lunes, 11 de noviembre de 2019

Victor Heredia




Informe de la situación


Paso a detallar a continuación
el sucinto informe que usted demandó:
Duele a mi persona tener que expresar
que aquí no ha quedado casi nada en pie,
más no desespere, le quiero aclarar
que aunque el daño es grave bien pudiera ser
que podamos salvar
todo el trigo joven,
si actuamos con fe
y celeridad.

Parece ser que el temporal
trajo también la calamidad
de cierto tipo de langosta
que come en grande y a nuestra costa,
y de punta a punta del país
se han deglutido todo el maíz.

A los manzanos se los ve
cayendo antes de florecer.
Se agusanaron los tomates
y a las verduras, por más que trate,
ya no hay manera de hacerles bien.

Ya no sé qué hacer
ni tengo con quién.
La gente duda en empezar
la tarea dura de cosechar,
lo poco que queda se va a perder
si, como le dije, no ponemos fe
y celeridad.

Y entre los males y los desmanes
hay cierta gente que ya se sabe,
saca provecho de la ocasión
comprando a uno lo que vale dos
y, haciendo abuso de autoridad,
se llevan hasta la integridad.

Suscribo nombre y apellido
y ruego a usted tome partido
para intentar una solución,
que bien podría ser la unión
de los que aún estamos vivos
para torcer nuestro destino.

Saluda a usted un servidor.



Victor Heredia



(Buenos Aires, 24 de enero de 1947) es un destacado cantautor argentino. Padeció la censura impuesta por la dictadura militar argentina iniciada en 1976.3 Su hermana, María Cristina, fue secuestrada junto a su esposo el 17 de junio de ese año y aún permanece desaparecida.

Versión: Victor Heredia con Bersuit Vergarabat 

miércoles, 23 de octubre de 2019

Nicolás Olivari




LA DACTILÓGRAFA TUBERCULOSA


Esta doncella tísica y asexuada,
esta mujer de senos inapetentes,
-rosicler en los huesos de su cara granulada,
y ganchuda su israelita nariz ya transparente...

Esta pobre yegua flaca y trabajada,
con los dedos espátulas de tanto teclear,
esta pobre mujer invertebrada,
tiene que trabajar...

Esta pobre nena descuajeringada,
con sus ancas sutiles de alfiler,
tiene el alma tumefacta y rezagada
¡y se empeña en comer!

Yo la amé cuatro meses con los ojos,
con mis ojos de perro triste y vagabundo;
cuando le miraba los pómulos rojos,

¡qué dolor profundo!

Un día juntamos hombro a hombro nuestra desdicha;
vivimos dos meses en un cuchitril;
en su beso salivoso naufragó la dicha
y el ansia de vivir...

Una tarde sin historia, una tarde cualquiera,
murió clásicamente en un hospital.
(Bella burguesita que a mi lado pasas, cambia de acera,
porque voy a putear...)




EN ÓMNIBUS DE DOBLE PISO, VOY EN TU BUSCA


Frente al surco de nubes en el campo
del cielo triste de la gran ciudad,
la mortecina luz de mis ojos paso
desde el heroico techo de la imperial.
 
Desusada viñeta de la melancolía,
el paisaje lacio pende de los hilos
 
como un periódico ilustrado. Amada mía
aquellos versos, ¿recuerdas?, dilos
con tu voz recogida, tan blanca y tan fría...
 
Te busca mi mirada de piloto errabundo
desde el heroico techo de la imperial.
 
¿Dónde estarás ahora? ¿En qué lejano mundo
nuestras pequeñas almas unidas volarán?...
¿Almas?... la tuya era... ¡ah! enfermiza coqueta,
la mía era... ¡ah! pobre pantomima de poeta
encaramado en el techo de la imperial.
 
¡Oh! la cara ojerosa de esa casa vieja, y verde
por la tímida hiedra como una verde lepra,
cariátides de nariz rota que el frío muerde,
y mustio como el despertar un rosal trepa...

Todo desde el techo de la imperial
se ve; y a ti no te veo, y a ti no te hallo
y empero eres un producto de ciudad,
flor de trapo, y fue tu tallo
la cuerda donde saltabas en tu mocedad.

Pero no vengas, ¡oh, no!, ¡si vieras qué frío
hace en el destartalado techo de la imperial!,
si vieras las cabriolas de la luna sobre el río
no descenderías jamás...

Y, sin embargo, eres cual yo: «soñadora lunática»
carita de yeso pintada por la enfermedad,
yo te he desnudado, plateada y extática,
ante la luna enferma de la ciudad.

Pero no sabes, y tampoco sabes que voy de ti en pos,
eterno en tu búsqueda hacia la eternidad,
te encontraré un día cuando tu cavernosa tos
como un pájaro aciago su círculo haga,
como un pájaro aciago su círculo haga,
-con algo del rito de una vieja maga,
sobre el destartalado techo de la imperial.



Nicolás Olivari
De "La musa de la mala pata" - Editorial Deucalión (1956)

(1900-1966) Buenos Aires. Desde muy joven colabora en "Crítica", "El Pregón", "Noticias Gráficas", "Reconquista", "La Época", "El Laborista", "Democracia", como crítico teatral y a veces como jefe de redacción.

Como dramaturgo escribió: "Un Auxilio en la 34", "Nuevo", "Amargo Exilio", "Tedio", "Irse", "La pierna de plomo", "Cumbres Borrascosas", "El regreso de Ulises", "Dan tres vueltas y luego se van", y con Roberto Valenti escribió para la radio "Hormiga Negra" y "El Morocho del Abasto", ésta última llevada al cine posteriormente.


Publicó libros dedicados a la poesía, tales como "La Amada Infiel", libro de versos aparecido en 1924, "La Musa de la mala pata", "El gato escaldado", "Diez poemas sin poesías", "Los poemas rezagados" y "Pas de quatre".

Información extraída: www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/7819/Nicolas%20Olivari

Imagen extraída: www.editorialutopias.com/nicolas-olivari/


jueves, 3 de octubre de 2019

Chantal Maillard





EL PEZ


Volver a las palabras.
Creer en ellas. Poco. Sólo
un poco. Lo bastante
como para salir a flote y coger aire
y asi poder aguantar, luego,
en el fondo.

Volver a las palabras. Con
voluntad de sentido.
Boqueando. Pez en la orilla
común de los creyentes.

Volver. Decir superficie. Escribirla.

No, lector, no deslices
tan rápido tus ojos por la página,
nada te obliga a terminar
de leer este texto. Puedes
dejarlo. Muchos lo habrán hecho
antes de haber llegado a estas líneas.
He dicho superficie. Vuelve atrás.
Detente. Piénsalo. Piénsatelo. He
escrito la palabra palabra y
estoy tratando de decirte algo
que no acierta a decirse. Entonces
digo impotencia. Tú sabes lo que es
la impotencia, a buen seguro
alguna vez la habrás sentido. Ahora
te pido que despojes la impotencia
de la palabra que la nombra
y te quedes sintiéndola tan sólo.
¿Lo consigues?
Tal vez no sea para ti,
ahora, tiempo de impotencia.

Se deslizan tus ojos por
los caracteres impresos y sientes
cierto placer en esta redundancia
de lo escrito. Los óvalos te tientan.
Aproxímate, lector, mira por
ese pequeño orificio. Adéntrate.
Hay abismo –¿abismo?– hay vértigo.

Repite, entonces, conmigo Infinito.
Di Infinito. Repítelo. No dejes
de decirlo, hasta que pierda
sentido la palabra infinito y
te encuentres en el vértigo,
desprovisto de pértiga.

Entonces di Infinito. Pronúncialo.
Pronúncialo de nuevo,
despacio, con voluntad de sentido.
Como al principio del mundo o
del poema.
Para volver. En superficie
por un tiempo.
Para hacer el tiempo

brevemente.


Chantal Maillard
Bélgica – España 1951. Poeta y pensadora.



En: Hilos - Ed. Tusquets – 2007


Obra: Katsushika Hokusai: peces y hojas rojas (Fue un Pintor y grabador japonés)

sábado, 7 de septiembre de 2019

Irma Cuña




...Y otra


Es sábado. Atardece.
Abrirás una puerta,
encenderé la lámpara;
empezarán a tintinear los vasos
y a invitarnos Vivaldi.

Pero has muerto.



La definitiva


Antes de que dejaras de latir
en la clínica aislada y antiséptica,
pude hablar un momento y resumirte
la cuota de noticias de la prensa.
(Estabas tan inquieto,
tan afuera
de toda la esperanza de la tierra.)
Preguntaste la fecha;
murmuraste: "No más asesinatos..."
dijiste: "cómo me está doliendo..."

Seguís doliendo adentro,
pero afuera
tu país
cada vez
más
duele.



Del libro Maneras de morir, 1974



Si el pensamiento atrapara las nubes,
un rincón con musgo de la infancia,
el álamo solo de la fiesta mía
y aquel farol del viento.
Si pudiera hacerte el escudo
de hojas de higuera brusca.

Si aún fuera tiempo
de cavar junto al río
para filtrar un agua menos brava
y dejarla sumirse por los poros.
Si
si
si
¡Dios mío!
qué lejos se ovillan las tormentas
y ninguna descarga mi corazón.


De El extraño



Irma Cuña
En: Abrazo Austral (Ediciones Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos C. L.

Poeta. Profesora y Doctora en letras. Nació en Neuquén en 1932. Falleció en el año 2004. Hija de inmigrantes de Galicia, representa una de las máximas figuras de la literatura patagónica.​


Fotografía extraída: http://vaconfirmamendoza.com.ar/?articulos/id_2685/irma



jueves, 22 de agosto de 2019

Gerardo Dorado




La misma alienación



Se levantaba siempre primera
Otoño invierno y en primavera,
Dotada de estrategias sin final
Yo nunca me quería levantar.
Mi madre me mandaba a la escuela
Merienda en bolsa, pan con manteca,
Yo tuve quien me dijo eso está mal
Quien me enseñara un caminito para andar.

Hay quien no podrá sentir lo mismo
Derrumbándose al abismo,
Sin motivo ni razón
Si solamente como el resto de la gente
Refleja lo que aprendió,
Sin ir a la escuela, sin tener la panza llena
Sin no hay nadie que te explique cómo es
Lo que te muestran de botija
como malo, como bueno
lo aprendés.

Nunca pasé hambre, siempre tuve a quien llorarle
y yo no sé lo que es dormir en el hormigón,
por eso es triste cuando algunos con soltura
y en muy buena posición
juzga a otro botija pues los padres le enseñaron
que lo propio es lo que tiene más valor
no hacerle caso a la desigualdad de origen es la misma alienación.




Gerardo Dorado (el Alemán)
Uruguay, Montevideo 1982. Es un músico, cantautor, profesor de música y guitarrista uruguayo.

Intérpretes: El Alemán (y su banda), Emiliano & El Zurdo

jueves, 8 de agosto de 2019

Emiliano German Brancciari




Clara


Que lindo que era verlos caminando
Un alma sola dividida en dos
La orilla de ese mar los encantaba
Quedaba todo quieto alrededor

Hermosa fue la vida que llevaron
La suerte no les quiso dar un sol
Curioso es que su risa iluminaba
Hasta el día que ese mal se la llevo

Se queda con su foto en un rincón
Y sueña encontrarla arriba
Escucha susurrar un disco viejo
Que su Clara una vez le regaló

Él sigue con su vida recortada
Sin Clara fue una vida sin color
La imagen de sus ratos mas felices
Hasta ahora siguen siendo su motor

Se queda con su foto en un rincón
Y sueña encontrarla arriba
Escucha susurrar un disco viejo
Que su Clara una vez le regaló

Se queda con su foto en un rincón
Y sueña encontrarla arriba
Escucha susurrar un disco viejo
Que su Clara una vez le regaló

La siente
La escucha
La espera
Y sueña

Se queda con su foto en un rincón
Y sueña encontrarla arriba
Escucha susurrar un disco viejo
Que su Clara una vez le regaló

La lleva bien pegada al corazón
Se alegra de nunca despedirla
Pero no va más por la orilla caminando
Porque sabe que era hermoso entre los dos
Porque sabe que era hermoso entre los dos

Sabe que era hermoso.




Emiliano German Brancciari

Argentino, nació en Vicente López, Bs. As. en 1977. Es un músico y compositor argentino, nacionalizado en Uruguay. Es uno de los líderes fundadores de la banda de rock uruguayo No Te Va Gustar


Interpretación: "No te va a gustar ft Hugo Fattoruso"

lunes, 22 de julio de 2019

Fernando Delgado




Donde nace la esperanza


Hay un sueño entre nosotros
un mañana sin distancia
un abrazo tierno y silencioso
donde nace la esperanza

Ni esa llama que nunca se apaga
ni este cielo luminoso
borrarán el camino de la infancia
tu sonrisa quieta, aquí en mis ojos

Y hoy que todo me recuerda
al vacío de tu ausencia
sentado en la mitad de la noche
como un lamento como un reproche

Y ya nadie me pregunta
bajo este cielo de estrellas
Soñando me llevará este viento
como una esperanza, tu nombre en el silencio

Dicen que nada regresa
dicen que todo ha pasado
Tarde que se inclina y que me espera
como un árbol olvidado

Pero se, verás que todo vuelve
con su máscara de risa
con fantasmas que persisten, que no duermen
con cada ilusión, como la vida



Fernando Delgado
(1954) Nació en Wilde, Avellaneda.


Letra: Fernando Delgado
Música y arreglo: Esteban Tozzi


ENSAYO CORAL DE AVELLANEDA
Buenos Aires, 19 de mayo de 2019 - grabación en vivo -


Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com