lunes, 15 de agosto de 2011

Mónica Rolandelli




Vigilia


Un día dejé de mirarte.

Ritmos de tambores sacudían el aire en espasmos virtuosos de
llantos y corceles. Aquella ceremonia del encuentro. La cítara
blanda y lenta respirando mi piel. Un encuentro de lenguas de Babel
hilvanándose en un "solo de absoluto". Lengua única y precisa que
más allá del sentido, dibuja clara lo entero.

El día gris y rojo en que dejé de mirarte.
Me quedé sorda y ciega de luz

                                                recordándote

                                                            hasta con los huesos.



Mónica Rolandelli
De "Desfiladeros"
Argentina, Buenos Aires. Ancló en Filosofía y Letras, en la esquina obvia de Psicología. Palabrera y poeta.

Obra: Mónica Ubiría - Más fuerte que una - 2003

viernes, 12 de agosto de 2011

Alfredo Rubin




La Marilyn


Rubia de las platinadas,
teñida como esas que pasan por tele
de jean apretado, camina Marylin.

Encara un taxi, sonríe
boquilla en la mano, guarda, el tapizado!
y el negro la mira, le dice: A dónde vas?

Trabaja de sobrinita
con un secretario de otro secretario
que no era del barrio, y la hizo progresar.
Y ahora le sigue la corte a un chico ‘e familia pa’l matrimonial.

La Marylin se fue pa’ la U.C.D,
se comió la película de veras.
Y está viviendo allá en un derpa,
en la avenida Alvear,
diez noches de patín para garpar.

La Marylin, la sweety, petit chat.
No le hablen de las cuestiones sociales,
en Recoleta copetín sólo con gente bien,
y a los cabezas no nos puede ver.




Alfredo Rubin (“El Tape”)


Intérprete: La Chicana con la participación de: "el negro" Fontova
Del CD Ayer hoy era mañana (1997)

Ilustración: Mapa de comunas de ciudad de Buenos Aires

miércoles, 10 de agosto de 2011

Joaquín Sabina




Lo peor del amor



Lo peor del amor son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas
las golondrinas muertas en la almohada,

Lo malo de después son los despojos
que embalsaman el humo de los sueños, el sístole
los teléfonos que hablan con los ojos.
El sístole sin diástole sin dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veneales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales,
no le quedan dos puntos suspensivos.

Que el maquillaje no altere tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas,

Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el ecenario te tiña las canas
que nunca sepas ni como ni cuando,
ni siento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda
que los otoños te doblen la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.

Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejo,
que las mentiras parescan mentiras,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.

Que se divorcie de ti el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.

Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de adas,
que no te cierren el bar de la esquina.

Que el corazón no se pase de moda
que los otoños te doblen la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.

Que todas las noche sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.



Joaquín Sabina
Nace el 12 de febrero de 1949 en la localidad de Úbeda (Jaén), segundo hijo de Adela Sabina del Campo, ama de casa y de Jerónimo Martínez Gallego, inspector de policía.
Exilio en LondresEn 1968 se traslada a Granada para matricularse en la Facultad de Filosofía y Letras e iniciar los estudios de Filología Románica en la universidad, donde descubre la poesía de César Vallejo y Pablo Neruda. Joaquín vive por primera vez con una mujer, llamada Lesley, y prepara su tesis de español en Granada.
Su ideología izquierdista lo lleva a relacionarse con movimientos contrarios al régimen franquista. Este mismo año, cuando se proclamó el estado de excepción, su padre, que era comisario en Úbeda, recibe la orden de detenerlo por pertenecer al Partido Comunista.
En 1970 comienza a colaborar con la revista Poesía 70, compartiendo páginas con Luis Eduardo Aute o Carlos Cano. En ese mismo año lanza un cóctel molotov contra una sucursal del Banco de Bilbao en Granada en protesta por el Proceso de Burgos, por lo que se ve obligado a exiliarse.

lunes, 8 de agosto de 2011

Fernando Pessoa



versión: Liliana Felipe (Fragmento)

Tabacaria


No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
A parte de eso, tengo en mi todos los sueños del mundo.

Ventanas de mi cuarto,
De mi cuarto entre los millones del mundo que nadie sabe cual es.
(Y si supiese cual es ¿Qué sabrían?)

De ahí hacia el misterio de una calle cruzada constantemente por gente,
Hacia una calle inaccesible a todos los pensamientos,
Real, imposiblemente real, cierta, desconocidamente cierta,
Con el misterio de las cosas por debajo de las piedras y de los seres,
Con la muerte poniendo la humedad en las paredes y cabellos blancos en los hombres,
Con el Destino conduciendo la carroza de todo por la carretera de nada.

Estoy hoy vencido, como si supiese la verdad.
Estoy hoy lúcido, como si estuviese moribundo,
Y no tuviese mas hermandad con las cosas
Si no una despedida, tornándose esta casa y este lado de la calle
La hilera de carruajes de un comboy. Y una partida estridente
Desde dentro de mi cabeza,
Y un temblor de mis nervios y un rechinar de huesos en la ida.

Estoy hoy perplejo como quien pensó y encontró y olvidó.
Estoy hoy dividido entre la lealtad que debo
Al Estanco del otro lado de la calle, como cosa real por fuera,
Y a la sensación de que todo es sueño, como cosa real por dentro.

Erré en todo.
Y como no hice ningún intento, tal vez todo fuese nada.
El aprendizaje que me dieran,
Descendí de él por la ventana trasera de la casa.
Fui hasta el campo con grandes propósitos.
Mas allá encontré sólo hiervas y árboles,
Y cuando había gente era igual a la otra.
Salgo de la ventana, me siento en una silla. ¿Qué pensar?

¿Qué sé yo lo que será de mí, yo que no sé lo que soy?
¿Ser lo que pienso? ¡Pero pienso ser tantas cosas!
¡Y hay tantos que piensan ser la misma cosa que no puede haber tantos!

¿Genio? En este momento
Cien mil cerebros se piensan en sueños genios como yo,
Y la historia no señalará ¿Quién sabe? , ni uno,
Ni habrá sino ensueño de tantas conquistas futuras.
No, no creo en mí.
¡En todos los manicomios hay quejosos locos con tantas certezas!
Yo, que no tengo ninguna certeza ¿Estoy más cierto o menos cierto?

No, no creo en mí...
¿En cuantas buhardillas y no buhardillas del mundo
No están en esta hora genios-para-si mismos soñando?
Cuantas aspiraciones altas y nobles y lúcidas ­
Sí, verdaderamente altas y nobles y lúcidas -,
¿Y quien sabe si realizables,
Nunca verán la luz del sol real ni encontrarán oídos de gente?
El mundo es para quién nace para conquistarlo
Y no para quién sueña que puede conquistarlo, aunque tenga razón.
Tengo soñado más que lo que Napoleón hizo.
Tengo apretado contra el hipotético pecho más humanidades que Cristo,
Tengo hecho filosofías en secreto que ningún Kant escribió.
Mas soy, y tal vez seré siempre, el de la buhardilla,
Aunque no viva en ella;
Seré siempre el que no nació para eso;
Seré siempre sólo el que tenía cualidades;
Seré siempre el que esperó a que le abriesen la puerta al pie de una pared sin puerta
Y cantó la canción del Infinito en un gallinero,
Y oyó la voz de Dios en un pozo tapado.
¿Creer en mí? No, ni en nada.
Me derramé la Naturaleza sobre la cabeza ardiente
Su sol, su lluvia, el viento que me encuentra el cabello,
Y el resto que venga si viene, o tuviera que venir, o no venga.
Esclavos cardíacos de las estrellas,
Conquistamos el mundo entero antes de levantarnos de la cama;
Pero despertamos y él es opaco,
Nos levantamos y él es ajeno,
Salimos de casa y él es la tierra entera,
Más el sistema solar y la Vía Láctea y lo Indefinido.

(Come chocolate, pequeña;
¡Come chocolates!
Mira que no hay más metafísica en el mundo sino los chocolates.
Mira que todas las religiones no enseñan mas que confitería.
¡Come, pequeña sucia, come!
¡Si pudiese yo comer chocolates con la misma verdad con que comes!
Mas yo pienso y, al tirar el papel de plata, que es de hojas de estaño,
Tiro todo al suelo, como tengo tirado la vida)
Pero al menos queda la amargura de lo que nunca seré
La caligrafía rápida de estos versos,
Pórtico partido para el Imposible.
Mas al menos consagro a mí mismo un desprecio sin lágrimas.
Noble al menos en el gesto largo con que arrojo
La ropa sucia que soy, sin rol, para el decurso de las cosas,
Y me quedo en casa sin camisa.

(Tú, que consuelas, que no existes y por eso consuelas,
O diosa griega, concebida como estatua que estuviese viva,
O patricia romana imposiblemente noble y nefasta,
O princesa de trovadores gentilísima y ruborosa,
O marquesa del siglo dieciocho, escotada y estilizada,
O cocot célebre del tiempo de nuestros padres,
O no sé que moderno ­ no concibo bien el qué ­
¡Todo eso, sea lo que fuere, que seas, si puede inspirar que inspire!
Todo mi corazón es un vacío despejado.
Como los que invocan espíritus invocan espíritus me invoco
A mí mismo y no encuentro nada.
Llego a la ventana y veo la calle con una nitidez absoluta.
Veo las tiendas, veo las aceras, veo los carros que pasan,
Veo los entes vivos vestidos que se cruzan,
Veo los perros que también existen,
Y todo esto me pesa como una condenación al destierro,
Y todo esto es extranjero, como todo.)

Viví, estudié, amé, y hasta creí,
Y hoy no hay mendigo que yo no envidie solamente por no ser yo.
Miro a cada uno los andrajos y las llagas y la mentira,
Y pienso; tal vez nunca vivieses ni estudiases ni amases ni creyeses
Porque es posible hacer una realidad de todo eso si hacer nada de eso;
Tal vez hayas existido apenas, como un lagarto a quien cortan el rabo
Y que es rabo para este lado del lagarto cuando revueltos.

Hice de mí lo que no supe,
Y lo que podía hacer de mi no lo hice.
El dominó que vestí era errado.
Me conocieron luego por quien no era y no desmentí, y me perdí.
Cuando quise tirar la máscara,
Estaba pegada a la cara.
Cuando la tiré y me vi en el espejo,
Ya había envejecido.
Estaba borracho, ya no sabía vestir el dominó que no había tirado.
Tiré fuera la máscara y dormí en el ropero
Como un perro tolerado por la gerencia
Por ser inofensivo
Y voy a escribir esta historia para probar que soy sublime.

Esencia musical de mis versos inútiles,
Quien me diera encontrarte como cosa que yo hiciera,
Y no me quedase siempre enfrente del estanco de enfrente,
Imprimiendo a los pies una consciencia de estar existiendo,
Como una alfombra en que un borracho tropieza
O un ruedo que los gitanos robaron y no valía nada.

Mas el Dueño del Estanco llegó a la puerta y se quedó a la puerta.
Ojo con el desaliento de la cabeza mal vuelta
Y con el desconsuelo del alma mal-entendiendo.
Él morirá y yo moriré.
Él dejará el letrero, y yo dejaré versos.
En cierto momento morirá el letrero también, y los versos también.
Después de cierto tiempo morirá la calle donde estuvo el letrero,
Y la lengua en que habían sido escritos los versos.
Morirá después el planeta giróvago en que todo esto se dio.
En otros satélites de otros sistemas cualquier cosa como gente
Continuará haciendo cosas como versos y viviendo por debajo de cosas como letreros,
Siempre una cosa enfrente de otra,
Siempre una cosa tan inútil como la otra,
Siempre lo imposible tan estúpido como lo real,
Siempre el misterio del fondo tan cierto como el sueño de misterio de la superficie,
Siempre esto o siempre otra cosa o ni una cosa ni otra.

Pero un hombre entró en el Estanco (¿Para comprar tabaco?),
Y la realidad plausible cae de repente encima de mí.
Me semilevanto enérgico, convencido, humano,
Y voy a intentar escribir estos versos en que digo lo contrario.

Enciendo un cigarro al pensar en escribirlos
Y saboreo en el cigarro la liberación de todos los pensamientos.
Sigo el humo como una ruta propia,
Y gozo, en un momento sensitivo y competente,
La liberación de todas las especulaciones
Y la consciencia de que la metafísica es una consecuencia de estar mal dispuesto.
Después me hecho para atrás en la silla
Y continuo fumando.
En cuanto el Destino me lo conceda, continuaré fumando.



(Si yo me casase con la hija de mi lavandera
Tal vez fuese feliz.)
Visto esto, me levanto de la silla. Voy a la ventana.

El hombre salió del Estanco (metiendo el cambio el bolsillo de los pantalones)
Ah, lo conozco: es el Esteves sin metafísica.
(El Dueño del Estanco llegó a la puerta.)
Como por un instinto divino el Esteves se volvió y me vio.
¡Me gesticuló un adiós le grité Adiós al Esteves!, y el universo
Se me reconstruyó sin ideal ni esperanza, y el Dueño del Estanco sonrió.



Fernando Pessoa
Portugal -1888-1935

viernes, 5 de agosto de 2011

Liliana Felipe




El Baño


Tiene que salir
por algún sitio esto tiene que salir
si se metió por algún lado va a salir
por la teoría de contrarios
si baja lo que sube
esto tiene que salir.

Tiene que salir
con un licuado de ciruela
va a salir
con tamaringo y con batalla
va a salir
con mucho agua y salvado
y una dieta moderada
esto va a salir.

Tiene que salir
aunque me tenga que quedar aquí a vivir
aunque me digan que no tengo porvenir
en este intento me la juego
de aquí yo no me muevo
esto va a salir.

El mundo se divide
entre los que obran mal
y los que obran bien.



Liliana Felipe
Nace en Villa María, Córdoba, en 1954 es una actriz, cantante, pianista y compositora argentina descendiente de los indigenas comechingones.

Exiliada en México debido a la dictadura militar argentina de 1976 en la cual su hermana y su cuñado son desaparecidos víctimas de la represión. Colabora con la organización sin fines de lucro H.I.J.O.S. (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio).
En 1990 funda con Jesusa Rodríguez (su pareja desde hace más de 2 décadas) el Teatro Bar El Hábito y restauran el Teatro de La Capilla, espacios de cultura independiente. Allí se realizan obras propias de cabaret y de artistas independientes. También en ese año reciben el Obie Award que otorga el periódico Village Voice de Nueva York e inaugura con la obra Las Horas de Belén el Teatro Brava! en San Francisco, California.
En 2001 se presenta en las salas La Trastienda (Capital Federal), Fundación PROA (Buenos Aires) y en el Teatro Real (Córdoba).
En 2000 y 2002 realiza funciones a beneficio de H.I.J.O.S. y Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas en el Auditorio de Radio Nacional Córdoba y en el Teatro del Libertador San Martín, Córdoba.
Desde 2000 participa en los Encuentros de Performance del Instituto de Estudios Hemisféricos de la Universidad de Nueva York ( NYU ), encuentros bajo la coordinación de Diana Taylor.
Del 2001 al 2004 es contratada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para realizar 17 Talleres de Empoderamiento para Mujeres Indígenas y Campesinas en 15 Estados de la República de México.
El 11 de marzo de 2010 contrae matrimonio con Jesusa Rodríguez, siendo una de las primeras cuatro parejas del mismo sexo en casarse de el Distrito Federal, México.

jueves, 4 de agosto de 2011

Alfredo Le Pera




Mi Buenos Aires querido


Mi Buenos Aires querido
cuando yo te vuelva a ver,
no habrás más pena ni olvido.

El farolito de la calle en que nací
fue el centinela de mis promesas de amor,
bajo su quieta lucecita yo la vi
a mi pebeta, luminosa como un sol.
Hoy que la suerte quiere que te vuelva a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
y oigo la queja
de un bandoneón,
dentro del pecho pide rienda el corazón.

Mi Buenos Aires
tierra florida
donde mi vida
terminaré.
Bajo tu amparo
no hay desengaños,
vuelan los años,
se olvida el dolor.
En caravana
los recuerdos pasan,
con una estela
dulce de emoción.
Quiero que sepas
que al evocarte,
se van las penas
de mi corazón.

La ventanita de mi calle de arrabal.
donde sonríe una muchachita en flor,
quiero de nuevo yo volver a contemplar
aquellos ojos que acarician al mirar.
En la cortada más maleva una canción
dice su ruego de coraje y de pasión,
una promesa
y un suspirar,
borró una lágrima de pena aquel cantar.

Mi Buenos Aires querido,
cuando yo te vuelva a ver,
no habrá más pena ni olvido.




Alfredo Le Pera
Nació en la ciudad de San Pablo (Brasil) el 8 de junio de 1870, pero su familia se trasladó a Buenos Aires cuando tenía 2 meses de haber nacido, por lo que vivió toda su infancia allí.

Es reconocido como uno de los grandes compositores de letras de tangos, sobre todo los que Carlos Gardel interpretó a lo largo de su carrera.

Murió en Medellín (1935)


Intérprete y arreglos: Carlos Libedinski
Letra: Alfredo Le Pera
Música: Carlos Gardel

martes, 2 de agosto de 2011

Anónimo (1918)




Il Testamento del Capitano


Il capitan de la compagnia
e l'è ferito e sta per mori.
El manda a dire ai suoi Alpini
perché lo vengano a ritrovar.

I suoi Alpini ghe manda a dire
che non han scarpe per camminar.
"O con le scarpe, o senza scarpe,
i miei Alpini li voglio qua".

"Cosa comanda sior capitano,
che noi adesso semo arrivà?"
"E io comando che il mio corpo
in cinque pezzi sia taglià.

Il primo pezzo alla mia Patria,
secondo pezzo al Battaglion.
Il terzo pezzo alla mia Mamma
che si ricordi del suo figliol.

Il quarto pezzo alla mia Bella,
che si ricordi del suo primo amor.
L'ultimo pezzo alle montagne
che lo fioriscano di rose e fior".

L'ultimo pezzo alle montagne
che lo fioriscano di rose e fior!



El testamento del capitán


El capitán de la compañía
fue herido y está por morir.
Él llama a sus alpinos
para que se presenten ante él.

Sus alpinos le mandan a decir
que no tienen zapatos para caminar.
“Con zapatos o sin zapatos,
a mis alpinos los quiero acá”.

“¿Qué manda, señor capitán,
Que nosotros ya llegamos?”
“Yo mando que mi cuerpo,
en cinco trozos sea cortado.

El primer trozo a mi Patria,
segundo trozo al Batallón.
El tercer trozo a mi madre
para que recuerde a su hijo.

El cuarto trozo a mi Bella,
para que recuerde a su primer amor.
El último trozo a las montañas
para que lo florezcan de rosas y flores”.

¡El último trozo para las montañas
para que lo florezcan de rosas y flores!


Traducción: Beba Assenza Parisi



Anónimo - 1918


Intérprete: Grupo vocal L´una e cinque

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com