martes, 3 de mayo de 2016

Jorge Ariel Madrazo




MIRO TUS FOTOS


cuando parto
desde ellas me despedía
cuando vuelvo
ellas albrician
la bienvenida

si un día muero

desde tus fotos
dormirás mis párpados.



Jorge Ariel Madrazo
Argentino (1931 – 2016)



Foto: Estación Quilmes - Lectura en la Casa de la Cultura de Quilmes

domingo, 24 de abril de 2016

Leopoldo “Teuco” Castilla




Canción del padre muerto


En la noche
de capilla ardiente
pasa boca arriba
la nube de mi padre

ahí va
haciendo y deshaciendo
otro mundo
en su ataúd humeante

como si no estuviera
apenando
el aire

ahí vas
sabía
que no estabas lejos
ya te he visto     ya te he visto
ya no te haces el muerto.




Leopoldo “Teuco” Castilla
Argentina – 1947



De: "Nunca" - Ed. Último Reino – 2001


Obra: El arte de la conversación de René Magritte  (Bélgica – 1898 – 1967)
Extraída de: elcultural.com

lunes, 18 de abril de 2016

Sharon Olds




Vuelvo a 1937


Los veo de pie ante los portones de sus universidades.
Veo a mi padre saliendo bajo el arco de arena ocre,
las tejas rojas brillando como platos
doblados de sangre tras su cabeza.
Veo a mi madre con libros ligeros en su cadera,
de pie ante la columna de pequeños ladrillos
con los portones de hierro forjado, aún abiertos tras ella,
sus puntas de espada un brillo en un día de Mayo.
Están a punto de graduarse. Están a punto de casarse.
Son niños. Son tontos. Sólo saben que son
inocentes y que jamás lastimarían a nadie.
Quiero ir y decirles que ¡quietos!, que no lo hagan.
Que ella es la mujer equivocada,
que él es el hombre equivocado. Que van a hacer cosas
que nunca se imaginarían haciendo.
Que le harán daño a los niños.
Que sufrirán de forma inimaginable.
Que desearán morirse. Quiero ir
y decírselo a la luz de Mayo.
Ella, su cara, hermosa y hambrienta se giraría hacia mi,
su cuerpo, hermoso y patético, intocado.
Él, su rostro, atractivo y arrogante se giraría hacia mi,
su cuerpo, hermoso y patético, intocado.
Pero no lo hago. Quiero vivir.
Los tomo como muñecos de papel,
y los froto uno contra el otro por las caderas como pedernal,
como si quisiera sacarles chispas. Y digo:
Hagan lo que vayan a hacer, yo lo contaré.




Sharon Olds
EEUU – 1942



De: The gold cell – 1987 - S/d de traductor

Su primer volumen de poemas, “Satán dice” (1980), recibió el Galardón inaugural del Premio de Poesía de San Francisco. El segundo,” Los muertos y los vivos” ganó el Lamont Poetry y el National Book Critics Circle Award. Con posterioridad  publicó: “The Gold Cell”, (1987) “The Father”, (1992), “The Wellspring”, (1996), “Blood, Tin, Straw”, (1999), y “The Unswept Room”, (2002).
 La obra de Olds ha sido antologada en más de cien colecciones e incluida en manuales de poesía y literatura. Su poesía ha sido traducida a siete idiomas en publicaciones internacionales. Fue poeta laureada del Estado de Nueva York entre 1998-2000.
Es considerada una de las mejores poetas vivas de nuestra época. "I Go Back to May 1937", fue recitado en la película Into the Wild para iluminar la disfunción familiar del personaje principal.


Foto novios extraída: www.todocoleccion.net
Foto extraída de: www.blogseitb.com

miércoles, 13 de abril de 2016

Marcelo Marcolin





Acerca de relojes y el tiempo


Hablo de relojes
del tiempo de los espacios  de los instantes
 
  hablo de estos minutos precisos
del precioso segundo incorporado y deglutido

  hablo de las horas que vagan en las almas

y que no retornan
         y se huyen de sí mismas
  hablo de lo que conmueve en los días
en estos meses del otoño viajero
  buscando primaveras inocentes
   hablo de la espera de los años
y en los años hablo
  como regresando o viajando
   hacia relojes que hablan
del tiempo
         la historia
         y los hombres.



Marcelo Marcolin
(1957-2011) Poeta y editor. Miembro de la Generación Subterránea.
Nació en Buenos Aires.

Poema extraído de : www.elquilmero.blogspot.com.ar



     

lunes, 11 de abril de 2016

Natalia Litvinova




un poema es un tejido
de origen pájaro

le digo
no sé volar
haz algo



***


cuando el viento sopla
el armario se abre
y me arroja algo tuyo

imagino que la tierra
dio marcha atrás

y pronto

caerá tu cuerpo


***


la noche me vuelve fértil

como un ángel
copulo con la oscuridad

los días se vengarán de mí.




Natalia Litvinova
Bielorrusia – 1986



De: Rocío animal - Ed. La pulga renga – 2013

Es poeta y traductora de poetas rusos. Publicó hasta la fecha “Esteparia” (2010), reeditado en el año 2013 en España y en Uruguay; “Balbuceo de la noche” (2012); “Grieta” (2012, reeditado en España y en Costa Rica); “Rocío animal” (2013);  Todo ajeno (2013) y Cuerpos textualizados (2014) escrito en coautoría con el poeta Javier Galarza.

Obra:  s/n de  Daniel Torrent (España  -  1974) - Extraída de: artodyssey1.blogspot.com.ar

miércoles, 6 de abril de 2016

Vladimir Maïakovski




Orden nº 2 al Ejército del Arte


A vosotros—
barítonos bien nutridos—
que de Adán
a nuestros días
conmovéis los antros llamados teatros
con suspiros de Romeos y Julietas.

A vosotros—
pintores,
pesados como caballos,
ornato tragón y relinchante de Rusia,
agazapados en los talleres,
seguid pintarrajeando
florecillas y desnudos.

A vosotros—
ocultos en la sombra de hojitas místicas,
frentes surcadas de arrugas
futuristillos,
imaginistillos,
akmeistillos,
enredados en la telaraña de las rimas.

A vosotros—
que cambiasteis el peinado liso
por hirsutas melenas,
los zapatos charolados por zuecos,
proletcultillos,
que remendáis
el gastado frac de Puschkin.

A vosotros—
bailarines, trompetistas,
que traicionáis a ojos vistas
y pecáis a hurtadillas,
que imagináis el futuro
como una enorme ración de académico.
A vosotros,
yo-
genial o no genial,
que he dejado las trivialidades
y que he trabajado en la Rosta,
os digo
antes de que os echen a culatazos:
¡Acabadla!

¡Acabadla!
Olvidad,
escupid
en las rimas,
en las arias,
en el rosal,
y en las demás soserías
del arsenal de las artes.
¿A quién interesa
que «Ay, pobrecito,
cómo amaba
y qué desgraciado fue...»?
Ahora
necesitamos artesanos,
no predicadores melenudos.
¡Escuchad!
Gimen las locomotoras,
el viento entra por las rendijas:
«¡Dadnos el carbón del Don!
Montadores
y mecánicos, ¡al depósito!»

En cada afluencia de los ríos
con un boquete en el costado:
los barcos atronaron en las dársenas:
«¡Dadnos petróleo de Bakú!»

Mientras gastamos nuestra energía
en inútiles discusiones, en busca
de un sentido oculto,
un inmenso clamor sacude las cosas:
«¡Dadnos formas nuevas!»

Ya no hay imbéciles
que esperan con la boca abierta
la palabra del «maestro».
Camaradas,
dad un arte nuevo,
un arte
que saque a la República del fango.




Vladimir Maïakovski
Rusia (1893 – 1930)

Trad. Federico Gorbea

De: Conversaciones con el Inspector Fiscal y otros poemas. Ed. Ríos Nuevos – 1997

De origen humilde, su militancia en el Partido Bolchevique le causó numerosos problemas con las autoridades de Moscú, donde su familia se había trasladado.
Desde muy joven comenzó a escribir poesía. En 1911 se unió a los primeros futuristas y participó en la redacción del primer manifiesto futurista ruso.
Antes de cumplir veinte, ya había sido arrestado tres veces por las actividades subversivas. Tras el triunfo de la Revolución Rusa, se convirtió en portavoz cultural del régimen bolchevique.
Cabeza de la tendencia literaria futurista rusa, que proclama una revolución en el arte. Escribió algunas de sus mejores obras, como "La nube en pantalones" o "La flauta de las vértebras". Algunos de sus poemas, como "Oda a la revolución" (1918) fueron muy populares, al igual que sus poemas líricos de amor, entre los que se encuentra "Amo" (1922).
Se quitó la vida el 14 de abril de 1930 con un disparo al corazón en Moscú.


Imagen extraída de: agenciacomunistavalencia.blogspot.com

miércoles, 30 de marzo de 2016

Homero Manzi





Soy un obrero de tristeza.
La esconderé detrás de todas las carcajadas
y cuando nadie me vea seré con ella.

Un muchacho se tiró desde una esperanza.
Nadie quiso reírse de su cadáver.
Tan sólo un poeta no le tuvo lástima.

El hombre estando solo es estoico.
Si no, se moriría de pena.

La soledad es una altura de uno mismo
y la desilusión es un vértigo.

Hay un mejor equilibrio: la muerte.
Y hay una mejor dulzura: el reposo.

Hay cosas que recordamos no haber dicho nunca
y palabras cada vez más nuevas.

Con eso se puede hacer tristeza
sobre la dulzura agonizante de un amor
o sobre el amor en equilibrio mudo.

Pero algún día por París o por Pekín o por Leningrado,
lamiendo la pared con la sombra,
no me acordaré de tu nombre.

Tan sólo un sonido,
o una copa, o una palabra
o cualquier ruido vacío,
puede resucitarte en amor.

Entonces serás amarga.



Homero Manzi
Argentino (1907 – 1951)

Imagen extraída de: imagenycaricaturas.blogspot.com   (Jaime Clara)

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com