domingo, 18 de octubre de 2015

Mirta Rosenberg





LA CASA se convirtió en mi madre,
un caparazón
que me cuida y me encarcela.

La palabra mamá
centellea, deslumbra y ciega.

Y yo acá
chocándome con las cosas
por ir de acá para allá.
Palabras es lo que eran.

Mamá. Mamá.
La hija que ya es abuela.
Unas pocas sílabas rielan
como el mar.

Sentarse y a nadar.



Mirta Rosenberg
De "El paisaje interior"  - Ed. BAJOLALUNA 2012



Argentina - 1951

Obra publicada en poesía: “Pasajes” (1984); “Madam” (1988); “Teoría sentimental” (1994); “El arte de perder” (1998) y “El árbol de palabras , obra reunida 1984 – 2006” (2006).


ilustración: “Pachamama parindo” ©Juliaro  - http://palomailustrada.blogspot.com




miércoles, 14 de octubre de 2015

Sergio Manganelli




"...El sueño se hace a mano y sin permiso
arando el porvenir con viejos bueyes"
Silvio Rodriguez



Arar la tierra
con los pies,
paso tras paso,
reconociendo el eco
de secretos abismos,
la roja vibración
de la semilla,
el sabor de la luna
en el silencio.

Desempedrar las calles
del olvido,
robarle sus fulgores a la sombra,
marchando en el vacío,
a tientas,
como un ciego.

Bebiendo de la vida
hacia la muerte,
sin espigas,
ni pan para mañana.

Dejar dormir la aurora
en la sal de su lecho,
mientras el vino sangra
bajo mis cicatrices,
y vierte sobre mi alma
un fuego para siempre.

No hay camino, ni luz,
tan solo pasos.
             

Un agua de naufragio
en las esquinas,
praderas invernales,
soles verdes.

Arena de los surcos
de la gloria.

Eclipses transparentes.

Y mi ansiedad un río,
que se tropieza a veces con tu nombre.



Sergio Manganelli

Resultado de imagen para sergio manganelli

Nació en Haedo, Provincia de Buenos Aires, Argentina,el 28 de febrero de 1967.


Pinturas: La cueva de los sueños olvidados - En  la localidad francesa de Vallon-Pont-DArc

jueves, 8 de octubre de 2015

Luis Luchi




Momento patético último


Adiós hermanos, adiós.
Adiós padre, adiós madre muerta.
Para todos tengo un adiós.
Adiós amigos que me acompañaron a vivir,
esta vez para siempre me voy.
Tomo el navío del símbolo en la frente
lleno de pasajeros conocidos,
la sombra del mundo que me inventé
y sus tripulaciones, todas buenas gentes.
Adiós para todos adiós,
en el otro puerto que seguro llegaré
las costumbres serán distintas.
No se golpeen el pecho preguntando por qué.
Mi vida, no sé cómo llamarla,
digamos eso que ocupé
el espacio igual al de ustedes,
con suave sensación
de cosa y movimiento desintegrado,
una inquietud raíz de mis ganas de vivir.
Dejo esa inquietud,
lo mío, el yo, no fue más.
A todos, para todos adiós.
Sepan que me confundí de viaje
y perdí el regreso.




Luis Luchi
Argentino (1921 – 2000)


De: Paseo por la capital de Luis Luchi -  Antología
Ed. Último Reino – 2003


Foto extraída de: www.elortiba.org

domingo, 4 de octubre de 2015

Liliana Souza





dos


III


niego el tacto

un hilo trepa a la memoria
un latido de pulpa
                   atraviesa los párpados
un reino
                   estremece
                   y quiebra

la lengua del hombre
                         hembra de la boca
                    miente
                                  una forma constante



V


sin perímetro
                         ni rodaje
la tierra natal muta
en algo que puede ser cierto

ruedos y estallidos breves

tantos
             como sean innecesarios



seis


                                                                                                                                                  entonces,
permanecí desnuda, sobre la mesa helada del hospicio
María Meleck Vivanco

III


alrededor de mi talle
                   enhebro ramos de ira

con tanza e hilo en cantidad
                               ajusto

la axficia
                      libera
                      no ata



Liliana Souza
De "Cuarto de costura" - Ediciones del Dock  2012



Nació en Avellaneda en 1958, Buenos Aires. Reside en Bernal, Quilmes.

Coordina Talleres Literarios Infantiles y Juveniles. También Talleres para Adultos Mayores con el fin de ejercitar el área cerebral.

En 2010 publicó "esa otra forma".

sábado, 26 de septiembre de 2015

Oliverio Girondo




15


Exigió que sus esclavos le escupieran la frente, y colgado de las patas de una cigüeña, abandonó sus costumbres y sus cofres de sándalo.
¿Sabía que las esencias dejan un amargor en la garganta? ¿Sabía que el ascetismo puebla la soledad de mujeres desnudas y que toda sabiduría ha de humillarse ante el mecanismo de un mosquito?
Durante su permanencia en el desierto, su ombligo consiguió trasuntar buena parte del universo. Allí, las arañas que llevan una cruz sobre la espalda lo preservaron de los súcubos extrachatos. Allí intimó con los fantasmas que recorren en zancos la eternidad y con los cactus que tienen idiosincrasias de espantapájaro, pero aunque tuvo coloquios con el Diablo y con el Señor, no pudo descubrir la existencia de una nueva virtud, de un nuevo vicio.
El ayuno de toda concupiscencia ¿le permitiría saborear el halago de que un mismo fervor lo acompañara a todas partes, con su miasma de sumisión y de podredumbre?
Precedido por una brisa que apartaba las inmundicias del camino, las poblaciones atónitas lo vieron pasar cargado de aburrimiento y de parásitos.
Su presencia maduraba las mieses. La sola imposición de sus manos hacía renacer la virilidad y su mirada infundía en las prostitutas una ternura agreste de codorniz.
¡Cuántas veces su palabra cayó sobre la multitud con la mansedumbre con que la lluvia tranquiliza el oleaje!
Sobre la calva un resplandor fosforescente y millares de abejas alojadas en la pelambre de su pecho, aparecía al mismo tiempo en lugares distintos, con un desgano cada vez más consciente de la inutilidad de cuanto existe.
Su perfección había llegado a repugnarle tanto como el baño o como el caviar. Ya no sentía ninguna voluptuosidad en paladear la siesta y los remansos encarnado en un yacaré. Ya no le procuraba el menor alivio que los leprosos lo esperaran para acariciarle la sombra, ni que las estrellas dejasen de temblar, ante el tamaño de su ternura y de su barba.
Una tarde, en el recodo de un camino, decidió inmovilizarse para toda la eternidad.
En vano los peregrinos acudieron, de todas partes, con sus oraciones y sus ofrendas. En vano se extremaron, ante su indiferencia, los ritos de la cábala y de la mortificación. Ni las penitencias ni las cosquillas consiguieron arrancarle tan siquiera un bostezo, y en medio del espanto se comprobó que mientras el verdín le cubría las extremidades y el pudor, su cuerpo se iba transformando, poco a poco, en una de esas piedras que se acuestan en los caminos para empollar gusanos y humedad.



Oliverio Girondo
Argentino (1892 – 1967)

De: Espantapájaros - Ed. Ceal – 1991


Imagen extraída de: http://www.telam.com.ar/ilustraciones/caricaturas/pagina/57/
(ilustrador, el Tomi)


domingo, 20 de septiembre de 2015

César Cantoni




EL MAYOR PROBLEMA DEL HOMBRE


El mayor problema del hombre
no es el analfabetismo sino la cultura:
las hormigas son analfabetas, pero tienen sabiduría;
el hombre suma conocimientos,
pero aún no ha logrado entender nada.



FAMILIA TIPO CON PERRO


En la foto estamos papá, mamá, mi hermana,
el perro de la casa y yo.
Papá está serio, como siempre,
mamá está linda, como siempre,
mi hermana está asida al brazo de mamá,
el perro está absorto
y yo estoy más rígido que un soldado,
pendiente de la cámara.
Papá y mamá salieron de foco hace bastante,
mi hermana se jubiló,
al perro lo mató un tranvía
y yo, momentáneamente,
me aferro a esta foto que encontré entre otras,
plena de reminiscencias
y tan implacable como el tiempo.



César Cantoni
Argentino – 1951. Reside en La Plata




Poemas inéditos extraídos de: www. tuertorey.com.ar

Imagen: http://imagenesdecomentarios.com/fotos-de-hormigas-trabajando-en-equipo/

lunes, 14 de septiembre de 2015

Marta Elizabeth Córdoba




HERIDA

desde la esquina
la luz revela
dos perros mordaces
con la herida del hambre

revuelven la basura
en el fallido intento de encontrar
el manjar perdido entre migajas putrefactas


* * *


hacia dónde transitan los solos
los deshabitados
los inermes de la vida y de huellas invisibles
que con pasos agigantados y sin urgencias
deambulan desguarnecidos
desolados

   aquí estoy
transitando con los solos


* * *

saludaron
trompetas silenciosas
de madera atrapadas sin sonido

tañeron

y ella te quiso tanto

las luces opacas optaron por correr
hacia otra corriente más iluminada


* * *

así como la roca espera la embestida de la ola
la marejada acecha acometer con su envoltura
que necia conjetura frágil
     (ella
     la inadvertida)
y vuelven los pensamientos al asedio de mis sueños sin sueños
que necios conjeturan fuertes
      (ellos
                                            los rastreadores)

el agua se va
decepcionada
es sólo agua
                                           los pensamientos quedan


* * *

DESAMOR

cree estar en el mar
mas la quebrada dice
no
con un guiño

un pedido de viento al sur
desesperanzado

grita no

y se retuerce
de aire frío
sin amante

porque es así el destino

ondular donde quiere


* * *

todo indica que pronto habrá una guerra
y pienso si será necesario este invierno
aún podar las plantas
reconciliarme con mi hermana
lavar cortinas
acomodar la casa o escribir un libro
declararte mi enemigo o un aliado
desertar prontamente de esta idea
decidirme a dejarte o quedarme
y hacernos como locos el amor
creer en dios o continuar atea

como ves amor
y si no hay beligerancia
mi vida seguirá siendo un campo de batalla


* * *

pasa el tiempo y en lugar de sosegarme
me rebelo plácida
serenamente corro riesgos
excavo transversales
descubro oasis
bebo y escupo los extractos
pienso a cielo abierto
me contengo
saco sedimentos del pasado
remuevo esos recuerdos
hago el amor
hago la guerra

habiendo tanto verbo
para qué quiero sosiego



Marta Elizabeth Córdoba

Nació en Catamarca, El Puesto, en el departamento de Tinogasta.
Vivió en Salta más de 15 años y reside desde 2007 por períodos alternados entre Tilcara y Córdoba.
Es autora de textos académicos en economía, ciencias políticas y educación, destinados a alumnos del nivel superior de carreras a distancia.
Escribió algunos libros de poesías y relatos breves, siendo el último Palabras Descifradas, en 2015.



Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com