Mostrando entradas con la etiqueta León Gieco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta León Gieco. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de mayo de 2013

León Gieco
























Buenos Aires
(de tus amores)



A la cruz de tus ojos, en madrugada,
se pierde el mal
Un nuevo día es tanto
que hace bien y que salva
Te vi bailando sola
entre exceso y discreción,
buscando historia, juntando años
Sobre mí se abre tu flor de humedad

En muchos de tus lugares
con el amor no alcanza
Hasta un buen corazón
puede perder la calma
Dame de lo que puedas,
o se perderá para siempre
Todo lo que cayó ardió dos veces
Sobre mí se abre tu flor de humedad

Buenos Aires, ciudad del sino,
duende de un destino
Ante la luz de tus amores, de tu misterio divino,
hoy no sé, mañana tal vez, caiga rendido

El tiempo y el agua que tiene hoy este río
aún no pudo apagar tanto fuego caído
Vicios de sociedad
que está esperando un milagro
Algunos los que van, otros clavados al barro
Sobre mí se abre tu flor de humedad

Se van juntando almas,
símbolo de un sueño que nace
Tantos años de lucha,
por tus rincones y calles
Prisionero fugaz que está con vos y con otra
Boca roja de tango que me provoca
Sobre mí se abre tu flor de humedad

Buenos Aires, ciudad del sino,
duende de un destino
Ante la luz de tus amores, de tu misterio divino,
hoy no sé, mañana tal vez, caiga rendido.




León Gieco








Argentino – 1951
Del Cd: Bandidos rurales –

Obra: Buenos Aires. Graciela Díaz Zaid (Argentina)

lunes, 4 de marzo de 2013

León Gieco





Hoy bailaré

Hoy bailaré
Hasta que se conviertan en polvo mis pies,
Aunque se cuelgue con sus garras de mi piel,
Todo este mundo de sol y sombras.

Hoy bailaré
Aunque no quieras ya de mí saber,
Quizás otra boca roja encontraré,
Para poder ver las estrellas.

Hoy bailaré,
Descansará mi alma al amanecer,
Sin preocuparme en dónde caer,
Sin preguntarme cuándo y porqué
La vida a veces me lastima.

Hoy bailaré
Con todos los que quieran despojarse
De este ropaje, que no hizo más que
Endurecernos como piedra.

Hoy bailaré,
Sin importarme nada, nada de ayer,
Sin pretender del mañana tener
Algún camino señalado.

Hoy bailaré,
Sin mi presente y sin pasado también,
Sin bienvenidas, sin adioses, sin ser
Alguien que a cuatro vientos diga porqué
Atrapo sueños solitarios.

Hoy bailaré
Hasta que se conviertan en polvo mis pies,
Aunque se cuelgue con sus garras de mi piel,
Todo este mundo de sol y sombras.




León Gieco
Argentino – 1951

Nació el 20 de noviembre de 1951 con el nombre de Raúl Alberto Antonio Gieco en una chacra cercana a Cañada Rosquín, en el centro de la provincia de Santa Fe. Se caracteriza por mezclar el género folclórico con el rock argentino y por las connotaciones sociales y políticas de sus canciones, a favor de los derechos humanos y la solidaridad con los marginados.

viernes, 31 de diciembre de 2010

León Gieco



Encuentros

Chispa de luz en los ojos
veo quien soy junto a otros
No tiene edad la escuela
hoy dibujé mi nombre en letras
Mirame ya, nombrame ahora
miedo no hay, ya no me toca
Puedo sentir que queda afuera
como un milagro la vergüenza

Voy a leer un cuento viejo
que escondí por mucho tiempo
Imaginé por los dibujos
era de hadas, era de brujos
Migas de pan, camino largo
se las comió un día encantado
Renacerán sueños más lindos
entre amor, entre los hijos
Felicidad al encontrarte
algo de mi voy a contarte
acumulé más palabras
noche oscura, que aclara
Chispa de luz, en mi vergüenza
vos me enseñás, nombres y letras
con tu llave colorida
abro la puerta a la alegría.



León Gieco
Del álbum “Por favor, perdón y gracias”

Raúl Alberto Antonio Gieco. Nació el 20 de noviembre de 1951 en una chacra del norte de Santa Fé. Su familia se muda a Cañada Rosquín, un pueblo cercano, y allí comienza a trabajar a los 8 años.

Intérprete:
León Gieco

sábado, 18 de diciembre de 2010

León Gieco

La memoria



Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.

Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.

Todos los muertos de la A.M.I.A.
y los de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

Fue cuando se callaron las iglesias,
fue cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y que no la dejan ser
libre como el viento.

La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.



León Gieco
Argentino – 1951

Nació el 20 de noviembre de 1951 con el nombre de Raúl Alberto Antonio Gieco en una chacra cercana a Cañada Rosquín, en el centro de la provincia de Santa Fe.

viernes, 17 de septiembre de 2010

León Gieco

Claudio Lepratti "Pocho"




El Ángel de la Bicicleta

Cambiamos ojos por cielo
Sus palabras tan dulces, tan claras
Cambiamos por truenos
Sacamos cuerpo, pusimos alas
Y ahora vemos una bicicleta alada que viaja
Por las esquinas del barrio, por calles
Por las paredes de baños y cárceles
¡bajen las armas
Que aquí solo hay pibes comiendo!
Cambiamos fe por lágrimas
Con qué libro se educó esta bestia
Con saña y sin alma
Dejamos ir a un ángel
Y nos queda esta mierda
Que nos mata sin importarle
De dónde venimos, qué hacemos, qué pensamos
Si somos obreros, curas o médicos
¡bajen las armas
Que aquí solo hay pibes comiendo!
Cambiamos buenas por malas
Y al ángel de la bicicleta lo hicimos de lata
Felicidad por llanto
Ni la vida ni la muerte se rinden
Con sus cunas y sus cruces
Voy a cubrir tu lucha más que con flores
Voy a cuidar de tu bondad más que con plegarias
¡bajen las armas
Que aquí solo hay pibes comiendo!
Cambiamos ojos por cielo
Sus palabras tan dulces, tan claras
Cambiamos por truenos
Sacamos cuerpo, pusimos alas
Y ahora vemos una bicicleta alada que viaja
Por las esquinas del barrio, por calles
Por las paredes de baños y cárceles
¡bajen las armas
Que aquí solo hay pibes comiendo!


Letra y música: León Gieco



Claudio Lepratti

"El ángel de la bicicleta" es la historia de Claudio Lepratti, alias "Pocho".Pocho era un muchacho de 35 años que vivía en el barrio Ludueña, sirviendo a la gente como integrante de la comunidad salesiana. Pocho trabajaba en una escuelita de bajos recursos de Rosario, colaborando con un comedor infantil. Su característica era que se movilizaba en su bicicleta y que siempre estaba dispuesto a ayudar a su prójimo.Claudio ―Pocho para todos sus amigos― era 'un pacífico, comprometido con el barrio; el sueldo que sacaba en la escuela lo ponía a disponibilidad de la gente de la villa que lo necesitaba', cuenta, con marcada tristeza, el padre Néstor Gastaldi."El ángel de la bicicleta, le decíamos, porque andaba en su bicicleta, estaba enterándose y buscando la ayuda para cada familia", recuerda el padre Gastaldi. En diciembre del 2001, en medio de la situación sociopolítica que vivía la Argentina, fue asesinado de un balazo en la garganta, mientras le pedía a la policía que no disparase contra el comedor donde él colaboraba, ya que adentro había chicos comiendo. Después de aquel asesinato, por las calles de Rosario se ven las pintadas con una bicicleta alada, recordando a "Pocho".

Fuente: http://aquelloquenoves.blogspot.com

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com