lunes, 9 de septiembre de 2013
José Antonio Cedrón
*
ABUELOS I
Es plateada y violenta, suele apagar las luces
detrás de los que salen de las piezas.
La silla que se inclina y la dama de noche
conversan de presagios
una voz de comadre sentenciosa
sabe darle esa aureola de autoridad doméstica
llegar al corazón de las carnes más tiernas
recoger los oficios para hacerlos cantar
y rezar y besar, tiesos libros de nácar
medallas que pendieron de los pechos visibles
de sus antepasados
o pequeños recuerdos que alguien llevará atados
en la piel que recubre la emboscada.
*
ABUELOS II
No parece que haya vivido en la oscuridad.
Tal vez vivió en las sombras.
Las sombras guardan más temor
que la oscuridad. Misterian.
*
ABUELOS III
Aquí se estableció con sus manteles de hule
el carmín de aquel tiempo cuando
el furor en los labios.
Sobre una tabla blanca y lisa
cuadriculó domingos en la harina.
Quiso Génova, plantas y lo claro del cielo arriba de
las flores. Negó oficios y amores con signos de
pureza, y en su nombre creó un puerto de sombra
un silencio de barco recién ido.
Los hombres se casaron con descendientes
de indios, trayendo un color nuevo a la familia
y sus mujeres fueron bordadoras de brillo en las
ojeras, operarias de costura recta, lavanderas.
Por las noches hablaron del gran amor
se interrumpieron las bocas largos ratos con él
y se fueron al viento de la mañana.
Este sol y estas sombras les pertenecen
aquí están las paredes recogiendo los días
que se vienen al suelo con el revoque
en un contraste duro
donde la vida juega con la muerte
sus dedos en las trenzas.
*
ABUELOS IV
A veces la pensaba como recostada
en un nido salvaje, llevándonos a todos
en tiempos en que el agua era limpia y
corría por las alcantarillas hasta llegar al río.
Fue la última vez que entró a la casa
que le vi las arrugas en reposo
tan cerca como nunca
estiradas y quietas para siempre.
Pero ella siguió siendo un deseo inconcluso
y sus peinetas blancas un camino lejano
a todas las caricias que empezaron
al borde la frente
hasta que a su cabello le cortaron las manos.
*
ABUELOS V
Envolvieron su cuerpo en la mantilla blanca
manchada con el vino de la frente.
Pronto será de noche sobre esa cruz de viento.
Nadie sabrá qué hacer con tanto polvo.
*
ABUELOS VI (voces)
Aquel fuego encendido con las últimas hojas del
otoño, duró hasta que el carbón extinguió el frío.
Tal vez no conocimos otra estación con ella.
En las habitaciones de estos años
el fuego le regresa el control de las vidas
su alimento la nombra, como entonces,
nuestras culpas están llenas de voces.
Los pájaros aún cuelgan, ahorcados, de sus pechos.
José Antonio Cedrón
De "Vidario" 2002 - (México)
Nació en 1945 en Buenos Aires, Argentina.
Publicó los poemarios:
VIAJE HACIA TODOS, LA TIERRA SIN SEGUNDOS, DE ESTE LADO Y DEL OTRO, ACTAS, CUADERNO DE TRÁNSITO, y el reportaje testimonial novelado EL NEGOCIO DE LA FE.
Obtuvo el II Premio Cincuentenario del Periódico Alberdi (Buenos Aires, 1973); Primera Mención Honorífica Premio Latinoamericano de Poesía Rubén Darío (Nicaragua, 1981); Mención Honorífica Premio Carlos Pellicer para Obra Publicada en México, 1982, y el Premio Nacional de Poesía de México, Sinaloa, 1985. Parte de su obra fue traducida al francés y al inglés e integra una veintena de antologías poéticas editadas en su país y en el exterior.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Rolando Revagliatti
"MILLER´S CROSSING"
Apuesto al lodo cuando no
a ser de mi tamaño
Voló el sombrero y la cabeza voló
3 x 1
Piernas y pantalones volaron compulsivos
tras los compulsivos vendedores de datos
Juego a Lealtad
un matungo
Vuelve mi sombrero
rastreando a su cabeza
y en cuanto a las piernas:
están quebradas
Apuesto a sacarla barata cuando no
me sale cara
(3 x 1)
la melancolía
Heterosexuales, turros, nos amamos
transfundiéndonos
(ella más guardada que yo)
nos merecemos
cada uno al otro
Se restablecen en la cabeza los sesos
y en el sombrero la cabeza
En el bosque
del ancho hampa
vuelan las quebradas
alas de las piernas
Apuesto al liviano buen pálpito
3 x 1
que mira en mi corazón cuando eyecto
una bala.
Rolando Revagliatti
De "TOMAVISTAS" - 2012 Ediciones La Luna Que, 5ta Edición (corregida)
Nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires. Argentina
www.revagliatti.net
sábado, 31 de agosto de 2013
Julio Cortázar
No, no, y no
El señor Silicoso está completamente loco si se imagina que voy a darle una hormiga. Por el momento no pide más que una, creyendo que va a convencerme con su modestia, pero al principio (el 22 de noviembre por la tarde) pedía mucho más, quería cantidad de hormigueros, legiones de hormigas, prácticamente todas las hormigas. Está loco. No solamente no voy a darle la hormiga sino que tengo la intención de pasearme delante de su casa llevándola conmigo para hacerlo rabiar. Procederé de la manera siguiente: Primero me pondré mi corbata amarilla, y después de haber elegido la más esbelta y vivaz de mis hormigas, la soltaré para que se pasee por mi corbata. Habrá así un doble paseo, en el que yo iré y vendré frente a la casa del señor Silicoso y mi hormiga ira y vendrá por mi corbata. ¿He dicho un doble paseo? Más bien una apertura infinita de paseos en espiral, pues si bien la hormiga se pasea por mi corbata, mi corbata se pasea conmigo, la tierra me pasea en torno de la eclíptica, ésta se pasea a lo largo de la galaxia, que se pasea en torno de la estrella Beta del Centauro, y en ese preciso momento el señor Silicoso, que cree estar inmóvil, se asomará al balcón a tiempo para ver a mi hormiga perfectamente dibujada con todas sus patas y sus antenas sobre mi corbata amarilla que le parecerá, pobre hombre, una espada flamígera. Entonces empezará a soltar por boca y nariz una baba semejante al macramé, y su esposa e hijas acudirán para hacerle respirar sales y tenderlo en el canapé del salón. Salón que conozco demasiado bien, después de tantas veladas que he pasado bebiendo té frío junto a esa familia ávida de insectos.
Julio Cortázar
Argentino (1914 – 1984) Narraciones y poemas 1978
martes, 27 de agosto de 2013
Cristina Peri Rossi
La falta
Hay gente que le pone nombre
a su falta
les falta Antonio o Cecilia,
un viaje a África
o un millón de pesetas
un pisito en la playa
o una amante
un éxito en la loto
o un ascenso en el trabajo.
Los que sabemos que la falta
es lo único esencial
merodeamos las calles nocturnas
de la ciudad
sin buscar
ni un polvo
ni una diosa
ni un Dios
Sacamos a pasear la falta
como quien pasea un perro.
Cristina Peri Rossi
Uruguay – 1941
De: “Inmovilidad de los barcos”
Ed. Bassarai – España – 1997
Imagen: actualidad.znoticias.com
viernes, 23 de agosto de 2013
Oliverio Girondo
Apunte callejero
En la terraza de un café hay una familia gris.
Pasan unos senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas.
El ruido de los automóviles destiñe las hojas de los árboles.
En un quinto piso, alguien se crucifica al abrir de par en par una ventana.
Pienso en dónde guardaré los quioscos, los faroles, los transeúntes,
que se me entran por las pupilas.
Me siento tan lleno que tengo miedo de estallar...
Necesitaría dejar algún lastre sobre la vereda.
Al llegar a una esquina, mi sombra se separa de mí, y de pronto
se arroja entre las ruedas de un tranvía.
Verona
¡Se celebra el adulterio de María con la Paloma Sacra!
Una lluvia pulverizada lustra "La Plaza de las Verduras", se hincha en globitos que navegan por la vereda y de repente estallan sin motivo.
Entre los dedos de las arcadas, una multitud espesa amasa su desilusión; mientras la banda gruñe un tiempo de vals, para que los estandartes den cuatro vueltas y se paren.
La Virgen, sentada en una fuente, como sobre un "bidé", desparrama un agua enrojecida por las bombitas de luz eléctrica que le han puesto en los pies.
¡Guitarras! ¡Mandolinas! ¡Balcones sin escalas y sin Julietas! Paraguas que sudan y son como la supervivencia de una flora ya fósil. Capiteles donde unos monos se entretienen desde hace nueve siglos en hacer el amor.
El cielo simple, verdoso, un poco sucio, es del mismo color que el uniforme de los soldados.
Verona, julio, 1921.
Oliverio Girondo
Argentino (1890-1967)
De "Espantapájaros y otras obras" Centro Editor de América Latina 1981
miércoles, 21 de agosto de 2013
Huun Huur Tu
Chiraa-Khoor
Huun Huur Tu
La historia de Huun Huur Tu se remonta a 1992, cuando los hermanos Alexander y Sayan Bapa decidieron formar un conjunto musical que preservara la tradición musical que habían heredado de su familia. “El canto armónico es algo que no nos enseñaron en la escuela ni en el conservatorio. Fueron nuestros abuelos, tíos y familiares quienes nos lo transmitieron”, explicó Sayan durante una entrevista poco antes del primer concierto de Huun Huur Tu en China.
Los sonidos guturales de Huun Huur Tu y el canto armónico de Tuva
Richard Feynman, el físico estadounidense que fue galardonado con el Premio Nóbel en 1965, siempre soñó con verlos cantar alguna vez en vivo. Pero el pionero de la electrodinámica cuántica murió en 1988, unas semanas antes de que llegara a su casa el permiso que necesitaba para visitar la lejana tierra de Tuva y oír en persona las fantasmagóricas voces de sus cantantes armónicos.
Y aunque el famoso físico nunca pudo verlos en persona, su entusiasmo por los sonidos guturales que producen los músicos de esta pequeña república rusa ayudó a catapultar el interés en el canto de garganta tuvano, considerado uno de los más antiguos del mundo. Sus exponentes más famosos son Huun Huur Tu, un cuarteto que ha grabado ya nueve álbumes y ha tocado con artistas de la talla de Frank Zappa, Ry Cooder, los Chieftains y el Kronos Quartet.
Tuva es una pequeña república en la frontera entre Rusia y Mongolia, con poco más de 300.000 habitantes y una muy fuerte tradición musical. Pese a ser una tierra remota y de difícil acceso, este valle del sur de Siberia ha sido repartido a lo largo de la historia por sus vecinos más fuertes: primero el Imperio Mongol de Gengis Khan y Kublai Khan, luego la China de la dinastía Qing y finalmente la Unión Soviética de Stalin. Y aunque los tiempos de autoritarismo han quedado atrás y las puertas de Tuva se han abierto al mundo, sigue siendo un país salvaje donde la temperatura desciende hasta los menos cuarenta grados centígrados en invierno y donde el alcohol se bebe más que el agua. Y donde la vida gira alrededor de la música.
El canto de garganta de Tuva, también conocido como canto difónico, consiste en ser capaz de modificar las resonancias en el tracto vocal y producir, más allá del armónico principal, sonidos más altos y más bajos. El resultado es una serie de sonidos semejantes a reverberaciones, que evocan –de manera un poco estridente- los sonidos de las montañas y las estepas tuvanas. Con esa técnica de canto pueden producir hasta tres tonos al mismo tiempo, con lo que replican sonidos como el silbido del viento, el galope de los caballos o el gruñido de los camellos.
“Pero no piensen que imitamos a los pájaros o el sonido del río, porque no es así”, advierte Sayan, que se convirtió en el líder del grupo tras la salida de su hermano. “El canto armónico consiste en ser capaz de transmitir el cómo vivimos y sentimos en nuestro interior los sonidos de la naturaleza y del hombre”.
El canto difónico es una tradición de los pastores en muchos pueblos pastores de Siberia, Tíbet y Asia central, pero han sido los músicos de la pequeña Tuva, con Huun Huur Tu a la cabeza, quienes lo han convertido en el último decenio en un fenómeno del ‘world music’ a nivel global. Uno de sus primeros fanáticos fue Frank Zappa, líder de la célebre banda de rock progresivo Mothers of Invention, quien moriría poco después de haberlos invitado a tocar.
Las canciones de Huun Huur Tu, así como de otros grupos armónicos de Tuva, suelen hablar del cielo, de las vastas montañas siberianas, de la soledad de las estepas y del amor por las mujeres. Su encanto radica en la autenticidad de su polifonía vocal y en la fuerza de sus voces guturales, que suelen ir acompañadas por instrumentos tradicionales tuvanos como el doshpuluur, un laúd rectangular, o el igil, una especie de banjo de dos cuerdas popularmente conocido el “violín de caballo” por las cabezas equinas que suelen adornarlos.
En todo caso, el canto armónico es una tradición musical que se va renovando y reinventando permanentemente. “La improvisación musical es parte de nuestro carácter”, cuenta el líder de Huun Huur Tu. “Desde que somos pequeños utilizamos la voz y cantamos improvisando, acompañados por nuestros instrumentos”.
Desde hace poco tiempo, la música electrónica también figura en su currículum. Hace dos años grabaron el álbum “Eternal” con Carmen Rizzo, productor de Alanis Morissette y Paul Oakenfold, que los ha ayudado a llegar a un público más amplio con su mezcla de voces difónicas y sonidos más modernos. Y a ellos, aunque el hecho les halaga, les preocupa más seguir componiendo como siempre. “Nosotros continuamos haciendo nuestra música, nada más ni nada menos”, dice Sayan y Huun Huur Tu seguirá llevando la fascinante música de ese pequeño rincón de Asia central, con sus estepas, sus tribus pastoras y su fe budista, por el mundo.
Una verdadera tristeza por el científico y Premio Nóbel, que ayudó a popularizar la música de Tuva pero nunca tuvo oportunidad de verla.
Info: http://www.china-files.com
sábado, 17 de agosto de 2013
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Poesía del Mondongo
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