lunes, 21 de agosto de 2017

Sara Teasdale





Sólo en el sueño


Sólo en el sueño veo sus rostros,
Niños con los que jugué en la infancia,
Louise vuelve con su pelo marrón trenzado,
Annie con sus rizos dorados y salvajes.

Sólo en el sueño el tiempo se olvida -
¿Qué habrá sido de ellos, quién puede saberlo?
Sin embargo, anoche jugamos como antaño,
Y la casa de muñecas seguía al pie de la escalera.

Los años no habían cambiado sus caras suaves y redondas,
vi sus ojos y los hallé tiernos -
¿También ellos, soñarán conmigo?, me pregunto,
¿Y para ellos, también seré un niño?



Only in Sleep


Only in sleep I see their faces,
Children I played with when I was a child,
Louise comes back with her brown hair braided,
Annie with ringlets warm and wild.

Only in sleep Time is forgotten —
What may have come to them, who can know?
Yet we played last night as long ago,
And the doll-house stood at the turn of the stair.

The years had not sharpened their smooth round faces,
I met their eyes and found them mild —
Do they, too, dream of me, I wonder,
And for them am I too a child?




Sara Teasdale
(San Luis, 8 de agosto de 1884 – Nueva York, 29 de enero de 1933) fue una poetisa lírica estadounidense




Música: Ēriks Ešenvalds
Coro: Trinity College Choir

miércoles, 16 de agosto de 2017

Juan Manuel Roca




Carta en el buzón del viento


Sin saber para quién,
Envío esta carta en el buzón del viento.
Oscuros hombres han merodeado a mi puerta
Con gabanes abultados por la escuadra de una lugger,
Y en la noche, mientras leía a mis viejos poetas enlunados,
Una región de sombras ha roto mi ventana.

No son duende.
No son fantasmas los habitantes de este ebrio rincón del mundo,
Y sin embargo,
Nos hemos visto dando nombres propios a un vacío:
Hay un poblado de hombres desaparecidos
Y es frecuente escuchar en las calles y en los bares
A las gentes que hablan de abandonar un país como un barco que naufraga.

Sin saber para quién,
Escribo esta carta puesta en el buzón del viento,
Desde una nación donde alguien proscribe el sueño,
Donde gotea el tiempo como lluvia envilecida
Y la risa es condenada por traición a los espejos.

No sé a quién pedirle que abra su ventana
Para que entre esta carta puesta en el buzón del viento.



Juan Manuel Roca
De "Los rumbos del viento" - Trilce Ediciones (Antología de Poesía) 2005



Nació en Medellín, Colombia (1946).


Pintura: El viento - Vladimir Kush.
(extraído: https://es.slideshare.net/jcfdezmx4/pinturas-de-vladimir-kush-1202009

lunes, 7 de agosto de 2017

Roberto Juarroz




20


Llueve sobre el pensamiento.

Y el pensamiento llueve sobre el mundo
como los restos de una diezmada red
cuyas mallas no aciertan a encontrarse.

Llueve adentro del pensamiento.

Y el pensamiento resbala y llueve adentro del mundo,
colmando desde el centro todos los recipientes,
hasta los más guardados y sellados.

Llueve bajo el pensamiento.

Y el pensamiento llueve bajo el mundo,
borrando los cimientos de las cosas,
para fundar de nuevo
la habitación del hombre y de la vida.

Llueve sin el pensamiento.

Y el pensamiento
sigue lloviendo aun sin el mundo,
sigue lloviendo sin la lluvia,
sigue lloviendo.




Roberto Juarroz
De "Cuarta poesía vertical" 1969 - POESÍA VERTICAL 1958 /1982  - EMECÉ



Argentino (1925 – 1995)


Imagen extraída: http://www.quo.es/ser-humano/murales-callejeros

sábado, 29 de julio de 2017

Facundo Cabral



Me gusta la gente simple


Me gusta la gente simple
aunque yo soy complicado
la gente de casa pobre
y corazón millonario

La que todavía suda,
la que se rompe las manos,
la que se juega la vida por el pan de sus hermanos

Me gusta la gente simple
que al vino le llama vino,
la que al pan le llama pan
y enemigo al enemigo

La que se da por entero y no tiene intermediarios
la que comparte conmigo el respeto a los milagros

Me gusta la gente simple,
que se levanta temprano,
porque hay que limpiar la calle,
pintar el frente al mercado,
bajar del camión la fruta,
repartir los telegramas,
servir el café, la sopa, pescar,
embolsar la papa,
cortar el árbol preciso para hacer una guitarra
con la que un día el cantor, caminará por la patria
contando la gente simple,
que sin ella no hay nada,
ni siquiera la milonga
que en el mundo me declara

Me gusta la gente simple
que hace la silla y la mesa,
los zapatos de mi madre,
el vestido de Teresa

La que ríe fácilmente,
la que fácilmente llora,
la que inocente confía
que un día cambien las cosas

Me gusta la gente simple
aunque yo soy complicado.




Facundo Cabral
Nació en La Plata, Buenos Aires, 22 de mayo de 1937​. Falleció en Guatemala (2011).



Fue un cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino.


sábado, 22 de julio de 2017

Carlos Aprea




Mainstream


El finado tío Pepe,
tensionado, mientras giraba
la terraja sentenció:
esta peste del rock pasará pronto,
estaba seriamente convencido,
igual que sus ingenieros: las fuerzas morales
prevalecerán, auguraba por el 71.
Yo cruzaba los dedos y escondía
el último de Zeppelin. En casa
el transgresor había sido el uruguayo Sosa
y se había muerto por los excesos
de la noche, ahora los mayores soportaban
Alta Tensión como las moscas.
El cambio climático ha sido en estos años
una dura realidad para la especie.
En las casas ocupadas del barrio,
en los autos tuneados que pasan alardeando:
reguetón o alguna cumbia nueva, ahora
que son días de fiesta.
Yo, que no estoy convencido
de casi nada, escucho en casa
los viejos vinilos.
Pasaron de moda pero no de mí.
Otra pelea de pobres contra pobres,
siempre lejos de la corriente principal.




El agua y el aceite


En  las manchas del colchón
habita oculto el pasado.
Mientras vamos a la escuela
las putas de la vuelta de casa,
madre e hija, salen a saludarnos
desde la tapera del fondo,
una pintura de Molina Campos,
ballenas voluptuosas, pintarrajeadas,
con toda la resaca de la madrugada.
En el recreo los más grandes
dicen que la rubia tiene uterina,
Martita. desde su pupitre
se ladea, levanta el guardapolvo
y pide que nos despidamos de ella
autobiografiándole los glúteos.
Doña Martina ve nuestros pecados
en el aceite vertido sobre el agua.
Las gotas se estiran sobre el plato.
Estás ojeado, nene. Te lo están mirando
mucho las mujeres, Teresa.



Carlos Aprea
De "Villa Elvira"  -  Pixel Editora   (2014)



Nació y reside en La Plata, Buenos Aires. Es escritor y actor.

Imagen extraída: http://60let.com/2015/04/07/trend-researcher-to-be-against-the-mainstream-now-fully-mainstream-2/

miércoles, 5 de julio de 2017

Leopoldo Castilla




ANIMAS


A Anibal Alfaro



Un silbido largo,
haraposo, final,
le hace un tajo a la tarde.
Alguien dice: "son ánimas".

         Y el niño que oye todo
sabe que el día que resta
colgará boca abajo
desinflándose
como una camisa en la soga de la ropa,
que no caerá la noche en la ciudad
hasta que se sepa
el nombre de ese muerto
que vino a desterrarnos.

No hay sutura
           de
                 tiempo
                          en
                                 tiempo.

Los hombres no se alarman. A veces
pasan por aquí
bandadas de otro mundo.




EL HUESPED


A Pilar Becerra

No puede salir
            sin herirse
                         de las indefensas nubes.

Los amigos le dejan un rincón,
que haga noche en su pantano
como un muerto al que le dura
                        un agua enferma

y él arranca ramas de su desiquilibrio
construye un cubil
hasta que vuelva el día
y le vengue los ojos.

Mientras la oscuridad lo cicatriza

fuera
           sólo
                     lo inhumano amanece.



HOMBRE EN EL UMBRAL


A Edmundo del Cerro

Empantanado en su propio pelo
desnudo en sus cinco pantalones
grasoso
comido por sus dientes
hundido en el umbral
                       tiene un solo recuerdo.

                       La vida pasa

sólo él
            nace y nace
                        y no sale

nace y nace
            y no entra.



Leopoldo Castilla
De "NUNCA" - Ediciones Último Reino (2001)

Primer Premio de Poesía, Fondo Nacional de las Artes 2000


Nació en Salta, 1947.

jueves, 15 de junio de 2017

Rodolfo Alonso




De "EL JARDIN DE ACLIMATACION"


Amore

            la mano rápida y feliz
            abrió un aire demente

            la mano lenta canta en la boca del mundo

            clima suntuoso y fértil
            donde las bellas nadadoras
            beben
            al borde del silencio




Querer es poder

                          desnudos
                          ante la noche o la miseria
                       
                          la mirada sangrante
                          hace la luz del día



Magdalena o el amor victorioso

                                 compañera

                                 ya no me duele el día

                                 mujer

                                 contigo nace
                                 mi voz
                                 la rama intensa
                                 el viento
                                 de tu nombre

                                 todo cae
                                 sobre mí

                                 el cielo
                                 el sur
                                 tu noche de dos alas

                                 tu eternidad

                                 el fuego
                                 de esa guitarra
                                 que ayer
                                 temblaba
                                 sola




De "HABLAR CLARO"



El desdichado

            Qué desoladamente desolado
            te has quedado en la plaza,
            niño, en el baldío
            silencio de tu misma voz,
            fría y sin brillo ahora.

            La tarde se ha alejado vanamente
            de tus ojos, arena,
            ya sin alrededor, ni más, ni nunca.
            ¿Es que en los míos
            vas a quedarte quieto para siempre?
            ¿Qué esperabas allí, sentado, solo?
            Que vinieran a darte,
            a buscarte, a decirte?
            ¿Qué esperabas,
            pequeño y desgarrado solitario,
            sangre mía, ausencia
            de todo el mundo? ¿Qué esperabas?
         




Rodolfo Alonso
Antología consultada de la JOVEN POESIA argentina. 1968.
Compañía general FABRIL EDITORA S. A.

Nació en Buenos Aires, 1934. Poeta, traductor y ensayista.


Fotografía extraída: http://www.eduvim.com.ar/blog/rodolfo-alonso-vivir-es-rotundo-por-jorge-monteleone

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com