martes, 25 de noviembre de 2014

Juan Goytisolo




Nadie está solo


En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.



Juan Goytisolo
España – 1932



Premio Cervantes 2014

Imagen de cabecera extraída de: www.mexico.cnn.com

viernes, 21 de noviembre de 2014

Norma Etcheverry




los eufemismos son buenos
si no devoran
pero una hora hay
en la vida del hombre
en que todas las cosas tienen Nombre

hijo de perra
traidor
imbécil
o soberbio

podrá haber dioses o Dios
en todos hay infierno.


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andamos
por las calles de la ciudad
y nos emborrachamos
y salimos a buscar cuerpos adonde perdernos
de lo que más amamos

donde extraviar la última posibilidad
de ser cotidiana y remotamente feliz.


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un viaje siempre es un viaje hacia adentro
aunque uno se dedique a mirar para afuera

será que nunca
volvemos los mismos.




Norma Etcheverry
De "Aspaldiko" - Editorial Universitaria de La Plata



Nació en Gral. Paz (Ranchos) Pcia. de Buenos Aires en 1963.
Es poeta y periodista egresada de la U.N.L.P.


Obra: Crítica de los ismos (1948) - Arturo Borda

martes, 18 de noviembre de 2014

León Felipe




Ahora voy a decir un chiste


DIOS es el padre de Cristo,
y también de mi abuelo.
-Pero usted...¿qué edad tiene?
-Verá usted. Tengo las encías vacías,
sin un hueso...
¿Soy un recién nacido
o un viejo?
-Cómo?, ¿cómo?
-Qué hora es?...¿y qué es el tiempo?
-Pero usted...¿cómo se llama?
-Yo, Misterio.
-Eso no es un nombre.
-Usted apúntelo ahí: MISTERIO.
Misterio.



LIBRO TERCERO - Un poeta-payaso angelical y estrafalario


Mi infierno


EN MI infierno
hay una puerta de entrada
por donde se entra ciego
y otra puerta de salida
por donde se sale viendo la cara de Dios.

Teólogos...ya sé que éste es un infierno de mi invención
pero con él me arreglo muy bien
para entenderme con Dios.
Y ahora digo:
Señor...
yo estoy ciego,
mándame al infierno...
Si no me mandas a la Nada...
mándame al infierno.
éste es un consuelo:
si existe el infierno...existe la luz.
Señor:
mándame al infierno.
Si existe el infierno,
no existe la Nada.



LIBRO SEXTO - El humorista



León Felipe
De "¡Oh este viejo y roto violín! (1993) - Colección Visor de Poesía - Madrid



(1884-1968) Nacido en Tábara, Zamora (España). Falleció en la ciudad de México.


Obra fotográfica: Alva Bernadine




jueves, 13 de noviembre de 2014

Laura Yasan




EN LOS BELLOS DÍAS DE NOVIEMBRE


dónde estabas cuando abrí la puerta
y un hombre me alargó sus dedos sudorosos
y me lamió con su mirada negra
y jadeó sobre mí palabras sucias

dónde estabas cuando me fui con él
cuando vestí de puta sólo para ofenderme
cuando sangré y hedí
cuando pedí perdón y caían mis lágrimas
sobre la punta de tus zapatos

dónde que era siempre tan lejos tan fría
tan inmediatamente tarde
dónde que te llamé hasta quedar sorda
hasta romperme los dientes
hasta rajarme la vagina

dónde que en los bellos días de noviembre te llamé
en las lluvias de julio te llamé
te dejé papelitos debajo de la almohada
fotos despedazadas con los puños
secretos como gritos

dónde
que iba y volvía con tu nombre colgando de los ojos
y los ojos se volvieron cadenas
y las cadenas barcos
y los barcos se hundieron como ojos
en las profundidades de una noche tremenda



Laura Yasan
De "cambiar las armas" - Ediciones Botellas al Mar - (1997)



Nació en Buenos Aires en 1960

Obra: pintura sobre las escaleras al andén de la estación Venezuela

sábado, 8 de noviembre de 2014

Juan Antonio Corretjer





Oubao-Moin


El río de Corozal, el de la leyenda dorada.
La corriente arrastra oro. La corriente está ensangrentada.
El río Manatuabón tiene la leyenda dorada.
La corriente arrastra oro. La corriente está ensangrentada.

El río Cibuco escribe su nombre con letra dorada.
La corriente arrastra oro. La corriente está ensangrentada.
En donde hundió la arboleda su raíz en tierra dorada
allí las ramas chorrean sangre. La arboleda está ensangrentada.

Donde dobló la frente india, bien sea tierra o bien sea agua,
bajo el peso de la cadena, entre los hierros de la ergástula,
allí la tierra hiede a sangre, corre el agua ensangrentada.

Donde el negro quebró sus hombros, bien sea tierra o bien sea agua,
y su cuerpo marcó el carimbo y abrió el látigo su espalda,
allí la tierra hiede a sangre, corre el agua ensangrentada.

Donde el blanco pobre sufrió los horrores de la peonada,
el machete del mayoral, la libreta de jornada,
allí la tierra está maldita, corre el agua envenenada.

Gloria a esas manos taínas porque trabajaban.
Gloria a esas manos negras porque trabajaban.
Gloria a esas manos blancas porque trabajaban.
De entre esas manos nos salió la patria.

Gloria a las manos que la mina excavaran.
Gloria a las manos que el ganado cuidaran.
Gloria a las manos que el tabaco, que la caña y el café sembraran.

Gloria a las manos que los caminos trabajaran.
Gloria a las manos que las ruedas giraran.
Gloria a todas las manos de todos los hombres
y mujeres que trabajaran.

¡Y gloria a las manos, a todas las manos que hoy trabajan
porque ellas construyen y saldrá de ellas la nueva patria liberada!

¡Alabanza! ¡Alabanza!
Para ellos y para su patria, ¡alabanza! ¡Alabanza!



Juan Antonio Corretjer
Puerto Rico (1908 – 1985)


Música e intérprete: Roy Brown
Puerto Rico – 1945

Imagen extraída de: ng25lab.deviantart.com

lunes, 3 de noviembre de 2014

Czeslaw Milosz




Ars poética


Siempre he aspirado a una forma mucho más amplia
que, libre de las aspiraciones de la poesía y la prosa,
nos dejase entendernos sin exponer
a lector y autor a sublimes agonías.
En la esencia misma de la poesía hay algo indecente:
expresamos cosas que ignorábamos tener en nosotros.
De modo que parpadeamos como si hubiera
saltado un tigre
y estuviese en la luz moviendo la cola.
Por eso dicen justamente que un demonio dicta la poesía,
aunque es exagerado sostener que se trata de un ángel.
Es arduo adivinar de dónde viene el orgullo de los
poetas
cuando tan a menudo quedan avergonzados
por la revelación de su fragilidad.
¿Qué persona razonable sería una ciudad de demonios
que se portan a sus anchas, hablan en muchas lenguas
y, no satisfechos con robarle sus labios y sus manos,
trabajan en cambiarle el destino para su convivencia
infernal?
Es cierto que hoy se aprecia mucho lo mórbido;
por tanto acaso pienses que sólo estoy bromeando
o simplemente has encontrado otros medios
de alabar el arte sin ayuda de la ironía.
Hubo un tiempo en que sólo los libros sabios eran leídos
y nos ayudaban a soportar nuestro dolor y sufrimiento.
Esto, después de todo, no es lo mismo
que hojear cientos de obras recién salidas de clínicas
psiquiátricas.
Y sin embargo es diferente de lo que parece
y nosotros somos distintos de cómo nos vemos
en nuestros delirios.
Por tanto las personas preservan su identidad silenciosa
y ganan el respeto de sus parientes y vecinos.
El propósito de la poesía es recordarnos
qué difícil es seguir siendo una sola persona,
ya que está abierta nuestra casa, no tiene llaves
y huéspedes invisibles entran y salen a su antojo.
De acuerdo, no es poesía lo que ahora digo:
los poemas deben escribirse rara vez y de mala gana,
bajo penas intolerables y sólo con la esperanza
de que los buenos espíritus, no los malos, nos elijan
como instrumento.




Czeslaw Milosz
Lituania (1911 – 2004)

Traducción de José Emilio Pacheco

 Abogado, poeta, traductor y escritor, Premio Nobel de Literatura en 1980. La obra literaria de Czeslaw Milosz se extiende al ámbito del ensayo y la novela, pero es sobre todo la poesía el género en el que destaca su genio y con el que ejerce una influencia mayor en la literatura polaca, al tiempo que expresa para el mundo su vivencia del duro y contradictorio período que le ha tocado vivir. Durante el período de residencia en París escribió y publicó dos entregas poéticas: “ Luz del día” (1953) y  “El rey Popiel y otros poemas” (1962), que tendrían continuación en su período norteamericano con “Pepito encantado” (1964), “Ciudad sin nombre” (1969), “Donde el sol sale y se oculta” (1974), “Himno sobre la perla” (1983), “Crónicas” (1987), “Poemas”  (1987) y “Regiones lejanas” (1991).

miércoles, 29 de octubre de 2014

Gabriela Wiener




mi primera casa

llegamos a la hendidura
que llamamos Casa
un escenario de material noble
yo abrí una maleta y extraje una piedra de océano
como un gigantesco diente
la coloqué en el baño
la vi crecer cada mañana
tú en cambio desempacaste un juego de manos que no conocía
eran de más de trescientos tipos de manos
una me tocó allí donde no había existido el frío
otra fue triste al acomodar algo que caída de mí
la última que recuerdo no tenía dedos

nos gustaba salir y ver el floripondio del jardín
su vida al margen del agua
pero sus flores tenían una manera de morir tan desagradable
húmedas como lenguas blanquecinas
algo debía estar secándose en el fondo
fue cuando me dio la vergüenza
esa lamentable parentela
mirar un nuevo mito derritiéndose en la sombra

a nadie le interesa eso
me dijiste
toma esta alambrada
aprende a leer sus púas indefensas
hay más dignidad en la pulcritud de estos lugares
donde te sientes vencida

Pero la tristeza no era más
esa vela oscura deslizándose en la mañana
como si nadie la llevara entre las manos

Al acostarte junto a mí ya estabas tan callado
para no despertar el corazón
yo hacía tanto ruido
y lo encerraba en una caja perforada con agujas punta roma
ese fue mi animalito
tan limeño
nada feroz
ni hambriento
ni cariñoso
mi caja voluntariosa y dócil que hablaba de tan pocas cosas

una mañana te vi abrazado a ésta
la arrullabas con tu mano sin dedos
entonces todo fue bruma
sólo esa mañana
me agaché para alcanzar la hendidura
que dejamos de llamar casa
nuestro gato entró con un pichón en la boca
que no pensaba devorar
para ese momento habíamos entendido poco del juego
pero mucho de la muerte
el mar de madrugada
expulsando sus peores peces sobre nosotros
cubriéndonos las orejas

hoy el pichón ha volado lejos del juego y yo del agua



Gabriela Wiener
(Perú - Lima, 1975)

Periodista y poeta.

Fotografía: www.diarioadn.co

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com