2009 - Ediciones La Luna Que

Nació en Colón, Entre Ríos. 1942
Entreluces (1996) - De Lengua y Literatura y Poemas de aquí y ahora (2001) - Con las palabras (2005) - Des/habitaciones (2006) - Sombras de luz (2007) - En transito (2007)

http://palabrastodavia.blogspot.com.ar/



viernes, 16 de noviembre de 2012

Anoushka Shankar




Anoushka Shankar - "Traveller" Live @ Festival Les Nuits de Fourviere,
France [2012]

Bengalí: nacida el 9 de junio de 1981, es una intérprete de sitar y compositora. Es hija del intérprete de sitar hindú Ravi Shankar, y Sukanya Rajan, una empleada bancaria. Es la media hermana, a través de su padre, de la ganadora de varios premios Grammy, Norah Jones.


Investigación musical: Daniel González Gossner

martes, 13 de noviembre de 2012

Rolando Revagliatti



De tango


Me dejaste por otro
aunque el otro no existía cuando me dejaste
por otro

Me dejaste
por otro aunque el otro no existía
cuando me dejaste por otro

Me dejaste por otro aunque
el otro no existía cuando
me dejaste por otro

Me dejaste por otro aunque el otro no existía
Cuando me dejaste por otro, el otro no existía

Por qué me dejaste
mi linda Juliana
tu nene es un pájaro
de fuego mojado.




Rolando Revagliatti
Del poemario “Espasmitos Espantosos”

Nació en la ciudad de Buenos Aires en 1945
http://www.revagliatti.com.ar



Dibujo : Nélida Vélez

sábado, 10 de noviembre de 2012

Pablo Queralt











1


quién no se está por agarrar a trompadas
en este país
con los nervios enfermos
en el corazón
donde está tu vida adelante atrás

No te gusta no obstante es tu vida
la que deseabas tu vida que se acumula
y soportas toda tu vida
que necesita una catástrofe

una cascada en el lento transcurrir
del tiempo

yo conozco tu secreto
pero sigo descendiendo
en las escalas de este reino

los patos los tíos los sobrinos
teros tijeretas
que enfrentan a los halcones en este campo
como motos que penetran en el horizonte
silban en la noche
en el sueño.




4


en un momento romántico fascista
escuchando el jazz prohibido por
mussolini me hice poeta de los fusilados

los terratenientes del sur negociando
la lana de los guanacos dóciles que
cantaban silbaban
lo que cantan pájaros entre caballos

por que no esperan un resultado
y no temen ser alegres ante el dolor
en su experiencia humana

con la brújula de los sentidos
en el mar abierto de los deseos
descifrando tiniebla de luz
en una tarde como hoy

sacándole las capas al sol
hasta llegar a lo que queda
de mi en sus terminaciones
nerviosas



Pablo Queralt

De "Perfume animal"  -   )el asunto(    - Milena Caserola, 2011.
Nació en Buenos Aires, es poeta y médico.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Raquel Fernández


Mamá llora

“Fue necesario todo lo que fuimos contigo,
Lo que somos contigo del lado de los llantos…”
Olga Orozco


Mamá llora.
Entierra y desentierra esa muerte
que no fue la suya.
Pero fue.

Mamá sabe la falta
por descarne.
Sabe la ausencia por decantación.
Por un lado se acomoda el llanto,
por el otro,
la imposible disposición de los platos,
el agujero en el mantel,
la cena que se vuelve idiota.
El contrato con lo poco que queda.

Mamá se equivocó, claro.
Dijo blanco cuando dijo negro
cuando dijo todo cuando dijo nada.
Nos lastimó palmo a palmo.
Sin inventar un plan de salvación.
Sin detener la garganta del cuchillo.
Los lazos del padre, cortados.
Y nunca preguntó por la sangre.

Sí.
Mamá nos lastimó.
Nos condenó a  ademanes sin refugio,
el compás de su dolor inútil.
Mamá fue nunca y fue lejos.
La sílaba indecisa.
¿Dónde estaba mamá,
cuando las visiones caían
como pájaros muertos?

Mamá nos lastimó.
Pero no sabía.

Ahora, mamá llora.
Mamá llora ¿entendés?
Es la bestia parturienta que se quedó sola.
La inhóspita.
Para siempre incompleta de sí misma.
Imposible decirle una palabra
que abrevie el grito que le vuela la cabeza.

Mamá llora.
Cada hora es un golpe de recuerdo.
Yo lloro con mamá,
cuando puedo.

Porque esta vez me tocó a mí juntar los juguetes.
Y esconder los que están rotos.
Para que mamá no los vea.




Raquel Fernández
De: "Hermano" - Ed. El mensú – 2012

Nació en Villa Domínico, Pdo. de Avellaneda, en noviembre de 1967.

Obra: Volar mamá - Gioia Albano

domingo, 4 de noviembre de 2012

Clarín. Un invento argentino

Publicado el 24/11/2012 por TVPublicaArgentina


Primer capítulo doble, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."




Segundo capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."




Tercer capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."




Cuarto capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."



Quinto y sexto capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."



Séptimo y octavo capítulo, emitido por la TV Pública, de la serie documental "Clarín. Un invento argentino."

Macarena Cifuentes

























el cuerpo de al lado


Tenemos que andar con las tetas puestas, con  la panza, con el radio y el cúbito, con el dedo meñique.
Tenemos que andar con las rodillas, con el glúteo medio y el serrato mayor.
Tenemos que andar con los hombros, la tráquea y el esternón, el esófago y los intestinos.
Tenemos que andar con las pupilas, el páncreas y el corazón.
Tenemos que andar con los riñones, con el peso de la piel y casi todas las uñas.
Tenemos que andar a la deriva o encontrados, con todo lo que tenemos de cuerpo o con el cuerpo de al lado.




morirme


Hasta dónde voy a morirme?
Si ya me morí una y mil veces,
me morí ahogada en un océano de lágrimas,
me morí sin saber que me moría,
me morí con ganas,
me morí viuda, defraudada,
me morí de risa,
me morí para siempre y quedé con vida,
me morí descalza, me morí dormida,
desperté muriendo y seguí fingiendo,
morí de vergüenza, de amor, de locura, de nervios, de tu cara espantada y tu ira,
me morí toda, me morí mordida.




Subo escaleras


Subo escaleras infinitas
con peldaños de aire y barandas de estrellas.
Subo escaleras que bajan al mismo tiempo.
Subo escaleras que no distinguen si te dejan en la terraza o en el subsuelo.
Subo escaleras con tu mano callada,
con tus pies en silencio
y tus ojos de agua que chorrean viento,
Subo escaleras de huesos que no suenan, de luces que alumbran la nada.
Subo escaleras que les tiene sin cuidado
si voy rápido, si voy quieta, si voy sonriendo.
Si voy lenta, si voy contenta, si voy muriendo.
Si voy repleta, si voy hinchada, si voy fingiendo.
Si voy al margen, si soy marginada, si soy el centro.
Si soy un puerto, si soy un muerto o si te miento.

Subo escaleras que solo quieren que suba,
pero un día se me va a ocurrir algo y voy a saltar.





Macarena Cifuentes
Nació en Quilmes 1982


Es bailarina, poeta y militante.
Estudió y se dedica al movimiento desde los 6 años, De muy chica empezó a escribir sin darse cuenta, y después de darse cuenta siguió escribiendo. También dice, que milita con alegría ya sea dando clases para el cuerpo, defendiendo el río de cerca de su casa o desayunando.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Luis Alberto Spinetta




Plegaria para un niño dormido


Plegaria para un niño dormido
quizás tenga flores en su ombligo
y además en sus dedos que se vuelven pan
barcos de papel sin altamar.
Plegaria para el sueño del niño
donde el mundo es un chocolatín.
Adonde van
mil niños dormidos que no están
entre bicicletas de cristal.
Se ríe el niño dormido
quizás se sienta gorrión esta vez
jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
que jamás despierto encontrará.
Que nadie, nadie, despierte al niño
déjenlo que siga soñando felicidad
destruyendo trapos de lustrar
alejándose de la maldad.
Se ríe el niño dormido
quizás se sienta gorrión esta vez
jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
que jamás despierto encontrará.
Plegaria para un niño dormido
quizás tenga flores en su ombligo
y además en sus dedos que se vuelven pan
barcos de papel sin altamar.



Luis Alberto Spinetta


Poeta y músico argentino. Nació en 1950 y falleció en 2012.
Es considerado uno de los padres del rock argentino.


Intérprete: Liliana Herrero

lunes, 29 de octubre de 2012

Anahí Mallol













Call-girl frente a transmisión Boca-River


Me gusta que me besen
en los labios
que digan que soy linda
deseable a cada rato
y también
que mi conversación
es ingeniosa y devertida.
Será por eso
me digo
que salto
de cama en cama buscando
ese momento exacto
en que los chicos me miran
como si fuera
la octava maravilla.
Los miro mirarme
y trato aunque me cuesta
de capturar esa mirada
que quita
en el espejo
los quilos las arrugas
que destaca
de las tetas los pezones
que apuntan
todavía
hacia arriba
que me estira
hasta el metro ochenta
que me arrubia
y me dice
que algo
entre las piernas
vale la pena.

Acá te tengo papito
bien adentro
te aprieto
quiero que un día
cuando seas viejo
te acuerdes de esta tarde
en un hotel de Caballito
quiero que creas
que soy
en la cama
la mejor.
Pregunto por tus cosas
algo decís algo ocultás
por costumbre o por pudor
y me enseñás
(soy bruta en eso)
la lógica del futbol.
Hoy pasan Boca-River
la tele está encendida
estoy sobre la cama
un miércoles y es tarde
seguro estás mirando
el partido por TV
en transmisión directa,
tu mujer y los chicos
dan vueltas por ahí
(me parece que los veo
se comen todos los chizitos
y ensucian los sillones
con las manos engrasadas).
En la cama te recuerdo
con el envase de Roll-On
y un espejito
ahora hay un gol de River
tu equipo favorito
me hago la paja observo
cómo entra como sale
de mi cuerpo
como vos te mirabas
entrar y salir
entre mis piernas
(soy mujer
lo confieso
tengo un cuerpo
plagado de orificios)
entra y sale
el gol es largo
un grito de alegría
que acorta
el tiempo de la espera
hasta tu próximo
llamado.



Anahí Mallol
De "polaroid" 2001

Nació en La Plata, 1968.
Este libro ha sido seleccionado para el Plan de promoción a la Edición de Literatura Argentina de la Secretaría de Cultura y Medios de Comunicación de la Presidencia de la Nación.


Obra: Amor...¿Pasó la tormenta? - Samuel Pintos

viernes, 26 de octubre de 2012

Frank Báez














Poemo


Con un palito toqué el cuervo
que encontraron los niños
debajo de ese árbol
le decía vuela lejos
vuela a la rama
y el cuervo graznaba
y era enorme
como el del poema de Poe
y lo tocaba con el palito
y le decía vuela lejos vuela de la rama
como alguien que hablara con algo
que no está ahí y lo supiera.






Bajo este mundo


Quise con estos brazos
retener la belleza
como si fuera una mujer.
Con estos dedos
agité los mechones de su pelo
como si fueran monedas
de oro.
La quise desnuda en mis poemas,
oblicua.






Esto es


Quise con estos brazos
retener la belleza
como a una mujer.
Con estos dedos
agité los mechones de su pelo
como si fueran monedas
de oro.
La quise desnuda en mis poemas.
Boca arriba.





Frank Báez
Nació en Santo Domingo en 1978. Poeta y traductor.
Obtuvo el Premio de Cuento Joven René del Risco y Bermúdez de la
Feria Internacional del Libro con su libro Págales tú a los psicoanalistas.
Además es autor de los poemarios Jarrón y otros poemas y Postales.

martes, 23 de octubre de 2012

Silvio Rodríguez Domínguez



Bolero y Habaneras


Tú la perdiste pero aquí se queda.
Al fin y al cabo está con un obrero.
Conozco un caso que me da más pena:
una muchacha de por el cotorro
por una chapa acheta, en febrero,
torció camino y se perdió del Morro.

En todo caso las sabrás presente,
latiendo aún para las nobles cosas
y no partida y con el alma inerte.
Lo que te falta te abandona menos,
sólo mudó de cuidador la rosa,
no se trocó la flor por el dinero.

Quien hace altar de la ganancia, pierde
la condición, la latitud, el puesto,
y pierde amor, pues la codicia muerde
jamás en yo y siempre allá en el resto.

Por otra parte, detener amores
es pretender parar el universo.
Quien lleva amor asume sus dolores
y no lo para el sol ni su reverso.

Tú la perdiste pero aquí se queda.
Al fin y al cabo está con un obrero.
Conozco un caso que me da más pena:
una muchacha de por el cotorro
por una chapa acheta en febrero,
torció camino y se perdió del Morro.

Vaya con suerte quien se cree astuto
porque ha logrado acumular objetos.
Pobre mortal que, desalmado y bruto,
perdió el amor y se perdió el respeto.

Por otra parte detener amores
es pretender parar el universo.
Quien lleva amor asume sus dolores
y no lo para el sol ni su reverso.

En todo caso las sabrás presente,
latiendo aún para las nobles cosas
y no partida y con el alma inerte.
Lo que te falta te abandona menos,
sólo mudó de cuidador la rosa,
no se trocó la flor por el dinero.



Silvio Rodríguez Domínguez
De "Oh melancolía" (1988)
(1946) Nació en San Antonio de los Baños, Cuba. Cantautor, guitarrista y poeta cubano, exponente característico de la música de su país surgida con la Revolución cubana, conocida como la Nueva Trova Cubana.

sábado, 20 de octubre de 2012

José María Pallaoro























Flujos


Velocidad de la muerte,
de tu no-decir.

Nada benigno rodeará el miedo
camuflado con sonrisas de leche y viento.

La escéptica noche
en el flujo de tus ojos ciegos.

Lo tangible, como ausencia abriga
el espesor del frío.


17.05.11



Alimentos


En la noche, vals de sauce y álamos y enamoradas de los muros como ojos de búho o de gato. La máquina con sus destellos hace invisible la cajita vacía de yogurt. “Ando con las lamparitas bajas”. Y no tenía la menor idea. Después, besé la piedra dentro de la canasta con frutas secas y pensé no hay leche en la estufa hogar (la boca quemada se me hizo agua y até un hilo en el dedo para no olvidar otro otoño sin vos).


23.05.11


Sin mí


Acobachado en la trifurca
del no nada esperar
el frío hace hueso
derrama cera
de extintas velas
bebe viento la bicicleta
en el alero
del primer piso
hace mucho hielo
en vasos rotos
para estar fuera
de tu corazón que
no duerme
conmigo.


06.06.11




José María Pallaoro
De "33 papelitos y una mora horizontal" 2012 -  Libros de la talita dorada










Nació en La Plata el 28 de febrero de 1959.
http://aromitorevista.blogspot.com

miércoles, 17 de octubre de 2012

Enrique Santos Discépolo



Yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón


Mordisquito ¿A mí me la vas a contar?


Bueno, mirá, lo digo de una vez. Yo no lo inventé a Perón. Te lo digo de una vez, así termino con esta pulseada de buena voluntad que estoy llevando a cabo en un afán mío de liberarte un poco de tanto macaneo. La verdad: yo no lo inventé a Perón, ni a Eva Perón, la milagrosa. Ellos nacieron como una reacción a los malos gobiernos. Yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón ni a su doctrina. Los trajo, en su defensa, un pueblo a quien vos y los tuyos habían enterrado de un largo camino de miseria....

Nacieron de vos, por vos y para vos. Esa es la verdad. Porque yo no lo inventé a Perón, ni a Eva Perón. Los trajo esta lucha salvaje de gobernar creando miseria, los trajo la ausencia total de leyes sociales que estuvieran en consonancia con la época. Los trajo tu tremendo desprecio por la clases pobres a las que masacraste, desde Santa Cruz hasta lo de Vasena [se refiere a la Patagonia Rebelde y a la Semana Trágica], porque pedía un mínimo respeto a su dignidad de hombres y un salario que los permitiera salvar a los suyos del hambre. Sí, el hambre y de la terrible promiscuidad de sus viviendas en las que tenían que hacinar lo mismo sus ansias que su asco....No. Yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. ¡Vos los creaste! Con tu intolerancia. Con tu crueldad. Con la misma crueldad aquella del candidato a presidente que mataba peones en su ingenio porque le pisaban un poco fuerte las piedritas del camino a la hora de la siesta [se refiere a Robustiano Patrón Costas, cuya postulación en la fórmula con Ramón Castillo se malogró con el golpe del 4 de junio de 1943]....

Sí, yo sé que te fastidia que te lo recuerde. Es claro, pero vamos a terminarla de una vez. Porque yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. Los trajo la injusticia que presidía el país. Porque a fuerza de hacer un estilo de tanto desmán, terminó por parecerte correcto lo más infame. Claro, a vos no te alcanzaba esa injusticia. Tendrías, como un señor que yo conocía y que iba todos los meses a cobrarlo, un puesto de ama de cría para cubrir sus gastos, que se lo pagaban oficialmente, y un sueldo para salir con el clan.Yo me acuerdo del clan. Y vos también. Aquella mafia siniestra que salía sólo para aterrorizar gente y mataba una vez a gomazos, otra vez a tiros y a veces con el camión para hacerlo más divertido. No, si la memoria fastidia. Pero yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. Los trajo la estulticia que manejaba el país. Mirá, si vos hubieras estado en la Semana Trágica como yo y como tantos, en Cochabamba y Barcala, y hubieras visto morir primero a aquellos cinco, luego a cientos, y hubieras visto masacrar judíos por una "gloriosa" institución que nos llenó de vergüenza, no hubieras formado nunca más parte de ese partido que integrás por amor propio y quizá por ignorancia de tantos hechos delictuosos que son los que empezaron a preparar la llegada de Perón y Eva Perón.En un país milagroso de rico, arriba y abajo del suelo, la gente muerta de hambre. Los maestros sirviendo de burla en lugar de hacer llorar porque estaban sin cobrar un año entero. ¡No! ¡Y todo vendido! ¡Y todo entregado! Yo sé que te da rabia que te lo repitan tantas veces, pero es que entristece también pensar que no lo querés oír. El otro día, en un discurso oí que decías refiriéndote a un gobierno de 1918: "Ya por ese entonces los obreros gozaban...".

¿De qué gozaban? ¡Los gozaban!, que no es lo mismo. Y, sí, Mordisquito, ¡los gozaban!La nuestra es una historia de civismo llena de desilusiones. Cualquiera fuese el color político que nos gobernó, siempre la vimos negra. Aspiramos a gozar y al final nos gozaron. ¡Todos! ¡Siempre! Una curiosa adoración, la que vos sentís por los pajarones, hizo que el país retrocediese cien años. Porque vos tenés la mística de los pajarones y practicás su culto como una religión. Cuanto más pajarón él, más torpe y más crédulo vos. Te gusta oír hablar a la gente que no le entendés nada; la que te habla claro te parece vulgar.Yo también entré como vos y, ¿por qué no confesarlo?, me sentía más conmovido frente a un pajarón que frente a un hombre de talento. El pajarón tiene presencia, tiene historia larga, la que casi siempre empieza con un tatarabuelo que era pirata. Yo también me sentía dominado por los pajarones cuando era chico. Ahora, ¡no! Cuando era chico, sí. ¡Pero no ahora, Mordisquito! Salvate de los pajarones. El fracaso -por no decir la infamia- de los pajarones fue lo que trajo como una defensa a Perón y Eva Perón. Pero no fui yo quien los inventó. A Perón lo trajo el fraude, la injusticia y el dolor de un pueblo que se ahogaba de harina blanca y una vez tuvo que inventar un pan radical de harina negra para no morirse de hambre. Tampoco te lo acordabas. ¡Ay, Mordisquito, qué desmemoriado te vuelve el amor propio!

Te dejo. Con tu conciencia. ¡Perón es tuyo! ¡Vos lo trajiste! ¡Y a Eva Perón también! Por tu inconducta. A mí lo único que me resta es agradecerte el bien enorme que sin querer le hiciste al país. Gracias te doy por él y por ella, por la patria que los esperaba para iniciar su verdadera marcha hacia el porvenir que se merece.

¡A mí ya no me la podés contar, Mordisquito!

Hasta otra vez, sí. Hasta otra vez.




Enrique Santos Discépolo
De "Programa radial Mordisquito" decada de 1940/50

Nació en el Barrio porteño de Balvanera el 27 de marzo de 1901 y falleció el 23 de diciembre de 1951. 

Audio extraído: http://www.youtube.com/watch?v=axAv2yXcnHc

sábado, 13 de octubre de 2012

Verónica Pérez Arango















Aviones sobre la siesta del perro


Los ecos de los perros en una quinta a la noche.
El perro ladra y su voz rebota en las otras casas.
Casas.
Casas.
Casas.
Me vuelve tartamudo
el perro caminando bajito y avergonzado de ser
todos los perros del mundo a la vez:
amarillos, rojos y negros flamean en la tierra.
Esa voz familiar como si fuera miles llega
deformada por la lejanía más chiquita y cruel
sin la siesta ni el paseo que le prometieron esta tarde recién ida.
Espero sentada en una silla sin patas, disfrazada de vos,
me hago la que miro pero no no no,
no tengo ojo ni oído ni voz, acá nada más escribo.
Un cielo invadido por aviones
audaz se eleva:
más gente que se va sin saludar,
la tierra de oportunidades del otro lado del océano
ensaya historias de vida que ahorcan el tamaño del paisaje.
Espero sentada en una silla sin patas, disfrazada de vos,
Mientras escucho los murmullos y cuento
las arrugas de mis dedos.




Detalle


Igual que una sonámbula sin pasado ni conciencia
me visto con ropa de calle
y me pinto los labios de risa.
Recorro la zona de ambulancias y cuento
los grillos en la maleza de varias cabezas enfermas
a saltos agigantados
practico la zona muerta,
la mala suerte escondida
o como le llamen en el barrio de insultos,
la musiquita quieta del pasto
la caca o la doble cara de las piedras.

Hay unos pastos
que cortan en la entrada de mi casa.
No quiero entrar.
Nadie puso un cartel de cuidado cerca perro suelto.

A mi regreso
los insectos afiebrados asechan
como en un velorio iluminado.

Al final siempre hay perros, muchos perros.




Verónica Pérez Arango
Nació en Buenos Aires en 1976. Profesora en Letras (UBA).






Obra: Perros jugando a póker - Cassius Marcellus Coolidge

miércoles, 10 de octubre de 2012

Amalia Pérez























DOCE


Las valijas de irse
las arrugas de la ropa
la llave de luz falseada
la indecisión de despedirme de él
- seguro estará trabajando –
el vidrio de la ventana que nunca arreglé
las cicatrices que ya no importan
el botiquín atestado de frasquitos
el jazzero piano que nunca fue beetoven
lo poco a destiempo a rajatabla
los perdigones que no dieron en el blanco
los blancos que equivoqué
los vendavales que murieron como brisas
lo que negué
los sobreentendidos y los malos entendidos

la vida que se escurrió
boletas que no te voy a pasar




TRECE


El placer de temer a la muerte
la riqueza del tiempo acotado
la punzada de la despedida
el precipicio de la muerte ajena
la precipicio de la muerte mía
el azote de la conciencia
la virtud de las máscaras
la oportunidad de la soledad
la protección de la ignorancia
la fortuna de equivocarme
el vértigo de la libertad
la tensión de la distancia
la sabiduría de lo irreparable
la invención de la sonrisa
los cuchillos de la ironía
el drama de la obscenidad
la suprema belleza de la tragedia

¿qué de esto es tuyo?
entiendo
tu batalla por tener algo de mí




Amalia Pérez

De "Sapo que no se traga" (Monólogos) Ediciones El Mono Armado 2011
Argentina, nació en Lomas de Zamora.




domingo, 7 de octubre de 2012

Marcelo Marcolin














Delicias de un sábado olvidado


Sé que aprietan las palabras dispuestas en el pecho
que el beso es un suicida calmo atado a su aventura
y el amanecer delata la silueta del error.

¿Qué amor fugaz abrió las puertas del desvelo?
¿Qué señas hizo la noche para vestirse de rojo?
¿Fue la bondad de un titiritero creyendo en su comedia?

Tal vez sí,
o quizás no podamos luego
luego de creer en nuestras propias bocas inflamadas de deseo
abiertas ante el silencio
el preciso silencio que aburre y ahoga otra caricia
la caricia que ya no llegará.

Intensas imágenes arrastra el alma:
la quietud y la tormenta.
             Nos queda ya nada más
             que un melancólico carrusel
             de copas rotas y miradas vagabundas.

Cuando sepamos que el sueño fue un abrazo
y la piel un misterioso contagio
alguien abrirá la puerta y vendrán otros pasos:
              los del consuelo
pero ninguno de nosotros
              ya estará para eso.



Marcelo Marcolin
De "El viejo automóvil de los sueños" - ED. El ojo de la ballena
Buenos Aires (1957-2011)

jueves, 4 de octubre de 2012

Alex Pausides




















Ceremonias


I


Anoche las ternuras latieron en mi cama
suaves fieras
sábanas de paso.
Y me dejaron
halado el rostro
y en los ojos
dos avecillas frescas.
Me amanecieron
el sentir la piel
humedecidos.
Por eso ando el día
con esta cantaleta
con esta mojazón.
Cuídense.
Acharco.
La magia moja al pasar.


VIII


A veces se me inclina
de tanta primavera el corazón,
del mucho bregar
a todo pétalo.
Y se me cansa
la noche
sobre el hombro.
Y tristo
y me acuesto así
gorrión callado,
tembloso
y sueño contigo
–sólo sueño contigo, amor–
y amanezco
florecido.



Alex Pausides
De "Llaman desde algún sitio feliz"  (1998) - Archione Editorial, S.L. - España


Nació en Manzanillo, Cuba, en 1950. Poeta y editor, Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).



Obra: En el camerino - Juan Guillermo M. de Lara


lunes, 1 de octubre de 2012

Valeria Pariso


















Dicen que
como si todo hubiese terminado,
como si hubiese talado las patas de las camas,
como si hubiese anochecido en la vigilia,
como si el sol me hubiese evaporado,
como si ningún animal tuviese agua,
como si una aguja hubiese infiltrado azafrán en mi sangre,
como si hubiese arrastrado mi cabello por el barrio,
como si el amor me hubiese aniquilado,
como si el stress se hubiese comido mi razón,
yo no recuerdo nada.
Nada más que las caras de mis hijos
y tu nombre.


. . . . . . . . . . . . . . . . .



El desencuentro es negro
-dice Juliana-, es duro, lento,
lo llevamos delante de los ojos,
es un parabrisas con aumento,
unos lentes cuadrados de miope,
donde tratamos de ver
en qué esquina
volveremos a vernos.
El desencuentro, mi amor,
es un escarabajo con alas de vidrio.


Y él la mira ahora y piensa
en un cigarrillo y lo enciende,
piensa en un mimo, estira la mano y Juliana va,
piensa en su desencuentro y le duelen los tajos
que le dejó en el pie uno de esos bichos.



. . . . . . . . . . . . . . . . .



Él sabe desesperarme.
Nadie más.
Él sí
sabe
eso
que hace
eso que no sé
sólo él
sabe
cómo hace
de qué forma
en qué tiempo
empieza
a tirar
o a soltar
no sé
toma
o dá
tampoco sé
suave
o brutal
qué se yo
hace algo
sólo él
conmigo
sólo él
nadie más
nadie más
me pone
así
hiperventilada.




Valeria Pariso
Nació en la Provincia de Buenos Aires en 1970. En 1993 egresa con el título de abogada de la Universidad de Buenos Aires. Publicó antología con varios autores, entre ellos "II Colección de Autores contemporáneos - II Certámen de poesías, cuentos y cartas de amor", "Poesía encontrada" (2007), "Vuelo Íntimo" (2008) y "Lunario" (2008). Sus cuentos y poemas son publicados en numerosas revistas literarias (tanto digitales como en papel) y en diversos blogs. En 2012 publica su libro de poesía "Cero sobre el nivel del mar", Ediciones AqL.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Omar Moreno Palacios




PISO ‘E TIERRA


I

Piso ‘e tierra y alpargatas
pa’ bailar a mi manera
sin que levante siquiera
el polvito con las patas.
Es un poema mi ñata
cuando mueve su pollera.

La cosa no es pa’ cualquiera
si está desparejo el rancho

caerá como oreja ‘e chancho
tapao por la polvadera.


II

Enredor de los fogones
el baile es de meta y meta
con aplausos de chancletas
repicando en los talones
Capataceando galpones
mi gato con el patrón

Un viejito retacón
que baila con su viejita

son pura panza y colita
como pichón de gorrión.




Omar Moreno Palacios

Nació en Chascomus, Pcia. de Buenos Aires el 5 de septiembre de 1938.

Músico, compositor y contador de historias.


Interpretación: Grupo vocal Opus Cuatro

Obra: Florencio Molina Campos - “Va...cayendo gente al baile...”, legendaria frase que el gaucho Martín Fierro dijo irónica y burlonamente a una morena, acompaña a una de las obras que Florencio Molina Campos publicara en 1940 para el almanaque argentino de la fábrica nacional Alpargatas.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Rolando Revagliatti





















"SEA OF LOVE"


Es que, mi amor, estoy
demasiado mal
                             acompañado
A los rimadores
me los amasijan en pelotas
¿Qué tal me veo
                              con mis huellas?

Dar en la matadura es poesía, policía
No naufragamos, ¿te acordás?, anoche
Debo seguir sospechando, pero
¿me palpo o no me palpo
la sobria métrica?
¿Qué no tenés puesta?
¿Venís sin qué
                             no tenés puesta?

Investigo mis últimos veinte años después
de esto no hay nada
Calzo un aletargamiento -con perdón- capcioso
Recito: Sumerge la prosa
cuando reflotan los cadáveres.




"THE HANDMAID´S TALE"


Que jacob
el impertérrito penetrador
abra el camino:
murmullos en la platea

A los ovarios serviles de la Patria
el esperma autocrático de Dios:
sonrisas en los palcos

Bendito sea el futuro concebido
en una confluencia de miradas
                                                                subversivas:
suspiros en la pullman

Jezabel, ese coto:
vítores (de la clac) en el paraíso.



Rolando Revagliatti
De "TOMAVISTAS"  La Luna Que [2012] - Colección: La flor consagrada /10
5º Edición

Nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires.

Http://www.revagliatti.com.ar

domingo, 23 de septiembre de 2012

Chavela Vargas



La Llorona
"Canción popular de  Mexico"


No se que tienen las flores llorona
las flores del campo santo.
No se que tienen las flores llorona
las flores del campo santo.

Que cuando las mueve el viento llorona,
parece que estan llorando.
Que cuando las mueve el viento llorona,
parece que estan llorando.

Hay de mi llorona, llorona tu eres mi xulca
Hay de mi llorona, llorona tu eres mi xulca

Me quitaran de quererte llorona,
pero de olvidarte nunca.
Me quitaran de quererte llorona,
pero de olvidarte nunca.

A un Santo Cristo de fierro llorona,
mis penas le conte yo.
A un Santo Cristo de fierro llorona,
mis penas le conte yo.

Cuales no serian mis penas llorona,
que el Santo Cristo lloro.
Cuales no serian mis penas llorona,
que el Santo Cristo lloro.

Hay de mi llorona, llorona que un campo lirio.
Hay de mi llorona, llorona que un campo lirio

El que no sabe de amores llorona
no sabe lo que es martirio.
El que no sabe de amores llorona
no sabe lo que es martirio.

Dos besos llevo en el alma llorona
que no se apartan de mi.
Dos besos llevo en el alma llorona
que no se apartan de mi.

El ultimo de mi madre, y el primero que te di.
El ultimo de mi madre, y el primero que te di.

Hay de mi llorona, llorona llevame al rio.
Hay de mi llorona, llorona llevame al rio.

Tapame con tu reboso llorona,
porque me muero de frio.
Tapame con tu reboso llorona,
porque me muero de frio.



Chavela Vargas

Nació en San Joaquín de Flores, Costa Rica, 17 de abril de 1919. Murió en Cuernavaca, México, 5 de agosto de 2012.

Música, cantante popular.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Julio Huasi




Increíble para grabar en diversos sepulcros


mis queridas amantes a escondidas
mis queridos hermanos en voz baja
al carajo con todos sus besitos
ya ocultaron demasiados gusanos
rezaréis la oración por el poeta
que murió de un ataque a la ilusión
pero eso sí que no lo sepa nadie
aguantaré esta soledad y la soledad que viene
soy el príncipe más sabio el más laureado
de esta horrible universidad a pesar mío
envainaré el violín bayonetas bestiales
ya que a todas las alondras las escupen
pequeños burgueses pequeños cobardes micos pequeños
pequeño es el que sufre por ustedes
yo abriré vuestra serpiente hermafrodita
por fin ya era hora un denso mar está pariendo
jesús puso la segunda mejilla hizo muy mal
debió pisarles sin asco la cabeza
no andaré más desnudo entre caimanes
vivo en medio del ángel y del fuego
el que me quiera que se juegue y arda
hay que elegir enanos mi amor o vuestros culos
y quizá debo estar agradecido
me degollaron ya todos los niños
y el último recién termina de abortar
hoy tengo el alma llena de cadáveres
los enterraré esta misma noche
mañana viviré os juro es como si naciera
si no os gusta si os parece verde caladla
poesía o muerte y todo lo demás.





Julio Huasi

(de su poemario "LOS INCREIBLES", Ediciones Reunidas Ultimátum,
Buenos Aires 1950


Material aportado:  "Tríptico de difusión literaria", Nº 19 - mayo 2002, por Rolando Revagliatti


Obra:  Tetsuya Ishida

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com