lunes, 18 de mayo de 2015

Liliana Lukin




carta XIX


mi querida: este hombre no tiene ganas
de hablar
¿ha renunciado al camino oblicuo
que lleva hacia mí
o ha renunciado simplemente a la palabra?

a la palabra no se renuncia
así nomás:
en el camino quedan los mejores deseos

ah, cómo decirte: este hombre no quiere
hablar pagar el precio por el acto
(y yo resisto como un combatiente derrotado
a esa falta de estrategias
a esa estrategia de viejos conocidos)

por la palabra doy la vida:
un buen juego de palabras es para mí
juego de manos juego de villanos

y aunque ese hombre me diga que no
sé que haré hablar al silencioso:
volverá por sus fueros a mí



Liliana Lukin
Argentina – 1951



De: Cartas  (1992) - En: Obra reunida – 1978 – 2008 - Ed. del Dock – 2009

Obra: La dama y su perro  -  Luis Domínguez Salazar (Venezuela  1931 – 2008)
Foto extraída de: apolodora.blogspot.com

jueves, 14 de mayo de 2015

Rubén Devoto





DOMINGO EN LA PENSIÓN


Cuando acabé con la masturbación
el mundo, al parecer, giraba todavía.
Aburrida, sobre la cómoda, una voz
por delante del espejo flotaba desde el dial
hacia el éter.
El elástico de la cama era una cáscara de nuez.
Hojas cobrizas como pájaros traspasaban el aire
hacia la luz meliflua del ocaso.
En los pasillos y cuartos de la pensión, el silencio.
En algún lugar del vecindario, un crepitar de leños
delataba un fuego.
Ya sin expectativa, las manos húmedas
y cruzadas sobre el vientre,
los ojos fijos en un punto insípido del techo,
sin ideas,
me sentía más sola que antes,
y sin esmalte para las uñas
ni chocolate.



6 DÍAS DESPUÉS DE ESE DOMINGO


Se sentó en el diván,
las piernas apretadas,
tensa,
como cuando niña en el cielo de un tobogán
presintiendo el viaje.
Y cayo sobre la arena revuelta
de la cama,
una flor con gotas de rocío en la corola,
y la sonrisa morada del alba
en la bombacha.


ARTE


Desnuda su pie y expone
el arte de seducir
con unos pocos dedos,
debajo de la mesa.



Rubén Devoto
De "Y en la noche giralunas" - Vicinguerra / colección metáfora / 2014



Nació en Coronda, Santa Fe, 1955. Es ingeniero agrónomo y poeta.
Actualmente reside en Rosario

viernes, 8 de mayo de 2015

Oliverio Girondo



Las puertas


Absorto tedio abierto
ante la fosanoche inululada
que en seca grieta abierta subsonríe su más agrís recato
abierto insisto insomne a tantas muertesones de inciensosón revuelo
hacia un destiempo inmóvil de tan ya amargas manos
abierto al eco cruento por costumbre de pulso no mal digo
pero mero nimio glóbulo abierto ante lo extraño
que en voraz queda herrumbre circunroe las parietales costas
abiertas al murmurio del masombra
mientras se abren las puertas



Oliverio Girondo
Argentino (1891 – 1967)



De: En la masmédula - En: Otro río que pasa – Un siglo de poesía argentina contemporánea-
Ed. Bajo La Luna – 2010


domingo, 3 de mayo de 2015

Julián Axat




MEXICO VIOLADO 43 VECES


¿Quieres la salvación de México?
¿Quieres que México se desangre?
¿Qué los versos de Juana Inés de la Cruz sean la merca que traficas?
¿Quieres que Cristo sea nuestro rey sicario?

– No
– Sí
– No

La poesía de Octavio Paz echada a una fosa con osamentas de jóvenes promesas
Y el desierto de Sonora violado por el Popocatépetl invertido
una niña no nacida hallada desnuda / el nombre de una estrella
Las ánimas de Rulfo 43 normalistas de Ayotzinapa susurrando
a los miles de rostros impávidos frente a las voces del más allá del país que no fue
las voces que se suman a otras tantas del antiguo Tlatelolco y del que todo vuelve a comenzar
los deambulantes de ayer y de hoy
los desollados desmembrados 2666 veces-fosas

¿Quieres la salvación de México?
¿Quieres prender fuego lo que queda del alma futura de México?

– No
– Sí



Julián Axat
Argentina – 1976



De: Rimbaud en la CGT  - Ed. de la talita dorada -  2014

Extraído de: Círculodepoesía.com
Imagen extraída de: hijosmexico.org

miércoles, 29 de abril de 2015

Horacio Ferrer







Balada para mi muerte


Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
guardaré mansamente las cosas de vivir,
mi pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplín.

Me pondré por los hombros, de abrigo, toda el alba,
mi penúltimo whisky quedará sin beber,
llegará, tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis.

Hoy que Dios me deja de soñar,
a mi olvido iré por Santa Fe,
sé que en nuestra esquina vos ya estás
toda de tristeza, hasta los pies.
Abrazame fuerte que por dentro
me oigo muertes, viejas muertes,
agrediendo lo que amé.
Alma mía, vamos yendo,
llega el día, no llorés.

Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
que es la hora en que mueren los que saben morir.
Flotará en mi silencio la mufa perfumada
de aquel verso que nunca yo te supe decir.

Andaré tantas cuadras y allá en la plaza Francia,
como sombras fugadas de un cansado ballet,
repitiendo tu nombre por una calle blanca,
se me irán los recuerdos en puntitas de pie.

Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
guardaré mansamente las cosas de vivir,
mi pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplín.

Me pondré por los hombros, de abrigo, toda el alba,
mi penúltimo whisky quedará sin beber,
llegará, tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis,
cuando sean las seis, ¡cuando sean las seis!



Horacio Arturo Ferrer Ezcurra
(Montevideo, 2 de junio de 1933 - Buenos Aires, 21 de diciembre de 2014)
Fué un escritor, poeta e historiador del tango.

Música: Astor Piazzolla
Interpretación: Susana Rinaldi

FESTIVAL ISRAEL 2000. ORQUESTA DE LA RADIO TELEVISION ISRAELI.
Bandoneón solo. Eduardo Abramson. Direccion: Luis Gorelik. Arreglos.: Juan Carlos Cuacci.

Imagen intervenida: poesía del mondongo

domingo, 26 de abril de 2015

Roberto Malatesta



Al borde de la mañana de agua


 Oscila una rama al borde de la mañana de agua,
 oigo el suave rozar de hoja contra aire,
 oigo el verde rozar de hoja contra hoja,
 el lento declinar de la madera bajo la mano del viento,
 flexible pureza chorreante y simple,
 como una rama al borde de la mañana de agua,
 tan sólo como una rama al borde de la mañana de agua.
   
   
 Detrás de ella es otro mundo el que se inicia
 que puede bien no sea del mundo este otro mundo,
 oigo hacia allí los pasos del bebedor de agua de lluvia,
 va y consulta en cada odre sobre algún verde secreto,
 oigo sus pies hundirse por la senda de barro,
 conozco cómo la nube de su frente se irá confundiendo en el cielo,
 se irá deshaciendo junto a la lluvia,
 desaparecerá por el muro de la mañana de agua.
   
   
 Todo lo que he dicho carece de algún gran motivo
 sólido y febril como es de suponerse toda proposición del mundo,
 todo lo que he dicho se apoya en el agua de lluvia
 que una delicada rama sustenta al borde de un abismo.
   
   
 El borde de un abismo es buen lugar para una rama,
 lo es para el agua de lluvia que se apoya en la rama,
 lo es para la empresa de escribir un poema,
 y es así que de todo lo dicho se desprende un último recurso,
 que se apoya sobre lo húmedo, simple y puro,
 que se arroja de todo mundo seguro para elevarse por sobre
                                                                     /un abismo.



Roberto Daniel Malatesta
Nació en Santa Fe, 1961. Publicó entre otros No importa el frío (2004) y Por encima de los techos (2004 -premio José Pedroni de Poesía)



Audio retirado a pedido de la fuente de donde fué extraído: http://www.sonidosderosario.com.ar/
Imagen intervenida: poesía del mondongo

jueves, 23 de abril de 2015

Leticia Hernando




1997

Un corazón ajeno
late en mi.

pintó mis uñas
enroscó de cadenas mis muñecas
cubrió de luto
mis pechos
mis piernas enfundadas de negro ajustado

me regala pequeñas trampitas cronometradas
fugas de fin de semana
caricias nocturnas, vestidas sin eco

Un corazón extraño
el mío
me pega un tiro
y canta bingo.


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1997

Mi memoria entera
estalla
y se desparrama.

Cómo decirte:
juntá los pedazos

yo solo ladro.

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1998

Te negaste a comer
sólo para poder ver el esqueleto
trataste de hundir tus uñas en tus muñecas,
quisiste desollarte
pero la piel se negaba.

Solo quedaron las garras
empecinadas
penetrando irregularidades

y la piel, también
siempre
la piel.

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1998

Ojos desorbitados.

Raíces expuestas.

Tierra reseca.

En el desierto
                  los ojos deslumbrados
                                     en un sol frenético
                                                        desequilibrado.

En el desierto
                  en la pendiente de una duna
                                     un mendigo no duerme
                                                             tiene fiebre.



Leticia Hernando
De "La alegría del desarreglo" (poemas 1993-2001) Ediciones La Guillotina, Buenos Aires (2005).



Nació en Buenos Aires en 1976

Obra: Mark Ryden

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com