"Sembrador de Estrellas" estatua en Kaunas, Lituania.
“...Queda prohibido no buscar tu felicidad no vivir tu vida con una actitud positiva no pensar en que podemos ser mejores no sentir que sin tí, este mundo no sería igual”.
Pablo Neruda Chile (1904-1973)
"No pares de sembrar estrellas, aunque a simple vista no se vean"
A la izquierda tío Nodier, los pantalones por allá arriba y una camisa que pudo haber sido azul. Desde su sombra nace tía Isabel, con una mirada de pollera que cubre sus rodillas, pero también con algo de sarga Gath & Chaves cayéndole sobre los hombros. En el centro mamá : casi niña. Detrás sueña Tía Coca el resto de portarretratos que pueblan hoy esta mesita. Adelante posa tío Kelo diciendo : “saca de nuevo esta fotografía, Sam, continúa enfocándonos por siempre”. Sentada en el extremo derecho mi prima Jacqueline, reclinada hacia el que mira, intentando crecer. Un poco más acá, polera de banlon y zapatos gastados, tendría que estar quien les habla. Y sin embargo mi hijo se acomoda sobre esa figura, como si la infancia fuera un país sin tiempo. Los que ahora no están, en cambio, perduran en este papel cansado, despojados de toda incertidumbre, de toda fragilidad de tener que contemplarse. Mi hijo me señala y se nombra. Un clic vuelve a chisporrotear sobre la mañana de aquella terraza en Buenos Aires. Y todos sonreímos.
Gustavo Caso Rosendi
Nació en Esquel (Chubut) en 1962. Reside en la ciudad de La Plata.
Soy yo Sara Milena la nena mestiza de piel chocolate y rulos brillantes como tirabuzones de caramelo. Juego con una monedita en el bar del aeropuerto mientras escucho frases en todos los idiomas. Un hombre joven que habla mi mismo castellano pero con una entonación extraña (tiene la cara cubierta de pelos) hace de la moneda un trompo del trompo un cohete y del instante saca la magia para mí, Sara Milena, en un aeropuerto esperando el avión que me lleve hacia mi nuevo mundo rubio danés poblado de objetos que me hagan olvidar a mi madre y espero yo que soy la mestiza Sara Milena que me hagan olvidar esos objetos brillantes de mi lengua el castellano florido de acá de Bogotá el país en guerra que me aleja del trópico y las balas.
Mientras rueda la dima americana el hombre me señala los bolsillos me dice que guarde algo para el viaje, aunque nos vamos ya y mi hermano quiere quitarme mi moneda. Una güerita me dice chau preciosa. No sé por qué ella que se queda es la que está llorando.
Anahí Mallol De "polaroid" 2001
Nació en La Plata, 1968. Este libro ha sido seleccionado para el Plan de promoción a la Edición de Literatura Argentina de la Secretaría de Cultura y Medios de Comunicación de la Presidencia de la Nación.
Sin saber para quién, Envío esta carta en el buzón del viento. Oscuros hombres han merodeado a mi puerta Con gabanes abultados por la escuadra de una lugger, Y en la noche, mientras leía a mis viejos poetas enlunados, Una región de sombras ha roto mi ventana.
No son duendes. No son fantasmas los habitantes de este ebrio rincón del mundo, Y sin embargo, Nos hemos visto dando nombres propios a un vacío: Hay un poblado de hombres desaparecidos Y es frecuente escuchar en las calles y en los bares A las gentes que hablan de abandonar un país como un barco [que naufraga.
Sin saber para quién, Escribo esta carta puesta en el buzón del viento, Desde una nación donde alguien proscribe el sueño, Donde gotea el tiempo como lluvia envilecida Y la risa es condenada por traición a los espejos.
No sé a quién pedirle que abra su ventana Para que entre esta carta puesta en el buzón del viento.
De "Los rumbos del viento" Antología poética "TRILCE EDICIONES"
Juan Manuel Roca Medellín-Colombia 1946, Premio Nacional de Poesía.
Libros publicados: Memoria del agua 1973, Señal de cuervos 1979, Fabulario Real 1980, Ciudadano de la noche 1989, Pavana con el diablo 1990, Prosa reunida 1993, La farmacia del Ángel 1995, Teatro de sombras con César vallejo 2002 y La Hipótesis de Nadie 2005.
Pienso en la pequeña plaza de Tarifa donde el viento llega
siempre antes que yo. Tiene mi medida: tres muros de cal
volteados al mar. Allí quisiera encontrarme con Melville, y con
nadie más. Un día diré por qué.
De "Memória Doutro Rio", 1978
Ahora vivo más cerca del sol
Ahora vivo más cerca del sol, los amigos
no saben el camino: es bueno
ser así de nadie
en las altas ramas, hermano
del canto exento de algún ave
de paso, reflejo de un reflejo,
contemporáneo
de cualquier mirada desprevenida,
solamente este ir y venir con las mareas,
ardor hecho de olvido,
polvo dulce a la flor de la espuma,
eso apenas.
Eugénio de Andrade es el nombre profesional del poeta y prosista portugués José Fontinhas, (Póvoa de Atalaya, Beira Baixa, 19 de enero de 1923 - Oporto, 13 de junio de 2005).
Se educó en Lisboa y después de prestar el servicio militar, trabajó
como Inspector de Servicio Médico-Social.
La noche pierde su manto y cae en silencio sobre la ciudad un coro entona en la esquina una canción que es un rezo y al cielo se va a volar
Es la barra bohemia y feliz que anhelante se ha puesto a soñar y a los astros le quiere confiar los secretos del corazón y la canción vibra su alma cuando al recordar algún tema que habla de amores llevando a cuesta el dolor y una traición que sin piedad la hiere
Cuando el coro se vuelva a formar y celebre vibrante su voz la barriada asombrada abrirá la ventana de par en par
Una novia a su alma dará ahogadas lágrimas y risas al muchacho que de amor le habló feliz mas sin temor un día
Es la barra bohemia y feliz que anhelante se ha puesto a soñar y a los astros le quiere confiar los secretos del corazón y la canción vibra su alma cuando al recordar algún tema que habla de amores llevando a cuesta el dolor y una traición que sin piedad la hiere
Cuando el coro se vuelva a formar y celebre vibrante su voz la barriada asombrada abrirá la ventana de par en par
Una novia a su alma dará ahogadas lágrimas y risas al muchacho que de amor le habló feliz mas con temor un día
Intérpretes: Canario Luna y Asaltantes con patente De "El tablado callejero" 2007