La vida nos exige credenciales
y aunque no sepamos de qué,
adivinamos que se trata sencillamente de estar vivos.
Nos pide pruebas de desnudarnos a veces,
como el árbol bajo la lluvia,
con la piel como único secreto
y la palabra como única posesión.
Nos reclama el testimonio
de no mirar demasiado hacia atrás
y de saber agacharnos hasta recoger en el cuenco de la mano
nuestra propia sombra.
Nos solicita garantía
de estar también adentro de otras vidas.
Y ya aprobados todos los exámenes,
la vida termina inevitablemente por pedirnos
algo más que la prueba de estar vivos:
nos reclama nuestra capacidad de abandonarla,
como el hijo a la madre
o como el discípulo al maestro.
dónde estabas cuando abrí la puerta
y un hombre me alargó sus dedos sudorosos
y me lamió con su mirada negra
y jadeó sobre mis palabras
dónde estabas cuando me fui con él
cuando vestí de puta sólo para ofenderte
cuando sangré y hedí
cuando pedí perdón y caían mis lágrimas
sobre la punta de tus zapatos
dónde que era siempre tan lejos tan fría
tan inmediatamente tarde
dónde que te llamé hasta quedar sorda
hasta romperme los dientes
hasta rajarme la vagina
dónde que en los bellos días de noviembre te llamé
en las lluvias de julio te llamé
te dejé papelitos debajo de la almohada
fotos despedazadas con los puños
secretos como gritos
dónde
que iba y volvía con tu nombre colgando de los ojos
y los ojos se volvieron cadenas
y las cadenas barcos
y los barcos se hundieron como ojos
en las profundidades de una noche tremenda
Polución
y si a pesar de todo se habla de amor
nada te exime
de ser el basural donde el fulano
arrojará residuos
orgánicos también
Laura Yasan
De "Cambiar las armas" - Ediciones Botellas al Mar (1997)
Buenos Aires, 1960.
Obra: Between midnight and dawn - Margarita Georgiadis (Australia 1969)
He oído que existe un acorde secreto
que David solía tocar, y que agradaba al Señor.
Pero tú realmente
no le das mucha importancia a la música, ¿verdad?
Era algo así como
la cuarta, la quinta
cae la menor y sube la mayor.
El rey, confundido, componiendo un aleluya.
Aleluya
Tu fé era fuerte, pero necesitabas una prueba.
La viste bañarse en el tejado.
Su belleza, y el brillo de la luna, te superaron.
Te ató a la silla
de su cocina.
Rompió tu trono,
y cortó tu pelo.
Y de tus labios arrancó un aleluya.
Aleluya
Dices que tomé su nombre en vano.
No conozco siquiera su nombre.
Pero si lo hice, bueno, realmente, ¿qué significa para tí?
Hay un resplandor de luz
en cada palabra.
No importa la que hayas oído.
La sagrada o la rota. Aleluya.
Aleluya
Hice lo mejor posible, no fue mucho.
No podía sentir, así que intenté tocar.
Dije la verdad, no te tomé el pelo.
Y aún así todo salió mal.
Permaneceré ante la oración del Señor,
sin nada en mi lengua más que el aleluya.
Aleluya
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Hallelujah
Now, I've heard there was a secret chord
That David played, and it pleased the Lord
But you don't really care for music, do you?
It goes like this, the fourth, the fifth
The minor fall, the major lift
The baffled king composing hallelujah
Hallelujah
Your faith was strong but you needed proof
You saw her bathing on the roof
Her beauty and the moonlight overthrew ya
She tied you to a kitchen chair
She broke your throne, and she cut your hair
And from your lips she drew the hallelujah
Hallelujah
You say I took the name in vain
I don't even know the name
But if I did, well really, what's it to you?
There's a blaze of light in every word
It doesn't matter which you heard
The holy or the broken hallelujah
Hallelujah
I did my best, it wasn't much
I couldn't feel, so I tried to touch
I've told the truth, I didn't come to fool you
And even though it all went wrong
I'll stand before the lord of song
With nothing on my tongue but hallelujah
Hallelujah
Leonard Cohen
Nació en Canadá en 1934 - Falleció en Los Ángeles en 2016.
Fue un poeta, novelista y cantautor canadiense.
Interpretación: The Kings Singers
Fotografía extraída: http://lamarginalpr.com/leonard-cohen-nos-deja-darker/
Había una vez
dos ángulos inferiores
que planeaban eliminar
al ángulo superior
Olvidaron sin embargo
un principio elemental
Ningún triángulo puede existir
con dos ángulos
Perpetrado el crimen
y como era de esperar
el triángulo completo
desapareció del mapa
Y con él los victimarios
En el diseño del universo
nadie está libre de cavarse
su propia tumba.
Oscar Hahn
Chile – 1938
Reconocido como uno de los escritores de la Generación del 60' en Chile, también llamada Generación Trilce.
Publicaciones: “Esta rosa negra”, 1961; “Suma poética”, 1965; “Agua final”, 1967; “Arte de morir”, 1977; “Mal de amor”, 1981; “Imágenes nucleares”, 1983; “Flor de enamorados”, 1987; “Estrellas fijas en un cielo blanco”, 1989; “Tratado de sortilegios”, 1992; “Versos robados”, 1995; “Antología virtual”, 1996; “Poemas de amor”, 2001; “Apariciones profanas”, 2001; “Obras selectas”, 2003; “Sin cuenta poemas”, 2005; “Obra poética”, 2006; “En un abrir y cerrar de ojos”, 2006; “Archivo expiatorio”, 2007; “Hotel de las nostalgias, antología”, (Lima: Lustra editores, 2007); “Poemas sin fronteras, Antología”, (Santiago: Editorial Pfeiffer, Colección 33, 2010).
Somos hijos de nuestra época
y nuestra época es política.
Todos tus, mis, nuestros, vuestros
problemas diurnos, y los nocturnos,
son problemas políticos.
Quieras o no,
tus genes tienen un pasado político,
tu piel un matiz político
y tus ojos una visión política.
Cuanto dices produce una resonancia,
cuanto callas implica una elocuencia
inevitablemente política.
Incluso al caminar por bosques y praderas
das pasos políticos
en terreno político.
Los poemas apolíticos son también políticos,
y en lo alto resplandece la luna,
un cuerpo ya no lunar.
Ser o no ser, ésta es la cuestión.
¿Qué cuestión?, adivina corazón:
una cuestión política.
Adquirir significado político
ni siquiera requiere ser humano.
Basta ser petróleo,
pienso compuesto o materia reciclada.
O la mesa de debates
de diseño durante meses discutido:
¿redonda?, ¿cuadrada?, ¿qué mesa es mejor
para deliberar acerca de la vida y de la muerte?
Mientras, perecía gente,
morían animales,
ardían casas,
y los campos se quedaban yermos
como en épocas remotas
y menos políticas.
Ella lo sabe, no hay ni habrá resurrección posible,
simplemente, no la habrá.
Ahora, sólo cree en la verdad de la flor que duerme en su jardín,
no admite grietas en sus pétalos
ni concibe la sed del insecto que sobrevuela las imperfecciones del cielo.
Todo orden de lo que nace está ahí, rígido, inmóvil, inerte.
Pero a veces, presa de un arrebato,
corre enloquecida como una manada de hembras preñadas
mientras arroja pañuelos a los pájaros justos
para que los lleven como santos sudarios a la muerte.
OBSTINACIÓN DE INVIERNO
Este año, el invierno se obstina en su rigor,
la ciudad se abandona a una retórica intimidad
en el calor de sus cuartos solos
mientras cierra las puertas y ventanas del abismo.
Pero en la plaza, sentada al borde del mundo,
como un objeto que estalla en la simetría del universo,
sorda a la abominable estética de los hombres,
una niña canta una música desnuda,
un fragmento del oído de dios.
Horacio Castillo (h)
De "Ánima cruda" - Ediciones El Mono Armado (2016)
si yo hubiera nacido en tu casa
o si vos en tu casa nacías
si tuvieras mi plato y mi plata
y cambiáramos vida por vida
si tuvieras mi suerte y mi coche
y yo toda tu furia y tu ruina
temblarías de miedo en las noches
si me vieras cruzando tu esquina
malandra
el mundo me hizo malandra
el mundo me hizo malandra
el mundo te quiere matar
si la vida que a mi me sonríe
me escupiera el desprecio la cara
puede ser que de frio y hambre
algún día yo te arrinconara
y si yo le tirara a tu padre
o tus hijos sin madre quedaran
no podrías dormir con la infamia
hasta el día que al fin me encontraras
malandra
el mundo me hizo malandra
el mundo me hizo malandra
el mundo te quiere matar
hay un niño asesino perdido en la puerta del subte
yace un tigre maldito escapado del circo de un juez
se ha dormido una noche de fiebre, de Abril o de Octubre
en la línea fantasma que une Moscú con Belén
Dios no me dejes morir
no me dejes matar
malandra
el mundo me hizo malandra
el mundo me hizo malandra
el mundo te quiere matar
Tabaré Cardozo
Uruguay – 1971
Con la participación de León Gieco
Amante de la música popular de su país, sus influencias abarcan desde, Daniel Viglietti, El Sabalero, Alfredo Zitarrosa, Los Olimareños, Numa, Roberto Darvin y Jorge Galemire.
Tiene un gran currículum en lo que a carnaval refiere: debutó con “Falta y Resto”, después estuvo en “Eterna Madrugada”, “La Clarinada”, “Contrafarsa” y “Curtidores de hongos”. En abril de 2001 funda la murga “Agarrate Catalina”.
Discografía: “Poética Murguera” (2002); “Pobres Poderosos” (2005); “Vivo Sala Zitarrosa” (2005); “El murguero oriental” (2008); “Quiero abrazarme al recuerdo” (2009); “El Zoológico de mi cabeza” (2011); “Malandra” (2014).