sábado, 7 de septiembre de 2019

Irma Cuña




...Y otra


Es sábado. Atardece.
Abrirás una puerta,
encenderé la lámpara;
empezarán a tintinear los vasos
y a invitarnos Vivaldi.

Pero has muerto.



La definitiva


Antes de que dejaras de latir
en la clínica aislada y antiséptica,
pude hablar un momento y resumirte
la cuota de noticias de la prensa.
(Estabas tan inquieto,
tan afuera
de toda la esperanza de la tierra.)
Preguntaste la fecha;
murmuraste: "No más asesinatos..."
dijiste: "cómo me está doliendo..."

Seguís doliendo adentro,
pero afuera
tu país
cada vez
más
duele.



Del libro Maneras de morir, 1974



Si el pensamiento atrapara las nubes,
un rincón con musgo de la infancia,
el álamo solo de la fiesta mía
y aquel farol del viento.
Si pudiera hacerte el escudo
de hojas de higuera brusca.

Si aún fuera tiempo
de cavar junto al río
para filtrar un agua menos brava
y dejarla sumirse por los poros.
Si
si
si
¡Dios mío!
qué lejos se ovillan las tormentas
y ninguna descarga mi corazón.


De El extraño



Irma Cuña
En: Abrazo Austral (Ediciones Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos C. L.

Poeta. Profesora y Doctora en letras. Nació en Neuquén en 1932. Falleció en el año 2004. Hija de inmigrantes de Galicia, representa una de las máximas figuras de la literatura patagónica.​


Fotografía extraída: http://vaconfirmamendoza.com.ar/?articulos/id_2685/irma



jueves, 22 de agosto de 2019

Gerardo Dorado




La misma alienación



Se levantaba siempre primera
Otoño invierno y en primavera,
Dotada de estrategias sin final
Yo nunca me quería levantar.
Mi madre me mandaba a la escuela
Merienda en bolsa, pan con manteca,
Yo tuve quien me dijo eso está mal
Quien me enseñara un caminito para andar.

Hay quien no podrá sentir lo mismo
Derrumbándose al abismo,
Sin motivo ni razón
Si solamente como el resto de la gente
Refleja lo que aprendió,
Sin ir a la escuela, sin tener la panza llena
Sin no hay nadie que te explique cómo es
Lo que te muestran de botija
como malo, como bueno
lo aprendés.

Nunca pasé hambre, siempre tuve a quien llorarle
y yo no sé lo que es dormir en el hormigón,
por eso es triste cuando algunos con soltura
y en muy buena posición
juzga a otro botija pues los padres le enseñaron
que lo propio es lo que tiene más valor
no hacerle caso a la desigualdad de origen es la misma alienación.




Gerardo Dorado (el Alemán)
Uruguay, Montevideo 1982. Es un músico, cantautor, profesor de música y guitarrista uruguayo.

Intérpretes: El Alemán (y su banda), Emiliano & El Zurdo

jueves, 8 de agosto de 2019

Emiliano German Brancciari




Clara


Que lindo que era verlos caminando
Un alma sola dividida en dos
La orilla de ese mar los encantaba
Quedaba todo quieto alrededor

Hermosa fue la vida que llevaron
La suerte no les quiso dar un sol
Curioso es que su risa iluminaba
Hasta el día que ese mal se la llevo

Se queda con su foto en un rincón
Y sueña encontrarla arriba
Escucha susurrar un disco viejo
Que su Clara una vez le regaló

Él sigue con su vida recortada
Sin Clara fue una vida sin color
La imagen de sus ratos mas felices
Hasta ahora siguen siendo su motor

Se queda con su foto en un rincón
Y sueña encontrarla arriba
Escucha susurrar un disco viejo
Que su Clara una vez le regaló

Se queda con su foto en un rincón
Y sueña encontrarla arriba
Escucha susurrar un disco viejo
Que su Clara una vez le regaló

La siente
La escucha
La espera
Y sueña

Se queda con su foto en un rincón
Y sueña encontrarla arriba
Escucha susurrar un disco viejo
Que su Clara una vez le regaló

La lleva bien pegada al corazón
Se alegra de nunca despedirla
Pero no va más por la orilla caminando
Porque sabe que era hermoso entre los dos
Porque sabe que era hermoso entre los dos

Sabe que era hermoso.




Emiliano German Brancciari

Argentino, nació en Vicente López, Bs. As. en 1977. Es un músico y compositor argentino, nacionalizado en Uruguay. Es uno de los líderes fundadores de la banda de rock uruguayo No Te Va Gustar


Interpretación: "No te va a gustar ft Hugo Fattoruso"

lunes, 22 de julio de 2019

Fernando Delgado




Donde nace la esperanza


Hay un sueño entre nosotros
un mañana sin distancia
un abrazo tierno y silencioso
donde nace la esperanza

Ni esa llama que nunca se apaga
ni este cielo luminoso
borrarán el camino de la infancia
tu sonrisa quieta, aquí en mis ojos

Y hoy que todo me recuerda
al vacío de tu ausencia
sentado en la mitad de la noche
como un lamento como un reproche

Y ya nadie me pregunta
bajo este cielo de estrellas
Soñando me llevará este viento
como una esperanza, tu nombre en el silencio

Dicen que nada regresa
dicen que todo ha pasado
Tarde que se inclina y que me espera
como un árbol olvidado

Pero se, verás que todo vuelve
con su máscara de risa
con fantasmas que persisten, que no duermen
con cada ilusión, como la vida



Fernando Delgado
(1954) Nació en Wilde, Avellaneda.


Letra: Fernando Delgado
Música y arreglo: Esteban Tozzi


ENSAYO CORAL DE AVELLANEDA
Buenos Aires, 19 de mayo de 2019 - grabación en vivo -


lunes, 8 de julio de 2019

Ismael Serrano




Despierta


Sin querer, llegará abril pero oscuro y sin claveles
y tú mirarás los días como quien mira la nieve
caer sobre la ciudad, alunada y siempre hambrienta
y la crisis va llenando de dormidos las cunetas.
Y tú hibernando, ausente, exhausto y sin latido,
vencido por el miedo y la luz de los mercados,
cansado ya, quizá de estar perdido. Perdido.

Cuando el trabajo te escupa cual carozo de cereza
rodarás pendiente abajo. No quedará quien proteja
a la virgen del dragón. Cuando suenen las alarmas
la marea habrá subido acorralándote en la cama.
Despertarás entonces, desarmado y cautivo.
Y como quien regresa a la casa en que fue niño
todo parecerá más pequeño, más oscuro:
el horizonte, la llama y el futuro.
Y entonces dime qué harás.

Despierta,
ya verás, que te están esperando,
paciendo en el portal una reata de pegasos
para cruzar el cielo tras la estrella del vencido
y hacerse las preguntas que exigen estar aún vivo.

Despierta,
has de pintar nuevas constelaciones
para que navegantes extraviados en la noche
encuentren el camino que les acerca al mañana
en el que Prometeo burla al dios y trae la llama.

Que el destino no parió la miseria en la que duermes,
nació de las voluntades de mil hombres y mujeres,
que nada está escrito para siempre.
Despierta.

El invierno llegará, arañándote la espalda,
mirarás el telediario como quien lee un telegrama
que trae pésames y flores. Mientras mascas los silencios
te robarán la memoria nigromantes y usureros.
Aquellos que ahora bailan celebrando la hoguera,
en que arde tu futuro, herido de hipotecas,
de dulce mansedumbre, narcótica ceguera,
herido y desangrado, el futuro aún espera.

Despierta,
ya verás, que te están esperando,
paciendo en el portal una reata de pegasos
para cruzar el cielo tras la estrella del vencido
y hacerse las preguntas que exigen estar aún vivo.

Despierta,
has de pintar nuevas constelaciones
para que navegantes extraviados en la noche
encuentren el camino que les acerca al mañana
en el que Prometeo burla al dios y trae la llama.

Que el destino no parió la miseria en la que duermes,
nació de las voluntades de mil hombres y mujeres,
que nada está escrito para siempre.
Despierta. Despierta. Despierta. Despierta.



Ismael Serrano
Del disco: Todo empieza y todo acaba en ti (2003). Versión acompañado por Silvio Rodríguez

Madrid, 1974. Cantautor español. Escritor.




Libros publicados: Ahora que la vida​ (MueveTuLengua Ediciones, 2015). Conversaciones (Efe Eme Ediciones, 2018). El viento me lleva (Editorial Grijalbo, 2019)

sábado, 29 de junio de 2019

Manuel García Verdecia




MEDITACIÓN DE ODISEO A SU REGRESO


1

hemos hecho el amor como dos que escapan de la muerte
drogados por el loto del reencuentro
desde el centro que convoca al pez y el agua
se hace luz un resumen de instantes
de ausencias y permanencias
se suceden ternuras … rostros … aflicciones
ella se vuelve todas las mujeres
todo sexo habido arde en su sexo
con mil relámpagos alumbro sus carnes
y en la desgarradura del rayo último
rindo mi savia … mis ansias … mis quebrantos
he remontado los cielos tan alto
como la alondra que avistara la felicidad
y en el segundo antes de hundirme
en la penumbra de ese otro que me habita
quijotesco y socrático a la vez
atisbo un resplandor que se parece a la dicha
es un instante tan breve que no sé
si lo he vivido o lo he imaginado
pronto se difumina con el ácido de los recuerdos
cada victoria rememora mil angustias
cada victoria se diluye en cien derrotas
ay corazón mi hambriento roedor de ensueños
¿por qué no escapas a las trampas del recuerdo?
¿por qué no evades el veneno de amar tanto?


3

he vuelto a los míos tras excesos aventuras
y el fuego fatuo del renombre
de nuevo estoy en el punto de origen y destino
donde se desvanecen todos los artificios
esta es mi huerta … esta es mi casa
aquí son mis amados
con júbilo hemos festejado el regreso
por esta vez bien servida fue la mesa
pero la espuma de la euforia ha mermado
como merma en la jarra de cerveza
e interrogo estas horas que no sé me explicar
no tengo la costumbre de la dicha
y creo por un momento haber sido tan feliz
que casi irrumpo en los predios de dios
para después volverme cáscara arrojada
no existe dicha que en su reverso
no lleve el lema del dolor
mientras más cave en ti el dolor
más alegría podrás contener
decía el profeta Gibram
pero el dolor excava tan hondo tan deprisa
que nunca es suficiente la alegría
así ahora soy un cometa de espanto
viajando sin remedio hacia la nada.


7

subimos una escala que no termina
en ocasiones entre el espasmo y el vértigo
nos sorprende un rellano respiramos
y continuamos la subida
nadie puede parar
el frío congela la sangre y aniquila
andar es la salvación y la condena
así consigue cada uno
su lumbre de felicidad
el barrendero que vuelve a casa
con la risa de un pan oscuramente tramitado
el niño que mastica su alegría
golosina ganada a algún forastero
el alarife que risueño torna en monedas
materiales birlados al patrón
el bebedor que hoy llena el vaso
y disuelve por ahora viejas penas
el estudiante orondo como un judío
porque ya sabe las mañas del mercado
el recluta con pase y cuarto prestado
que con su novia puede hoy
rehacer la historia de la tierra
todos hormigas que gustosos acarreamos
nuestro mínimo grano de azúcar
que el viento con un soplo nos puede hurtar
torpes insectos que volamos hacia una luz incierta
porque siempre hay en lo alto una llamita azul
que nos lanzamos a alcanzar
ignorando que nuestro ser está en el vuelo
y no en el hallazgo
la luz es sólo impulso … canto … aroma
la meta es la caída … el fin … la nada
poco sabemos de esa llama
¿dónde prende … qué la aviva?
¿de cierto existe o es sólo un sueño?
nada sabemos mas la llama nos alimenta
¡tan leve llama y cuánta penumbra ahuyenta!
el caramillo hilvana toda la nostalgia del mundo
la nostalgia es el ansia insaciada de esa llama
porque el cono de arena se nos termina
y la llama vuela aún en la distancia.
miro a una estrella y me susurra
no mires a la llama ni a lo oscuro
sólo a tu flecha recorriendo su luz.


12

Abba ¿tampoco tú me oyes?
¿dónde entretienes tu mirada que hay
penas que no adviertes?
yo he visto el pavoroso rostro de la aflicción
¿de dónde vino lo que vino la isla sitiada
la familia dispersa la casa asolada la huerta mustia
la ciudad vagabunda sola en medio del camino?
¿quién lo mandó tu mano naturaleza
los caprichos de los hombres?
si el cielo es amplio en caminos
¿por qué seguimos este trillo pedregoso?
¡ah ventura si fueses benévola!
nos devolvieras la paz de los domingos
los paseos … los almuerzos … los cantos
las retretas … las siestas … las sonrisas
palabras tengo sólo palabras
mariposas de aire
¿de qué otra fuerza dispongo?
ya no tengo vigor ni oro ni ardides
sólo sueños … memoria … palabras
podría ahora mismo todo terminar
¿quién juega este ajedrez donde me pierdo?
habiendo regresado de la aventura
hoguera que quemó años y credos
señor te pido cuides de mis amados
estos árboles … esta isla … este dolor
para que nunca más dejemos lo que amamos.


13

hemos hecho el amor como dos que escapan de la muerte
endrogados por el loto del reencuentro
se hace luz un resumen de instantes
cada victoria rememora mil angustias
cada victoria se diluye en cien derrotas
tanto he esperado para ser feliz
he lastimado tanto mis sueños y mi cuerpo en el empeño
que la felicidad es una isla sepultada.



del libro Hombre de la honda y de la piedra, 2007



Manuel García Verdecia
(Marcané, Holguín, 1953. Cuba)

Poeta, narrador, ensayista, profesor, traductor y editor.

jueves, 13 de junio de 2019

Miguel Cantilo








Donde va la gente cuando llueve


Una lluvia cae lentamente
Y te llora las mejillas al reír
Dentro del oscuro mediodía
Moretones amplios hunden el sol
Árboles en llanto lavan el alquitrán

Donde van los hombres, corren si ver
Buscan una casa donde secar su piel

Donde va la gente cuando llueve?
Siempre hay un lugar donde parar

Tierna mujercita sumergida
En las aguas de mi brazo torrencial
Beso mucha lluvia en tu sonrisa
Hay un arco iris tierno y precoz
En el abanico de tu pestaña gris
Ves aquellos hombres, corren si ver
Buscan una casa donde secar su piel

Donde va la gente cuando llueve?
Donde los que no tienen lugar?

Donde van?

Donde la señora de arpillera
Donde el chico del harapo y arrabal
Donde los profetas de botella
Una chimenea fuma su paz
Sobre las terrazas que ellos jamás podrán

Vamos a la lluvia, niña de sol
Veo que todos corren pero no todos van

Donde va la gente cuando llueve
Donde van aquellos que nos van

Donde van?




Miguel Cantilo
(Buenos Aires, 5 de noviembre de 1949) es un músico argentino que formó parte del dúo Pedro y Pablo en los comienzos del rock de Argentina.

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com