jueves, 30 de septiembre de 2010

Alejandro Jodorowsky




Pequeños actos de bondad


No me queda más que alegrarme,
ofrecerle un vaso de vino al mendigo,
impedir que los gatos orinen las flores,
con silencio de perro acompañar a la viuda,
darle sábanas limpias al loco,
aplaudir a los malos actores,
prestarle dinero al estafador,
enviar rosas a la fea,
regalarle mi bastón al ciego.
Pequeños actos de bondad
realizados bajo la indiferencia
de un dios que no distingue
el bien del mal
ni la luz de su sombra.



Alejandro Jodorowsky
Chile, 1929

Nació en Iquique, Chile, hijo de inmigrantes rusos. Comenzó su carrera con varios puestos de trabajo creativo, como mimo, actor, director de cine, escritor de obras de teatro y novelista. Un medio importante en su producción son cómics. Hizo su debut en los cómics en 1966 con la futurista saga de "Aníbal 5 ', ilustrado por Manuel Moro. También tuvo su turno en la preparación de su propio cómic, como el semanario "Fábulas Panicas" serie que apareció en la revista mexicana Heraldo Cultural.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Ayelen Rives




Corazón negro

Era noche y era ciudad de nombre absurdo.
Eramos dos y una calle muda. Nuestros pasos.
La luz entre las sombras de los árboles era naranja
pero todo se veía, mas bien, amarillento.
No corría una gota de aire y ya presentíamos,
porque no hablábamos.
Se oía como adentro, pero bien supimos enseguida
el temblor era de afuera.
Un galope aún lejano pero cierto se encendía
y de pronto un caballo negro cruzó la calle.
Brillante naranja sobre su piel casi invisible y oscura,
el trote haciendo temblar autos, baldosas, almas sin descanso
como las nuestras.
Los dos atónitos en medio de la vereda vacía
media hora o una vida nos pasó ahí, tiesos.
Ya no pudimos dormir varias noches
con el galope adentro nuestro, en medio del pecho,
como un corazón negro.



Ayelen Rives
Nació en 1988 en Quilmes, es estudiante de Ciencias de la Comunicación Social en la UBA y trabaja en una radio online de Bernal. Desde el 2008 forma parte del grupo literario Las Hacedoras, con quienes brinda lecturas. Actualmente sigue editando sus propios libros en papel ("Fragmentos de mar" y "Poemas mudos"). Organiza junto a otras personas el Club Atlético de Poetas, un ciclo literario y artístico en el Bar Cultural Rie (Bernal - Bs. As.)

Desde el año 2004 realiza el blog literario palabras+ palabras-

martes, 28 de septiembre de 2010

Carina Nosenzo




Tío John


EN ESTE CIELO, este embuste:
bajo el alambrado no crecen
las legumbres.

Vigila la esperanza de la nieve,
tío john

el pastito está corrido
por donde
pasó
la helada

escupe sobre el frío, tío john
y el pasto te devuelve
algo que se escapa de los cuerpos combustos

el mismo humo
sale, tío john, de tu nariz
dormida de tarde
contemplando el crecimiento
de tus cayos,
esas amapolas

y se hunde, tío john
con la pala que coge
los amargos contrastes
porque
cristo no anida en esas hojas.



Carina Nosenzo
Nació en Mendoza en 1971

lunes, 27 de septiembre de 2010

Denisse Vega Farfán




Hay mucha música


Hasta en la pata seccionada del insecto
Que aún se mueve
En los pinceles frígidos
El lienzo moteado
La lluvia traspasando las paredes
La carta que no se responde
Y la que no llega también
Hay mucha música
En las cuencas selladas de tus pasos
En el azul que te lacta
En el mar que se absorbe entre dos cuerpos
En el cuchillo que retrocede
En la ceniza arremolinándose en el paladar
En los sucios cartones del perro
En las nubes que se atragantan
En la calle que no se cruza
En la puerta que no se toca
Hay mucha música
Demasiada
En el llameante vaivén que se resiste
En el corazón que estorba y muerde
El cuerpo que lo enluta
En las raíces que no cesan de contraerse
En las fuerzas que se rechazan
En el corvo sigilo del exilio
En la prótesis que conjuga al golpe contra el suelo
El dardo sonido de la transparencia
La luna
-ese ojo derramado
esa tundra de vientos que arrastran muñones y
cadáveres celestes-
No aflora
Tu nombre se secciona en carnívoras lianas
La duda es un niño de leche
Y hay mucha música
Desmedida
Hasta donde no ha quedado nada más
Que un cirio chamuscado



Denisse Vega Farfán
(Trujillo, Perú, 1986).

sábado, 25 de septiembre de 2010

Oliverio Girondo




Lo que esperamos

Tardará, tardará.

Ya sé que todavía
los émbolos,
la usura,
el sudor,
las bobinas
seguirán produciendo,
al por mayor,
en serie,
iniquidad,
ayuno,
rencor,
desesperanza;
para que las lombrices con huecos portasenos,
las vacas de embajada,
los viejos paquidermos de esfínteres crinudos,
se sacien de adulterios,
de hastío,
de diamantes,
de caviar,
de remedios.

Ya sé que todavía pasarán muchos años
para que estos crustáceos
del asfalto
y la mugre
se limpien la cabeza,
se alejen de la envidia,
no idolatren la saña,
no adoren la impostura,
y abandonen su costra
de opresión,
de ceguera,
de mezquindad.
de bosta.

Pero, quizás, un día,
antes de que la tierra se canse de atraernos
y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos,
ser hombres,
ser mujeres,
-no cajas de caudales,
ni perchas desoladas-,
someter a las ruedas,
impedir que nos maten,
comprobar que la vida se arranca y despedaza
los chalecos de fuerza de todos los sistemas;
y descubrir, de nuevo, que todas las riquezas
se encuentran en nosotros y no bajo la tierra.

Y entonces...
¡Ah!, ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;
no como esos vocablos erizados de inquina
que babean las hienas al instarnos al odio,
ni aquellos que se asfixian
en estrofas de almíbar
y fustigada clara de huevo corrompido;
sino palabras simples,
de arroyo,
de raíces,
que en vez de separarnos
nos acerquen un poco;
o mejor todavía
guardaremos silencio
para tomar el pulso a todo lo que existe
y vivir el milagro de cuanto nos rodea,
mientras alguien nos diga,
con una voz de roble,
lo que desde hace siglos
esperamos en vano.



Oliverio Girondo

Nace Oliverio en Buenos Aires, un 17 de agosto de 1891, en el seno de una familia acomodada de ilustres antepasados lo que le permitió desde niño viajar a Europa. Gracias a esto estudió en París y en Inglaterra. Escribió y publicó desde muy joven.
Participó en las revistas que señalaron la llegada del ultraísmo (la primera vanguardia que se desarrolló en Argentina), como Proa, Prisma y Martín Fierro, en las que también escribieron Jorge Luis Borges, Raúl González Tuñón, Macedonio Fernández y Leopoldo Marechal, la mayoría de ellos del Grupo de Florida que en contraposición al Grupo de Boedo

viernes, 24 de septiembre de 2010

Liliana Celiz




"descansa a sus pies como esos círculos donde se posan muñecos"
en la noche, al pie de la barranca en la que estalla su voz como dormida
allá en el pasto en lo ligero de este pasto, por las dunas, ella resbala
por las dunas, en el pliegue entre el pasto y esta arena que salpica
los corpiños como sangre acanalada (la voz adentro de la voz palpita)
era la tarde en la que estaba amoratada y triste de las gotas de este cielo
la voz (lo que supura de la voz) caía en otro pliegue del discurso,
comosonándose a sí misma, perpetrada de violencia (la carne ha concebido
la luz de otras especies) mi llanto, el llanto en el que estaba no nombraba
más que a sorbos los muñecos, la trampa que me diste entre muñecos,
y el agua que caía me lababa sólo de oir mi nombre entre las piedras
(del lado etéreo de las piedras cuando él vuelve y vuelan mariposas
sin sus alas -sólo colores idos hacia el tiempo en el recurso andante de otro
tiempo, de otra voz, cantando-)



* * *



"A fin de comprender la naturaleza del lenguaje" empezaste
a dilucidar la luz y la puesta entre las nubes al enésimo minuto
de la tarde, las escenas de la tarde, los colores como salteando
etéreos de la puerta de la mano a otro discurso (lo nimio de la voz,
lo trascendente) un salto fríbolo en el aire a las callejas donde no
vuelven madres ni caminan niños (ser es partir) las olas dan al mar
su partimiento en la extensión (en el bosquejo de aire de otro idioma)
la luz, lo coloreado de la luz como encubierto en la frescura de la tarde
que atormenta, el canto de chicharras en la línea musical de lo certero
(sólo la voz dijiste) y el discurso, cuarteado de sí mismo fue cayendo
como imagen en plena distorsión de los criterios (la voz en el chorrearse
de la voz existe) frecuencia de este sol en el final, de algún quiebre en
el final de esquina que no va hacia dónde y es el zurco mismo
más allá de la indolencia (la tarde izó su punto de partida)




Liliana Celiz

De "Un quiebre allá en la hoja" (Inédito)
Nació en la ciudad de Rosario, actualmente reside en Buenos Aires.

Pintura: "Sábado a la tarde" - Bores

jueves, 23 de septiembre de 2010

Anne Sexton




La balada de la masturbadora solitaria


Al final del asunto siempre es la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te echa en falta. Espanto
a los que están presentes. Estoy saciada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía.
No está tan lejos. Es mi encuentro.
La taño como a una campana. Me detengo
en la glorieta donde solías montarla.
Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
De noche, sola, me caso con la cama.

Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
en la que cada pareja mezcla
con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
el abundante par espuma y pluma,
hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
De noche, sola, me caso con la cama.

De esta forma escapo de mi cuerpo,
un milagro molesto, ¿Podría poner
en exibición el mercado de los sueños?
Me despliego. Crucifico.
Mi pequeña ciruela, la llamabas.
De noche, sola, me caso con la cama.

Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.
La dama acuática, irguiéndos en la playa,
en la yema de los dedos un piano, vergüenza
en los labios y una voz de flauta.
Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
De noche, sola, me caso con la cama.

Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí como se rompen las piedras.
Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
El periódico de hoy dice que os habéis casado.
De noche, sola, me caso con la cama.

Muchachos y muchachas son uno esta noche.
Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las criaturas destellantes están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente. Están más que saciadas.
De noche, sola, me caso con la cama.





The ballad of the lonely masturbator


The end of the affair is always death.
She's my workshop. Slippery eye,
out of the tribe of myself my breath
finds you gone. I horrify
thouse who stand by. I am fed.
At night, alone, I marry the bed
Finger to finger, now she's mine.
She's not too far. She's my encounter.
I beat her like a bell. I recline
in the bower where you used to mount her.
You borrowed me on the flowered spread.
At night, alone, I marry the bed.

Take for instance this night, my love,
that every single couple puts together
with a joint overturning, beneath, above,
the abundant two on sponge an feather,
kneeling and pushing, head to head.
At night alone, I marry the bed.

Ibreak out of my body this way,
an annoying miracle. Could I
put the dream market on display?
I am spread out. I crucify.
My little plum is that you said.
At night, alone, I marry the bed.

Then my black-eyed rival came.
The lady of water, rising on the beach,
a piano at her fingertips, shame
on her lips and a flute's speech.
And I was the knock-kneed broom instead.
At night, alone, I marry the bed.

She took you the way a woman takes
a bargain dress off the rack
and I broke the way a stone breaks.
I give back your books and fishing tack.
Today's paper says that you are wed.
At night, alone, I marry the bed.

The boys an girls are one tonight.
They unbutton blouses. They unzip flies.
They take off shoes. They turn off the light.
The glimmering creatures are full of lies.
They are eating each other. They are overfed.
At night, alone, I marry the bed.




Anne Sexton
De EL ASESINO Y OTROS POEMAS

(Anne Gray Harvey) (Norton, Massachusetts: 9 de noviembre de 1928-Boston: 4 de octubre de 1974) poeta estadounidense.
Pasó la mayor parte de su vida en los alrededores de Boston. Vivió en San Francisco y Baltimore.
En 1954 se le diagnosticó depresión postparto, sufrió su primer colapso nervioso, y fue admitida en el hospital Westwood Lodge. En 1955, después del nacimiento de su segunda hija, Sexton sufrió otra crisis y fue hospitalizada de nuevo; sus hijas fueron enviadas a vivir con sus abuelos paternos. Ese mismo año, en su cumpleaños intentó suicidarse.
Su médico, el doctor Martin Orne, la alentó a escribir poesía y en 1957se unió a un taller de poesía animada por John Holmes. Después sus poemas conocieron cierto reconocimiento, sobre todo con sus publicaciones en varias revistas de prestigio estadounidenses como el New Yorker, Harper's Magazine o Saturday Review. Su mentor, W.D. Snodgrass, intentó desarrollar su creatividad, su poema Heart's Needle la inspiró Anne Sexton para escribir The Double Image, poema sobre las relaciones entre madre e hija.
En el atelier de John Holmes, conoció a la poeta Maxine Kumin, de quien no se separó hasta el final de su vida y con quien escribió 4 libros infantiles. En otro taller conoció a Sylvia Plath, animada por Robert Lowell. Y más tarde dirigirá sus propios talleres en el Boston College, el Oberlin College y la Colgate University.
Sexton ofrece al lector una visión íntima de la angustia emocional que caracterizó su vida. Anne convirtió la experiencia de ser mujer en el tema central en su poesía, es la figura moderna del poeta confesionalista, a pesar de que soportó críticas por tratar asuntos tales como la menstruación, el aborto y la drogadicción.
Se suicidó en 1974 inhalando monóxido de carbono. Su cuerpo se halla en el cementerio-crematorio de Forest Hills, a las afueras de Boston.
Peter Gabriel le escribió en 1986 una canción: Mercy Street.

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com