Duermo de medio lado, como los peces.
Me duele el corazón como a los peces
cuando los destazan en la carnicería.
Me duele el corazón / me duelen las palabras
me duelen las escamas que me envuelven.
Me duele el corazón de medio lado.
Me duele la ventana que se abre
como un trasatlántico entre mis venas.
no quiero abrir la puerta que le abre la puerta al silencio.
El carnicero prepara los cuchillos
uno para cada pedacito
uno para cada ojo
y deja caer / envueltas en oscuridad
las escamas de mañana
corta el aire
corta la respiración
las aletas vuelan en sangre
husos sin nombre / sin madre / sin mar
No quiero esperar / no puedo
ya estoy llegando al borde estrecho de Magallanes
al polo sur antártico a donde quiero llegar.
Diana Ávila
Costa Rica – 1952
De: “Anillo de silencio” - Centroamérica en la poesía - Ed. Desde la Gente – 2009
Es poeta, traductora y teatrista. Premio Nacional de Poesía. Publicó: “Contracanto” (1976); “El sueño ha terminado” (1981); “Mariposa entre los dientes” (1991); “Cruces de vientos” (2005)
EL COMBATE
Gladiadora
en las arenas dulces
del amor
siempre combate
Yo estaba medio dormida
No tenía ganas de luchar
Amazona en dianas
del bosque
un seno al descubierto
el otro seno escindido
Mi cabeza también:
holocausto exigido
a la leyenda.
Yo estaba medio dormida
No tenía ganas de luchar.
EL COMBATE II
En el sueño
quise preguntarle
a la bella gladiadora
cuál era el sentido del combate
porqué la lucha
cuál era el trofeo.
Sonrió y me dijo:
Se lucha
sólo
porque se vive.
INMOVILIDAD DE LOS BARCOS
Ayer extravié la carta que te dirigía
No tenía importancia
sólo contarte
-a tí, que estás lejos-
los objetos que me rodean:
un barco de madera
y velas de hilo
encerrado en una botella de ron
un largo poliedro de cristal
con un ancla de bronce en su interior
un pisapapeles de cuarzo con delfines
el farol de un viejo barco
que ya no navega
Cosas del mar
cosas del morir
en un apartamento de Barcelona,
calle de Les Corts,
desde el cual no se ve el agua.
Cristina Peri Rossi
Uruguay – 1941
De: “Inmovilidad de los barcos”
Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.
Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.
No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.
Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su victima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño... su dueño... su dueño...
Félix Grande
España – 1937-2014
En: "Poesía Completa de Félix Grande (1958-1984)" Ed. l Anthropos.
Poeta, narrador y ensayista. Se le considera uno de los más destacados autores de la generación nacida durante la Guerra Civil.
Trabajó en diversos oficios hasta que en 1961 entra a formar parte de la revista cultural Cuadernos Hispanoamericanos, en donde trabajará 35 años, 13 de ellos como director.
Libros publicados de Poesia: “Las Piedras”, 1963 – Premio Adonais; “Música amenazada”, 1966 – Premio Guipúzcoa; “Blanco Spirituals”, 1967 – Premio Casa de las Américas; “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”, 1971; “Biografía”, 1971; “Años”, 1975; “En secreto”, 1978; “Las rubáiyátas de Horacio Martín”, 1978 – Premio Nacional de Literatura; “La noria”, 1986; etc.
Teníamos un sueño americano Sueño capitalista del Tío Sam
Ir subiendo exitosos los escalones
Pisando la cabeza de los demás
Pero los tiempos cambian y hay que adaptarse
Esa es nuestra consigna empresarial
Con estos comunistas en el gobierno
Hoy nuestras estrategias van a cambiar
-A partir de este momento vamos a cambiar la estrategia!
-¡Bravo!
-¡Bien , Ronald , bien!, rá, rá, rá…
-Momentito compañero. Nada de Ronald. A partir de este momento soy
el “Compañero Ronald”el Compañero Ronald Guevara” Y usté pasa a ser el “Compañero del Mes” ¿Ta´ claro?
- Comprendido compañero
- Y pida la palabra antes de hablar , compañero, respete la lista de oradores.
Luchemos por el fin de la hamburguesa
Burguesa, burguesa
Qué viva el sindicato de la empresa
Y la revolución
¡Un Combo podrido jamás será vendido!
¡Hay que formar, hay que formar un pelotero popular!
¡Porompompom, pirimpimpin, el que no salta es Burguer King!
Esta asamblea resolvimos lanzar
Un menú proletario para ti
“Mac” chorizos al pan y empanada feliz
Y un clarete cortado con “Nix”
Y a la cocina marche un medio tanque
Las tortas fritas pal´ sartén
Vamo´ a tratar que se parezca a un comité.
-¡Es un comité, compañero! ¡Hay que ser más compañero con los compañeros compañero!¡A gritar, a fumar, a discutir por todo compañero, a discutir!
En el plenario vamos a analizar
La propuesta que se elaboró
No sin antes llamar a la comisión
Que pronto va a entrar en sesión
Esta asamblea ha decidido aprobar
El proyecto que habrá que votar Que resuelva al final por unanimidad
Que podemos salir a orinar
Que los Mac Combos sean un Marx Combos
Y si un helado va a tomar
¡Defínase por el Siberia Sundae ya!
Con cada compra tú te puedes llevar Un muñeco que es sensacional
si un botón le apretás, el puño accionás
Y te canta La Intenacional
ARRIBA LOS COMBOS DEL MUNDO
QUE LLEVAN SÉSAMO EN EL PAN
Incluiremos en la Caja Feliz
Ladrillitos como souvenir
Y un manual para armar y después desarmar
Con su nene el Muro de Berlín
Luchemos por el fin de la hamburguesa
Burguesa, burguesa...
- Acá tiene su hamburguesa señor, gracias por su compra ¡y hasta la victoria siempre!
- ¡Compañero Ronald!, ¡esta hamburguesa se me achicharró!
- Por esta vez pasa compañero. Pero recuerde que nuestras hamburguesas tienen que endurecerse… ¡pero sin perder la ternura jamás!
Luchemos por el fin de la hamburguesa
burguesa, burguesa
¡Qué viva el sindicato de la empresa
y la revolución!
- Nos van llegando las adhesiones…
- Tenemos ésta del MPP, Movimiento de Peladores de Papas…
- Llegó esta adhesión del Sindicato Único del Sartén, los trabajadores del teflón, que nos quieren que el teflón entonces se adhiere, o mejor dicho el teflón no se adhiere, pero ellos sí, o el teflón sí y ellos no, ¡manga de carneros!
Luchemos por el fin de la hamburguesa
burguesa, burguesa
¡Qué viva el sindicato de la empresa
y la revolución!
- Saludos del gremio frigorífico…
- ¡Como siempre nos apoya la carne!
- Saludos del gremio frutícola…
- ¡Como siempre nos apoya la fruta!
- Saludos del gremio avícola…
- ¡Como siempre nos apoyan los huevos!
Luchemos por el fin de la hamburguesa
burguesa, burguesa
¡Qué viva el sindicato de la empresa
y la revolución!
- Siempre Libre también se adhiere, compañero…
- ¡No a la hamburguesa individual!
-¡Sí a la hamburguesa colectiva!
-¡No al vasito individual!
-¡Sí al vasito colectivo!
-¡No al sorbete individual!
-¡Sí a la pajita colecti…
-¡Siguen llegando adhesiones!
Luchemos por el fin de la hamburguesa
burguesa, burguesa
¡Qué viva el sindicato de la empresa
y la revolución!
- A cada compañero le tocará papa chica en lugar de papa grande, y recuerden que en esta empresa “habrá hamburguesas pa´ todos o pa´nadie´”
- ¡¡¡VAMOS COMPAÑEROS… A LAS ARMAS!!!
Esta revolución ya no me gusta
Lo de las papas chicas no me gusta
Yo mejor no juego más
Yo mejor no juego más
Esto venía super divertido
hasta que se metieron con lo mío
Y por eso decidí
que esta lucha no es pa´ mí
Esta batalla damos por perdida
Yo quiero mi hamburguesa y mi bebida
A volver a la raíz
Quiero mi Caja Feliz
Y al fin aunque me estén subempleando
Matando, explotando
Aunque tres pesos locos toy´ cobrando
Me están haciendo un bien
Y si produzco mucho a nuestra empresa
Su empresa, mi empresa
Si frito seis millones de hamburguesas
Gerente podré ser
Y comerás chatarra con mis ideas
Y beberás batidos con mi confort
Te quejarás del mundo frente a mi tele
Con mi control remoto, en mi sillón
Y ni tu presidente, ni tu bandera,
Ni tu querido prócer te salvarán
Lo que nos asegura nuestra victoria
Es tu maravillosa comodidad
Estoy para servirte, porque me sirve
Estoy para venderte, ya te compré
Si vos no cambiás algo, no cambia nada
Ni aunque tu presidente sea Fidel
Agarrate Catalina
Murga uruguaya - Nace en el año 2001
Letra y música: Yamandú Cardozo, Tabaré Cardozo y Carlos Tanco
dies veneris
mi mano sobre mi mano
nombrando la palabra muerte
mis labios
un jardín antes del jardín y de la tarde
una flor antes de la flor
que hiere
antes del antes
el gnomo del centro
con mis dedos bailando en la verja
quiero liberarlo lo quiero conmigo
comisuras besar sus ensangrentadas
llenarme de sangre los dientes
en clavándome alfileres las manos
su triste condición de piedra
mi pobre cobardía de huesos
mi infancia baila delante de sus ojos
me oculto en la brisa
y agito su bandera
mi cuerpo atascado en los barrotes
mi miopía
y flameando
la fecha de mi muerte dies lunae
sabe el estrés de mi archipiélago
subido al dromedario hiperbólico
cuánto sabés de mi inescrupulosidad
y tientas al orbe a menudo
con colmillos de comadreja//
bajo mi tierra hay huesos derruidos
bajo mi sangre semen fermentado
y te aseas con olfato de perro
aullando desconsoladamente/ y abofeteado
por la insignificancia de esa hora
existe el día en que nada brota
del infierno hasta este pobre reflejo de la vida
o es que el desperdicio
estéril ha sustituido al viento
sabes de favilas incorruptas
al acero le falta tu papel de seda
para que este ruido
parta la noche y sus misterios
Nicolás Antonioli
De "Se necesitan ojos" - Cuadernillos de Literatura 2005 (SADE - Delta Bonaerense)
Cuando te vea por primera vez
pienso estar atenta
al santo y seña de tus manos
pero sobre todo al timbre de tu voz
un ruido sordo que me deje saber
si lo que decís lo dice tu organismo
o es otro y otro y otro y otro también
el eco que tengo que transitar
cuando lo que quiero es ir derecho viejo
por el camino más corto
hasta lo que vos digas.
Cuando te vea por primera vez
no quedarán más dudas
te pienso mirar y si me miro
pienso sorprender en tu espejo mi propio bostezo
no hace falta que me diviertas más de la cuenta
yo si ceno con vino me quedo dormida
y sueño con un hombre común
que desde lejos me acurruca.
Cuando te vea por primera vez
si te pongo guión de diálogo
va a ser porque leí novelas
y algo de ese tiempo perdido
me socorre ahora que estamos curtiendo
el largo de un silencio embarazoso
una línea lejos te pierde la mirada
pero yo me hago ver al filo de esta servilleta
se me ocurre en el papel lo que quiero que digas
por sobre la bandeja erecta del mozo
me escucho preguntándote por mí. Digo:
¡te conozco?
Cuando te vea por primera vez
vas a dejar de esperar lo que esperabas
si soy rubia no te va a importar
si me visto de negro te vas a detener en blanco
a barajar el ida y vuelta de tu propia conversación
a deshacer ese camino que va del borde de mi escote
al borde de tus pensamientos más íntimos
allí donde asoma una mujer superpuesta
tu mamá tu hermana tu esposa están atrás
hacen sonar su risita femenina
adentro tuyo se entienden conmigo
y vos por fin te animás a decir algo,
decís "nos vemos".
Tamara Kamenszain
De "SOLOS y SOLAS" - Editorial Lumen (2005)
Nació en Buenos Aires en 1947. Es poeta y ensayista.
Fotografía: El Relámpago del Catatumbo - www.correodelorinoco.gob.ve
A través de las anchas rejas
de la jaula de un bello zoo
Contemplaba un grupo de viejas
un gorila muy juguetón;
sin ningún pudor las comadres
Señalaban cierto lugar
Que como es natural mi madre
Me ha prohibido aquí citar.
Ojo al gorila
De repente se abre la puerta
de la jaula del animal
¿Cómo es posible que esté abierta?
alguien debió cerrarla mal;
El mono al verse sin grilletes
En vez de ¡Viva la libertad!
Dijo tocándose el paquete
"Hoy pierdo la virginidad".
Ojo al gorila
El guardián con gesto afligido
pensó para si "¡Santo Dios!
Es un gorila reprimido
y la culpa la tengo yo";
y todas las viejas curiosas
de que al principio les hablé
pusieron pies en polvorosa
a pesar suyo, yo lo sé.
Ojo al gorila
Incluso aquellas que miraban
al gorila como a un don Juan
fingieron estar asustadas
por aquello del qué dirán;
el fornicio les daba miedo
pero ustedes y un servidor
sabemos que el quiero y no puedo
es un suplicio mucho peor.
Ojo al gorila
Todo el mundo alocadamente
huye lejos del animal
salvo una vieja indiferente
y un joven juez sin moral;
El mono al ver el fracaso
Y que todos huyen de él
empezó a acelerar el paso
hacia la vieja y hacia el juez.
Ojo al gorila
"¡Bah!" decía la solterona
"¿cómo un mono me va a querer?
Si al menos fuese yo una mona
pero soy toda una mujer"
Y el juez pensaba insobornable
"Que el elegido sea yo
es completamente improbable"
Ya veremos luego que no
Ojo al gorila
Supongamos por un instante
que igual que el mono debe usted
elegir como dulce amante
bien a una vieja, bien a un juez;
pienso que si esta alternativa
la debiera decidir yo
la vieja, aun sin ser atractiva
sería el objeto de mi elección.
Ojo al gorila
Pero aunque el bueno del gorila
sea Tarzán haciendo el amor
por el contrario cuando cavila
da más gatillazos que yo;
con que en vez de optar por la vieja
como haríamos usted o yo
agarrando al juez de una oreja
bajo a un árbol se lo llevó.
Ojo al gorila
lo que viene después es algo
que hubiera querido contar
pero me estimo en lo que valgo
y no quiero degenerar;
basta decir que el juez gemía
y que luego empezó a gritar
como el hombre que el mismo día
él había mandado ahorcar.
Claudina y Alberto Gambino
Fueron un dúo argentino de canción protesta, que triunfaron principalmente en España durante los años setenta. El dúo se conoció cuando Claudina, nombre artístico de Ester Lidia Gastaldi, y natural de Santa Fe, buscó un guitarrista que le acompañara en sus recitales y le recomendaron a Alberto Gambino, que era nacido en Córdoba, ciudad a la que se había trasladado Claudina para realizar estudios de Filosofía y Letras. Alberto estudiaba Arquitectura a la vez que asistía a clases en el conservatorio de la ciudad.
Comenzaron su carrera conjunta después de trasladarse a Buenos Aires, donde dieron sus primeros conciertos en el café La Fusa, en el que interpretaban canciones del folclore popular junto con composiciones propias y de otros artistas del momento.