miércoles, 5 de julio de 2017

Leopoldo Castilla




ANIMAS


A Anibal Alfaro



Un silbido largo,
haraposo, final,
le hace un tajo a la tarde.
Alguien dice: "son ánimas".

         Y el niño que oye todo
sabe que el día que resta
colgará boca abajo
desinflándose
como una camisa en la soga de la ropa,
que no caerá la noche en la ciudad
hasta que se sepa
el nombre de ese muerto
que vino a desterrarnos.

No hay sutura
           de
                 tiempo
                          en
                                 tiempo.

Los hombres no se alarman. A veces
pasan por aquí
bandadas de otro mundo.




EL HUESPED


A Pilar Becerra

No puede salir
            sin herirse
                         de las indefensas nubes.

Los amigos le dejan un rincón,
que haga noche en su pantano
como un muerto al que le dura
                        un agua enferma

y él arranca ramas de su desiquilibrio
construye un cubil
hasta que vuelva el día
y le vengue los ojos.

Mientras la oscuridad lo cicatriza

fuera
           sólo
                     lo inhumano amanece.



HOMBRE EN EL UMBRAL


A Edmundo del Cerro

Empantanado en su propio pelo
desnudo en sus cinco pantalones
grasoso
comido por sus dientes
hundido en el umbral
                       tiene un solo recuerdo.

                       La vida pasa

sólo él
            nace y nace
                        y no sale

nace y nace
            y no entra.



Leopoldo Castilla
De "NUNCA" - Ediciones Último Reino (2001)

Primer Premio de Poesía, Fondo Nacional de las Artes 2000


Nació en Salta, 1947.

jueves, 15 de junio de 2017

Rodolfo Alonso




De "EL JARDIN DE ACLIMATACION"


Amore

            la mano rápida y feliz
            abrió un aire demente

            la mano lenta canta en la boca del mundo

            clima suntuoso y fértil
            donde las bellas nadadoras
            beben
            al borde del silencio




Querer es poder

                          desnudos
                          ante la noche o la miseria
                       
                          la mirada sangrante
                          hace la luz del día



Magdalena o el amor victorioso

                                 compañera

                                 ya no me duele el día

                                 mujer

                                 contigo nace
                                 mi voz
                                 la rama intensa
                                 el viento
                                 de tu nombre

                                 todo cae
                                 sobre mí

                                 el cielo
                                 el sur
                                 tu noche de dos alas

                                 tu eternidad

                                 el fuego
                                 de esa guitarra
                                 que ayer
                                 temblaba
                                 sola




De "HABLAR CLARO"



El desdichado

            Qué desoladamente desolado
            te has quedado en la plaza,
            niño, en el baldío
            silencio de tu misma voz,
            fría y sin brillo ahora.

            La tarde se ha alejado vanamente
            de tus ojos, arena,
            ya sin alrededor, ni más, ni nunca.
            ¿Es que en los míos
            vas a quedarte quieto para siempre?
            ¿Qué esperabas allí, sentado, solo?
            Que vinieran a darte,
            a buscarte, a decirte?
            ¿Qué esperabas,
            pequeño y desgarrado solitario,
            sangre mía, ausencia
            de todo el mundo? ¿Qué esperabas?
         




Rodolfo Alonso
Antología consultada de la JOVEN POESIA argentina. 1968.
Compañía general FABRIL EDITORA S. A.

Nació en Buenos Aires, 1934. Poeta, traductor y ensayista.


Fotografía extraída: http://www.eduvim.com.ar/blog/rodolfo-alonso-vivir-es-rotundo-por-jorge-monteleone

domingo, 4 de junio de 2017

María Elena Walsh




La clara fuente

Traducción y adaptación por :
María Elena Walsh 


Al agua de una fuente
un día me acerqué
buscando la frescura
para calmar mi sed.

Te quise toda la vida
y nunca te olvidaré.

Debajo de una encina
me adormecí después.
Un ruiseñor cantaba
acompañandomé.

En lo alto de una rama
cantaba por placer.
Ay, quién tuviera el alma
del ruiseñor aquel.

Alguien ya no me ama
por culpa de un clavel
que me pedía siempre
y nunca le corté.

Cuando el clavel marchito
florezca como ayer,
será posible entonces
que me ames otra vez.



À la claire fontaine
(canción tradicional francesa)

María Elena Walsh
(1939-2011)  poeta, escritora, música, cantautora, dramaturga y compositora argentina.



Interprete, Jairo del álbum: Anthologie des titres francais



jueves, 1 de junio de 2017

Jaime Sabines





Tlatelolco 68


5


Habría que lavar no sólo el piso: la memoria.
Habría que quitarle los ojos a los que vimos,
asesinar también a los deudos,
que nadie llore, que no haya más testigos.
Pero la sangre echa raíces
y crece como un árbol en el tiempo.
La sangre en el cemento, en las paredes,
en una enredadera: nos salpica.
nos moja de vergüenza, de vergüenza, de vergüenza.

Las bocas de los muertos nos escupen
una perpetua sangre quieta.




Jaime Sabines
México (1926 – 1999)



De: Uno es el poeta – Antología
Ed. Visor de poesía – Edic. de Carmen Alemany Bay – 2003



Imagen extraída de: www.jairdbz3.blogspot.com.ar

jueves, 18 de mayo de 2017

Claudio Giovanni Monteverdi




Un dulce tormento


Tan dulce es el  tormento
que tengo en el pecho,
que vivo contento
por la cruel beldad.
En el cielo de la belleza
crece la arrogancia
y falta piedad:
Siempre cual roca
contra la ola del orgullo
mi fe se hallará.

La vana esperanza
dirige mis pasos.
Ni alegría ni paz
descienden a mí.
Y la impía que adoro
me niega el consuelo
de su misericordia:
En el dolor infinito,
en la esperanza traicionada
vivirá mi fe.

Entre el fuego y el hielo
no tengo reposo.
En la puerta del Cielo
reposo hallaré.
Si el golpe mortal
de una rígida flecha
me hiere el corazón,
cambiando mi suerte
con el dardo de muerte
mi corazón sanará.

Si llama de amor
jamás sintió
ese duro corazón
que el corazón me robó,
si me niega piedad
la dura belleza
que mi alma encantó:
puede que doliente,
arrepentida y lánguida
un día suspire por mí.





Sì dolce è’l tormento


Si dolce è'l tormento
Ch'in seno mi sta,
Ch'io vivo contento
Per cruda beltà.
Nel ciel di bellezza
S'accreschi fierezza
Et manchi pietà:
Che sempre qual scoglio
All'onda d'orgoglio
Mia fede sarà.

La speme fallace
Rivolgam' il piè.
Diletto ne pace
Non scendano a me.
E l'empia ch'adoro
Mi nieghi ristoro
Di buona mercè:
Tra doglia infinita,
Tra speme tradita
Vivrà la mia fè.

Per foco e per gelo
Riposo non hò.
Nel porto del Cielo
Riposo haverò.
Se colpo mortale
Con rigido strale
Il cor m'impiagò,
Cangiando mia sorte
Col dardo di morte
Il cor sanerò.

Se fiamma d'amore
Già mai non sentì
Quel riggido core
Ch'il cor mi rapì,
Se nega pietate
La cruda beltate
Che l'alma invaghì:
Ben fia che dolente,
Pentita e languente
Sospirimi un dì.




Claudio Giovanni Monteverdi
(1567-1643)



Compositor, gambista y cantante italiano. Marcó la transición entre la tradición polifónica y madrigalista del siglo XVI y el nacimiento del drama lírico y de la ópera en el siglo XVII.


Sì dolce è’l tormento es un sencillo pero maravilloso y peligrosamente pegadizo madrigal, publicado en 1624 en Venecia


Interpretación: Marco Beasley - Accordone Ensemble

jueves, 11 de mayo de 2017

Ana Romano





Antesala


La mano sustituye la flotación
El acecho
descifra asperezas
mientras las bendiciones
arrebatan lágrimas
apacibles

El sillón preserva
ese vínculo que emigra
y en el abandonarse
musita:

ya vienen por mi.




Trazos


Calle
ríspida
en la que amanece

Fluctúan
los pasos

Desgalichado
un perro

El niño
desde su ventana
condena

Vestigios intransferibles
del barrio.




Purificación


Recostada en las fotos
la memoria
El adulterio
aplasta y engalana
la intensidad
En el desnivel del camastro
las visiones recortadas
se diluyen en la simetría de las paredes
y la sangre destila
la nostalgia.



Ana Romano
De " Zumbido de guirnaldas"   - Ediciones La Luna Que (2016)



Nació en Córdoba, 1944,. Reside en la ciudad de Buenos Aires. Es profesora de Francés.


Pintura extraída: https://es.aliexpress.com/popular/ballerinas-painting.html

viernes, 28 de abril de 2017

Jorge Fandermole




Canto versos


Si pienso en algo para decir,
si pienso en alguien por quien vivir,
si casi nada se tiene en pie
y este segundo ya se nos fue;
si en la mirada dura un fulgor
atravesando tanto dolor
yo canto versos de mi sentir
y los condeno a sobrevivir.

Donde parece el sol no alumbrar,
donde se muere de soledad,
en lo más hondo de esta quietud,
donde ocultó la sangre la luz;
donde agoniza un ángel guardián
y se nos pudre el agua y el pan
yo canto versos del corazón
y los enciendo en una canción.

Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
no sé más qué hacer en esta tierra incendiada
sino cantar.

En lo invisible de la ciudad,
donde se ocultan odio y verdad,
donde las bocas de un niño gris
corren sonámbulas tras de mí;
la infortunada noche que un Dios
arrepentido nos olvidó
yo canto versos de furia y fe
pa' que me ayuden a estar de pie.

Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
no sé más qué hacer en esta tierra incendiada
sino cantar.
Canto, canto;
tan débil soy que cantar es mi mano alzada.
Y fuerte canto, canto;
qué más hacer con palabras deshabitadas
sino cantar.



Jorge Fandermole



Del album "Navega" 2002
Nació en Pueblo Andino, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1956.
Autor, compositor, intérprete y docente de música.

Jorge Fandermole : Voz y Guitarra
Carlos Aguirre : Piano, Acordeón y Voz
Fernando Silva : Bajo Fretless
Juancho Perone : Percusión

domingo, 23 de abril de 2017

Juan Gelman





Vejeces


Del poema viejo sale
un olor a nunca fue.
Eso duele y es
lo único vivo del poema
que fue. La alegría de la
llovizna no lo moja, ni
recibe sol cuando hay sol.
Esta herida se lee a sí misma
a la sombra de un recuerdito.
El cielo pasa mudo
sobre versos que ya.




La voz

A Mara


La voz que viene del pasado
marca su sitio en la vendimia de sal.
El sueño a ras
es un paisaje donde
la voz empuja al viento
de la batalla que cesó.
Es un distrito de la ceguera,
una escritura que arde en la pared.
Prendete al aire vacío
hay palabras en la costa. La voz
es una cabellera suelta
sobre la vida intacta.




Juan Gelman
Argentino (1930 – 2014)


De: País que fue será - Ed. Página 12 – Seix Barral – 2012





miércoles, 12 de abril de 2017

Leopoldo "Teuco" Castilla



El amanecido


¿Qué estaré siendo yo de este lugar
que ha parido la presa de su cacería?
Entenado de mis muertos
llevo una flor a su caridad
para que vuelva en mí esta comarca,
pero es tarde,
el cielo envejeció
y el espacio ha crecido demasiado.
He gozado todos los sonidos,
me he dejado llorar
por ojos difuntos,
he besado a mi época en la lengua
y a esta altura
soy el cielo de mis fornicaciones
y la intemperie donde flameo, inhumano.
Entro a la tormenta de la casa vacía
y lluevo largamente,
con la copa en las raíces,
asfixiado por el aire,
y, enguantado por mi oscuridad,
pudro mi leña,
eyaculo el escenario,
pierdo los papeles, tacho la luz,
lastimo la función.
Los otros no saben que están dentro
de un día que no amaneció,
el que me he robado
mientras del suero de mi cerebro
se amamantaba la noche
cuando yo tiraba mis huesos al aire
y ni la muerte los reconocía.
Tengo dentro
un salto de pájaro espantado,
un niño helado en su futuro,
un camino que no deja de ir
y un árbol inmóvil
soltando frutos oscuros.
No hay contemplación: mi limosna es mi cuerpo.
Ya no me sirve el universo
ni le sirvo yo.
Hacia una luz inválida se va el día.
Y no me lleva.
Donde yo duermo, trinan como perras,
mendigas, las palomas.



Leopoldo "Teuco" Castilla
Argentino – 1947

Resultado de imagen para Leopoldo "Teuco" Castilla

De: El amanecido – 2005


Imagen extraída: www.sinmordaza.com/noticia/355096-se-presenta-cinco-ficcion-fisica.html


domingo, 2 de abril de 2017

Lucina Alvarez de Barros




Metamorfosis


La madera se enloqueció de fórmica.
Desapareció la grieta
el olor
el codo consabido
la palabra en el hueco de la mano
el ojo nostalgioso mirando un punto fijo.
Un pringoso carnaval fosforescente
me robó
aquel cielo poblado de maníes
algún gesto color de madrugada
y este perfil de humo
que tiene miedo
que le fusilen el futuro.



Lucina Alvarez de Barros
Argentina (1945 – 1976)


Nació en León, España,  y se naturalizó argentina. Desaparecida en 1976.

Poeta y profesora. Colaboró en varias revistas de la época: Momento, Juguete rabioso y Buenos Aires tango.


Imagen extraída: http://poesiadelamatanza.blogspot.com.ar

miércoles, 29 de marzo de 2017

Jordi Savall, Ferran Savall, Arianna Savall


"Canarios - Improvisation" Anonymos (ca. 1550)




Aus dem Dokumentarfilm: Jordi Savall und die Stimmen der Gambe / Jordi Savall et les voix de la viola

lunes, 20 de marzo de 2017

Juan Cunha








El porqué de ciertas palabrotas (I)



Porque puestos a ver las relaciones
Que aún nos aúnan Palabra a estas alturas
Habrán de parecerte un tanto impuras
Si tal vez te relaje en mis renglones

Entre choques insultos pescozones
Se han de arrugar verás muchas linduras
Al menos entre apuros y apreturas
Me has de oír carajear a borbotones

Qué te queda dirásme a ser sincero
De aquel inocentón decir primero
Voz tibiecita toda temblorosa

Pues hoy es la patada el manotazo
La mordedura  el golpe el arañazo
Y entre tales lindezas va la cosa.



El porqué de ciertas palabrotas (II)



Le mires desde dentro o desde fuera
En todo mirás duro encontronazo
Que insulto va y viene salivazo
Y es lo que ves a diario y dondequiera

Si la disputa arrecia y como quiera
Que ha sido más o menos siempre el caso
La violencia te sale a cada paso
Y violento se vive aunque no quieras

Ya las palabras ves no son aquéllas
Que volaban de pájaros a estrellas
Y que de siempre puso la poesía

Hoy sumale a una vida devaluada
Carencias decadencia y carestía
Y a ver si te mandás flor de puteada.




Juan Cunha
De "Alta marea y otros poemas" - Ed. CEAL – 1983



Uruguayo (1910 – 1985)


Autodidacta,  desarrolló parte de su obra con elementos del surrealismo, mezclando estrofas clásicas con un estilo propio que identificó siempre sus versos.
Su obra poética se inicia con : "El Pájaro que vino de la noche" (1929) y luego "Guardián oscuro" (1937); "Cuaderno de nubes" (1945); "Variación de Rosamía" (1952); "Niño solo" (1956);  “Tierra perdida" (1959); "A eso de la tarde" (1961); "Pastor perdido" (1966); "De cosa en cosa" (1968); "Palabra cabra desmandada" (1971); "Enveses y otros reveses" (1981); "Plurales" (1984) y "Árboles" (1985). Murió en Montevideo


Obra: S/título – Silvia López Bravo (Uruguay)

domingo, 12 de marzo de 2017

Ane Santiago





No duele


Podría admitir en voz baja
mi pánico frente al fallo.
Que la variable no exacta
sea también la que llegue
a desequilibrar el sistema.

Y entonces…
entonces estoy yo.
Quieta y asustada en una esquina,
como siempre.
Con diez años todavía,
el pecho hinchado,
los ojos rojos,
poniendo cara de fuerte:
“No duele, Ama.
No duele”.
Y al final casi me creo
que deja de doler.




Qué puteada

Que te quieran tanto
pero no sepan cómo.



5

Te fuiste,
le puse febrero a tu nombre,
y a ti fecha de caducidad.
Que seas un mes malo al año
siempre será mejor que perderte.




Ane Santiago
España – 1994

De: Cartas a ninguna parte - Ed. Montena – 2016


Nace en Vizcaya y vive hasta sus nueve años en Burgos, mudándose entonces a Barcelona, donde reside actualmente. En 2010, a la edad de 16 años, escribe su primera novela Cartas a Ninguna Parte al mismo tiempo que trabaja en su blog literario.
Actualmente cursa segundo año de Publicidad y Relaciones Públicas y se encuentra inmersa en distintos proyectos literarios.


jueves, 2 de marzo de 2017

Eduardo Mileo





Sueño con poeta



Como un punto en el misterio vaga
por el rumor de sus vísceras.
No es que se haga el sordo
ni que demore el momento.
Es lenta la tarea
de la encrucijada.

Mira las hormigas
llevando su pálido palito,
añora el químico destajo de su rastro.

“No mires dentro del aljibe – piensa –
estás en el fondo.
No bebas nada del pozo.
El corazón es una noche oscura.
Hemos caído del alma.
La pasión es un fondo sin agua.

No mires dentro de los ojos:
no hay tinta en la pupila.
La caída no tiene corazón.
El vértigo es un viento en la garganta.
No tiene aljibes el desierto.

Estás en el fondo.
No bebas nada de la sombra.
El corazón es un poema oscuro.”




Eduardo Mileo
Argentino – 1953



De: Poemas del sin trabajo
Ed. en Danza – 2007


Obra extraída de: neo club press Miami (s/d de autor)

lunes, 27 de febrero de 2017

Luis Alberto Spinetta









Plegaria para un niño dormido



Plegaria para un niño dormido
quizás tenga flores en su ombligo
y además en sus dedos que se vuelven pan
barcos de papel sin altamar.

Plegaria para el sueño del niño
donde el mundo es un chocolatín.
Adonde vas
mil niños dormidos que no están
entre bicicletas de cristal.

Se ríe el niño dormido
quizás se sienta gorrión esta vez
jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
que jamás despierto encontrará.

Que nadie, nadie, despierte al niño
déjenlo que siga soñando felicidad
destruyendo trapos de lustrar
alejándose de la maldad.

Se ríe el niño dormido
quizás se sienta gorrión esta vez
jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
que jamás despierto encontrará.

Plegaria para un niño dormido
quizás tenga flores en su ombligo
y además en sus dedos que se vuelven pan
barcos de papel sin altamar.




Luis Alberto Spinetta
De "Almendra I" en 1969

Nació el 23 de enero de 1950 en Buenos Aires. Músico, compositor. Poeta
Falleció el 8 de febrero de 2012.

lunes, 20 de febrero de 2017

Lenore Kandel





Dios / Poema de amor



no hay formas de amor pero / hermoso /
te amo en todas
te amo / tu polla en mi mano
se agita como un pájaro
entre mis dedos
mientras te hinchas y endureces en mi mano
desflorando mis dedos
con tu fuerza rígida
eres hermoso / eres hermoso
eres cien veces hermoso
te acaricio con mis manos llenas de amor
uñas rosas dedos largos
te acaricio
te adoro
las yemas de mis dedos… las palmas de mis manos…
tu polla se erige y palpita entre mis manos
una revelación / como conociera antaño Afrodita
hubo un tiempo en que los dioses eran más puros
/me acuerdo de noches entre la madreselva
nuestros jugos más dulces que la miel
éramos el templo y el dios entero/
estoy desnuda contra ti
y muevo mi boca despacio
anhelo besarte
y mi lengua te alaba
eres hermoso
tu cuerpo se mueve hacia mí
carne contra carne
piel que se desliza sobre piel dorada
como la mía sobre ti
mi boca mi lengua mis manos
mi vientre y mis piernas
contra tu boca amor
se desliza… se desliza…
nuestros cuerpos se balancean unidos
insoportables
tu cara sobre mí
es la cara de todos los dioses
y demonios hermosos
tus ojos…
el amor toca el amor
el templo y el dios
son uno






Eros/Poema



¡Alabado sea el joven Eros que folla con todas las chicas!
Sólo los dioses aman con tanta generosidad
compartiendo su beatitud con todos
¡Alabado sea Eros! Aquel que ama tan sólo la belleza
y la encuentra por doquier
Eros te he conocido y a tus diosas pasajeras
envueltas en un halo de amorlujuria tan real como una flor cualquiera
que florece un día y se pierde luego con el viento
he visto cómo titilaban tus ojos de placer
cuando alababas la belleza de la dulce Psique con tu lengua enamorada
para verlos brillar luego con la misma profunda dicha
mientras otras mujeres tiernas yacían entre tus manos
¡Alabado sea Eros! Aquel que es incapaz de acumular amor
pero lo gasta como el agua en un tamiz dorado
compartiendo su propia gracia lasciva
con todos aquellos que le permiten la entrada
infieles como flores, veleidosos como la mariposa que soporta el viento
¡Alabado sea Eros, hijo de los dioses!
aquel que ama tan sólo la belleza             y la encuentra
por doquier




Traducción de Annalisa Marí Pegrum


Lenore Kandel

Poeta estadounidense de la Generación Beat, nació el 14 de enero de 1932 en Nueva York y falleció el 18 de octubre de 2009 en San Francisco.


Fotografía extraída: https://zocalopoets.com/category/poets-poetas/lenore-kandel/
(Lenore Kandel en San Francisco 1967 - Fotografía-Joe Melena)

jueves, 9 de febrero de 2017

Edgar Bayley




Date prisa


que esta lluvia de hace mil lluvias
y cae triste quebranto en tu costado
cae vana puñalada en tus dos nombre
húmeda pared infancia abierta
dios que me crecía poco a poco
no te olvides entonces del encargue
traenos algo un saxofón una memoria
una forma de esperar a mis hermanos
una luz un rumbo un llanto cierto
un silencio una pestaña un leve día
un espejo maduro la libreta
date prisa no vayas a olvidarte
habla tú que puedes- por nosotros
ven a ayudarnos a cambiarlo todo
hasta las ganas de morir las noches
y transforma el horror en mediodía



Edgar Bayley
De "Obra Poética - Celebraciones 1986-1976"  - Corregidor (1976)



Argentino  (1919 – 1990)


Obra: Cecilia Herrero-Laffin - http://www.herrero-arte.com/


lunes, 30 de enero de 2017

Israel Rojas







La tempestad


Grande la tormenta, que no se anima a escampar
en el suelo están los troncos más severos
anegada la sabana, se hizo río el manantial
tanta lluvia que ha borrado los senderos.

Viejo mapa que no nos dirá cómo llegar
adelante solo reina un gran fanguero
se adelanta un caminante y algunos salen detrás
tras los pasos del añoso del sombrero
¿Acaso tú sabes la ruta?
¿Acaso ya pasaste antes?
¿Sabes de atajos y grutas?
cuéntanos todo lo importante
cuéntanos todo lo importante
cuéntanos todo lo que sabes
cuéntanos todo lo que sabes.

Vengo de un tiempo de plagas y sequías
pero a sangre y sudor se hizo cosecha
más lo que se pudo que lo que se quería
y heme aquí, latiendo aún esta fecha
no me sé el camino, solo tiran de mí
los anhelos, de posibles maravillas
salgo a caminar pues no aprendí a dormir
mientras en el zurrón, mientras en el zurrón,
mientras en el zurrón queden semillas.

Dime tú,
cuéntame… cuéntame...
dime del sueño que acunas
con cuál fe llenarás tu templo
del dulzor que tendrán tus uvas
cuenta tú que tendrás más tiempo
cuéntame, que tienes más tiempo.

El naufragio se parece al capitán
y el poeta se parece a su cantar
y la rueda a los caminos
la vela a la oscuridad

Haz que se parezca a ti la tempestad
haz que se parezca a ti la tempestad.



Israel Rojas Nace en la Ciudad de Guantánamo el 7 de febrero de 1973.
Compositor, abogado de profesión.

Buena Fe Grupo musical originario de la provincia de Guantánamo, en Cuba, surgido en 1999. Israel Rojas es el compositor de todas las canciones y la voz líder.

El tema La tempestad, de la autoría de Israel Rojas, se grabó junto a Silvio Rodríguez en octubre de 2016 y fue incluido en el disco Sobreviviente, que saldrá en marzo de 2017. El video clip de esta canción fue realizado por el joven director de cine Marcel Beltrán y Cubadebate lo ofrece en exclusiva gracias a la generosidad de Israel Rojas, director de Buena Fe.

Extraído del Canal de Youtube: cubadebatecu 

viernes, 27 de enero de 2017

Jorge Fandermole







Solo


Solo
como al aclarar está el lucero,
como el ojo pálido del cielo
va girando en la órbita lunar.
Solo
como el primer hombre de la tierra,
como el último lobo de Inglaterra,
como el viejo más viejo del lugar.
Solo
como uno va hilando sus ensueños,
como el monstruo que sobrevivió un milenio
y se esconde en una gruta bajo el mar.
Solo
como el que tiene la virtud del mago,
como el que conduce un pueblo hacia el estrago
mientras imagina la felicidad.
Solo
como el esclavo solo bajo el yugo,
como la conciencia del verdugo
o el único beso del traidor.
Solo
como un grandioso golpe de la suerte,
como cada uno frente a su propia muerte,
solo como un ángel exterminador.
Solo
como un dios que niegan sus criaturas,
como el que dio color a su locura
y pintó los cuervos y el trigal.
Solo
como está en su mundo cada muerto,
como la voz que calla en el desierto,
como el que dijo siempre la verdad.
Solo
como el que logra ver todo muy claro,
solo como la atenta luz de un faro
o el último minuto del alcohol.
Solo
como este mismo instante que se pierde,
como el único que ha visto el rayo verde
cuando se cayó el último sol.
Solo
como el que desentraña algún presagio,
como el único vivo del naufragio,
como todo el que pierde la razón.
Solo
como el que se extravió sin darse cuenta,
como un ave ciega en la tormenta,
así estoy en el mundo sin tu amor.
Solo
como si fuese un animal eterno
clavado en la puerta del infierno,
así estoy en el mundo sin tu amor.



Jorge Fandermole
Del CD "Pequeños mundos" 2005

Autor, compositor, intérprete y docente de música; nació en Pueblo Andino, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1956.

Fotografía extraída: http://www.informacionregional.com.ar

jueves, 19 de enero de 2017

Augusto Roa Bastos




Tabernáculo del aire


El vértice del aire y del gusano
con su guerra de penumbra y de sol es el Hombre.
Como el almendro herido de amanecer y lluvia,
como el cereal latido de las parvas.

Para sus lupanares ácidos el gusano,
para su troje opaca, trabaja sordamente
en la estirpe de cal de nuestros sueños,
guardián anticipado, topo de nuestro nombre.

Pero el aire en sus altas moradas transparentes
baja desde las cumbres como un corzo de luna,
con sus iluminadas caracolas de nieve,
a llevarse en sus ágiles danzas el halo antiguo
de nuestra incorruptible y heredada hermosura.

Si el gusano defiende sus estratos de hueso,
su cuévano de escorias,
remolcará en los aires el aire mi vigilia,
mi soledad, mi lumbre, mi nostalgia de cielo,
sobre un tornasolado sostén de mariposas,
sobre la voz ondeante del almendro y del trigo,
sobre el inaugurado resplandor de la harina
que amanece en los labios del hombre cuando apenas
la tierra es ya un distante torbellino de larvas...

Sobre la subterránea senectud del gusano
forja su anillo de oro, tiende su voz el aire.

Y así, cuando a la verde colina de la infancia,
mirando al cielo trémulos como el agua dormida,
retornan nuestros ojos a quedarse en silencio,
el aire es ya una escala que remonta la ardiente
Ciudadela de Dios.



Augusto Roa Bastos
De "Poesías reunidas" - Edición de Miguel A. Fernández - Editorial El lector (1995)



Nació en Asunción, Paraguay. (1917 -2005) Narrador y poeta.

miércoles, 11 de enero de 2017

Roberto Juarroz




77


La vida nos exige credenciales
y aunque no sepamos de qué,
adivinamos que se trata sencillamente de estar vivos.

Nos pide pruebas de desnudarnos a veces,
como el árbol bajo la lluvia,
con la piel como único secreto
y la palabra como única posesión.
Nos reclama el testimonio
de no mirar demasiado hacia atrás
y de saber agacharnos hasta recoger en el cuenco de la mano
nuestra propia sombra.
Nos solicita garantía
de estar también adentro de otras vidas.

Y ya aprobados todos los exámenes,
la vida termina inevitablemente por pedirnos
algo más que la prueba de estar vivos:
nos reclama nuestra capacidad de abandonarla,
como el hijo a la madre
o como el discípulo al maestro.



Roberto Juarroz 
Argentino (1925 – 1995)



De: Fragmentos verticales - En: Poesía vertical - Ed. Emecé – 2005


Obra: Venadita herida de Frida Kahlo – México (1907 – 1954)

lunes, 2 de enero de 2017

Laura Yasan




En los bellos días de noviembre


dónde estabas cuando abrí la puerta
y un hombre me alargó sus dedos sudorosos
y me lamió con su mirada negra
y jadeó sobre mis palabras

dónde estabas cuando me fui con él
cuando vestí de puta sólo para ofenderte
cuando sangré y hedí
cuando pedí perdón y caían mis lágrimas
sobre la punta de tus zapatos

dónde que era siempre tan lejos tan fría
tan inmediatamente tarde
dónde que te llamé hasta quedar sorda
hasta romperme los dientes
hasta rajarme la vagina

dónde que en los bellos días de noviembre te llamé
en las lluvias de julio te llamé
te dejé papelitos debajo de la almohada
fotos despedazadas con los puños
secretos como gritos

dónde
que iba y volvía con tu nombre colgando de los ojos
y los ojos se volvieron cadenas
y las cadenas barcos
y los barcos se hundieron como ojos
en las profundidades de una noche tremenda



Polución


y si a pesar de todo se habla de amor
nada te exime
de ser el basural donde el fulano
arrojará residuos

orgánicos también



Laura Yasan
De "Cambiar las armas" - Ediciones Botellas al Mar (1997)



Buenos Aires, 1960.


Obra: Between midnight and dawn - Margarita Georgiadis (Australia 1969)
http://enkaustikos.blogspot.com.ar/2012/09/margarita-georgiadis-ausencias.html

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com