lunes, 2 de octubre de 2017

Yutaka Hosono





Flor, la otra cara



Si yo tuviera una lengua de mariposa,
entraría en ti más y más profundamente
y te chuparía todo el amor.

Pero mi lengua es corta y plana,
por lo que sólo lamo esmeradamente los pétalos
y ando impaciente por el pistilo.

Sólo llego a un punto en el que aguardo,
mi Musa que se aleja de mí, y a pesar de ello,
viene apareciendo ante mis ojos cerrados algo sublime.

Es como las nubes, se transfiguran constantemente,
en montañas, en sueños, en alas de mariposas que atraviesan el océano,
y a veces en dos cuerpos que se aman.

Hasta donde me sea posible acerco la nariz y la boca
a la flor que se sostiene entre las piernas atléticas como de una adolescente,
aspiro lentamente el olor húmedo y nostálgico de la tierra natal.

“Ésta es mi otra cara”, tú murmurando,
te quedas liberada.
¿Eres mi madre?

Es como si yo lo saboreara por completo con mi lengua.
Pero tú que estás siempre lejos,
como los pechos muy distantes




Yutaka Hosono
Yokohama, 1936.


Estudió español en la Universidad de Tokio y durante más de cuatro décadas trabajó en Brasil, Bolivia y México donde tradujo al japonés numerosos poetas españoles y latinoamericanos.


Ilustración: María Jesús Alvarez - http://yisuss.blogspot.com.ar/2013/08/japonesas.html



domingo, 17 de septiembre de 2017

Alejandra Pizarnik





Sentido de su ausencia

          si yo me atrevo
          a mirar y a decir
          es por su sombra
          unida tan suave
          a mi nombre
          allá lejos
          en la lluvia
          en mi memoria
          por su rostro
          que ardiendo en mi poema
          dispersa hermosamente
          un perfume
          a amado rostro desaparecido




Anillos de ceniza

A Cristina Campo
          Son mis voces cantando
          para que no canten ellos,
          los amordazados grismente en el alba,
          los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

          Hay, en la espera,
          un rumor a lila rompiéndose.
          Y hay, cuando viene el día,
          una partición de sol en pequeños soles negros.
          Y cuando es de noche, siempre,
          una tribu de palabras mutiladas
          busca asilo en mi garganta,
          para que no canten ellos,
          los funestos, los dueños del silencio.



Madrugada

          Desnudo soñando una noche solar.
          He yacido días animales.
          El viento y la lluvia me borraron
          como a un fuego, como a un poema
          escrito en un muro.




Reconocimiento

          Tú haces el silencio de las lilas que aletean
          en mi tragedia del viento en el corazón.
          Tú hiciste de mi vida un cuento para niños
          en donde naufragios y muertes
          son pretextos de ceremonias adorables.




Alejandra Pizarnik
De" LOS TRABAJOS Y LAS NOCHES"



Avellaneda, 29 de abril de 1936 - Buenos Aires, 25 de septiembre de 1972.
Poeta y ensayista




Fotografía extraída: http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/artiacuteculos/alejandra-pizarnik-las-palabras-rotas:






martes, 5 de septiembre de 2017

Mariel Monente





Comodoro


Para ir a Comodoro
¿con qué traje me visto,
de qué desnudez previa sucumbo erizada?
para ir
a Comodoro
me ato de vientos la cintura
Me labro de canales
me descuido
destruyo mentiras al amanecer  y
me descalzo
convierto mis pezones en la pesada carga
de lo amamantado
para ir
a Comodoro
busco la cruz del sur
con mi ceguera de emperatriz caída en desgracia
porque para ir
no es necesario algodón en los oídos
ni tiaras en el pelo
sólo masticar arena flotando en el abdomen de ella
y dejarse llevar
hasta las escolleras

y si voy y
si algún día voy
al final
en el extremo
sin vueltas atrás interrogaré a las olas
(alguien debe decirme por qué quieren llevarme
hasta el instinto
en las medusas fluorescentes que no vi)
y si voy y
si algún día voy con la carga inquieta que me explaya
ascenderé al Chenque escamoteando mi sombra al mediodía
y allí tal vez grite mi nombre,
el que tuve,
hasta que mi voz se pierda
en su bruma.


A Carmen



Mariel Monente
Argentina – 1961



De: casa ciega - Ed: El Mono Armado – 2016

Publicó libros de poesía, cuento y teatro. Poesía: “Donde Anido” (2011); “Cordel” (2014); “Sombra de cóndor” (2014); “Lo que precipita” (2014); “Sutura” (2014); “acaso lo fugaz” (2015); “Sutura” selección de poemas.


Imagen de cabecera extraída de: diariocronica.com

lunes, 21 de agosto de 2017

Sara Teasdale





Sólo en el sueño


Sólo en el sueño veo sus rostros,
Niños con los que jugué en la infancia,
Louise vuelve con su pelo marrón trenzado,
Annie con sus rizos dorados y salvajes.

Sólo en el sueño el tiempo se olvida -
¿Qué habrá sido de ellos, quién puede saberlo?
Sin embargo, anoche jugamos como antaño,
Y la casa de muñecas seguía al pie de la escalera.

Los años no habían cambiado sus caras suaves y redondas,
vi sus ojos y los hallé tiernos -
¿También ellos, soñarán conmigo?, me pregunto,
¿Y para ellos, también seré un niño?



Only in Sleep


Only in sleep I see their faces,
Children I played with when I was a child,
Louise comes back with her brown hair braided,
Annie with ringlets warm and wild.

Only in sleep Time is forgotten —
What may have come to them, who can know?
Yet we played last night as long ago,
And the doll-house stood at the turn of the stair.

The years had not sharpened their smooth round faces,
I met their eyes and found them mild —
Do they, too, dream of me, I wonder,
And for them am I too a child?




Sara Teasdale
(San Luis, 8 de agosto de 1884 – Nueva York, 29 de enero de 1933) fue una poetisa lírica estadounidense




Música: Ēriks Ešenvalds
Coro: Trinity College Choir

miércoles, 16 de agosto de 2017

Juan Manuel Roca




Carta en el buzón del viento


Sin saber para quién,
Envío esta carta en el buzón del viento.
Oscuros hombres han merodeado a mi puerta
Con gabanes abultados por la escuadra de una lugger,
Y en la noche, mientras leía a mis viejos poetas enlunados,
Una región de sombras ha roto mi ventana.

No son duende.
No son fantasmas los habitantes de este ebrio rincón del mundo,
Y sin embargo,
Nos hemos visto dando nombres propios a un vacío:
Hay un poblado de hombres desaparecidos
Y es frecuente escuchar en las calles y en los bares
A las gentes que hablan de abandonar un país como un barco que naufraga.

Sin saber para quién,
Escribo esta carta puesta en el buzón del viento,
Desde una nación donde alguien proscribe el sueño,
Donde gotea el tiempo como lluvia envilecida
Y la risa es condenada por traición a los espejos.

No sé a quién pedirle que abra su ventana
Para que entre esta carta puesta en el buzón del viento.



Juan Manuel Roca
De "Los rumbos del viento" - Trilce Ediciones (Antología de Poesía) 2005



Nació en Medellín, Colombia (1946).


Pintura: El viento - Vladimir Kush.
(extraído: https://es.slideshare.net/jcfdezmx4/pinturas-de-vladimir-kush-1202009

lunes, 7 de agosto de 2017

Roberto Juarroz




20


Llueve sobre el pensamiento.

Y el pensamiento llueve sobre el mundo
como los restos de una diezmada red
cuyas mallas no aciertan a encontrarse.

Llueve adentro del pensamiento.

Y el pensamiento resbala y llueve adentro del mundo,
colmando desde el centro todos los recipientes,
hasta los más guardados y sellados.

Llueve bajo el pensamiento.

Y el pensamiento llueve bajo el mundo,
borrando los cimientos de las cosas,
para fundar de nuevo
la habitación del hombre y de la vida.

Llueve sin el pensamiento.

Y el pensamiento
sigue lloviendo aun sin el mundo,
sigue lloviendo sin la lluvia,
sigue lloviendo.




Roberto Juarroz
De "Cuarta poesía vertical" 1969 - POESÍA VERTICAL 1958 /1982  - EMECÉ



Argentino (1925 – 1995)


Imagen extraída: http://www.quo.es/ser-humano/murales-callejeros

sábado, 29 de julio de 2017

Facundo Cabral



Me gusta la gente simple


Me gusta la gente simple
aunque yo soy complicado
la gente de casa pobre
y corazón millonario

La que todavía suda,
la que se rompe las manos,
la que se juega la vida por el pan de sus hermanos

Me gusta la gente simple
que al vino le llama vino,
la que al pan le llama pan
y enemigo al enemigo

La que se da por entero y no tiene intermediarios
la que comparte conmigo el respeto a los milagros

Me gusta la gente simple,
que se levanta temprano,
porque hay que limpiar la calle,
pintar el frente al mercado,
bajar del camión la fruta,
repartir los telegramas,
servir el café, la sopa, pescar,
embolsar la papa,
cortar el árbol preciso para hacer una guitarra
con la que un día el cantor, caminará por la patria
contando la gente simple,
que sin ella no hay nada,
ni siquiera la milonga
que en el mundo me declara

Me gusta la gente simple
que hace la silla y la mesa,
los zapatos de mi madre,
el vestido de Teresa

La que ríe fácilmente,
la que fácilmente llora,
la que inocente confía
que un día cambien las cosas

Me gusta la gente simple
aunque yo soy complicado.




Facundo Cabral
Nació en La Plata, Buenos Aires, 22 de mayo de 1937​. Falleció en Guatemala (2011).



Fue un cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino.


Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com