domingo, 19 de diciembre de 2010

Renzo Cecenarro




si una gota fue el olvido
los carnavales
y las lisonjas
faltarán al desarraigo
de lo que choca contra el alma
solitos
los volcanes del pueblo
serán torrentes de folclore
finisecularmente
hay que
levantar vuelo
crecer como la invariable crueldad
y enfrentársele
con racimos de novas
y sinpensarear el amor
retribuirlo
por los parlantes del techo
a la espera del sol
y ofrecer la humilde condición
de intentar ensanchar
junto a los niños del mosaico
la nueva carta de tréboles
que proteja
bajo la lluvia
los mostradores de la sonrisa
no tienen
por qué
hacerse esperar
luego del bebedero de domingos
y del silabario donde dormíamos
es necesario apretujarnos frente a todo
sin prejuicio
ni exclusivismos



Renzo Cecenarro
Nació en Catamarca. Poeta y músico, cursa el profesorado de letras en la Universidad Nacional de Tucumán.

sábado, 18 de diciembre de 2010

León Gieco

La memoria



Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.

Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.

Todos los muertos de la A.M.I.A.
y los de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

Fue cuando se callaron las iglesias,
fue cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y que no la dejan ser
libre como el viento.

La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.



León Gieco
Argentino – 1951

Nació el 20 de noviembre de 1951 con el nombre de Raúl Alberto Antonio Gieco en una chacra cercana a Cañada Rosquín, en el centro de la provincia de Santa Fe.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Jorge Ariel Madrazo




Si esta botella -o imagen de botella-

(a la pintora Stella Vergara)


que una mano prensil pareciera elevar
ignora su esencia botella, desconoce
                                su destino
(el vino, cierto es, no bebe vino)
en antípoda rincón de la foto otras
manos reiteran el
ritual: alzan copas, brindis, café.
Añada usted a tal escena chambergos
roaring twenties,
cigarrillo pendiente de dos
dedos, inversos otros dedos
ciñen el talle de cimbreante hembra:
¿adónde hoy su sonrisa, collar
aguamarino,
terciopelo moldeando la cadera
y el varón que la ojea,
seda al cuello?
¿Mercedes Simone tal vez? ¿Alberto
Gómez será
quien ríe con bufanda?
Ha de hacer frío
en esta foto, vean: varonil chaleco
                                zorros
sobre turgentes formas. ¿Un viejo fuma
en pipa o es por pipa
fumado?
Sonríen ellos a la foto, al clic
de absurdo ayer
que –obstinado- querés tornar
presente (oscurecidas, ya,
las luces todas).
Entre sillas de Viena y espejos art-decó,
alegres de estar vivas
                                                                sonríen a la foto
las burdas calaveras.



Jorge Ariel Madrazo
El escritor argentino Jorge Ariel Madrazo nació en Buenos Aires en el año 1931 y, según confesó en alguna oportunidad, desde pequeño ya había descubierto su vocación poética.
Así fue como se embarcó en esta aventura literaria que comenzó a dejar al descubierto sus capacidades a partir de 1966, año en que empezaron a aparecer sus primeras obras, dentro de las cuales se encontraban “Orden del día”, “La tierrita”, “Breve historia del bolero”, “Espejos y destierros” y “Blues de Muertevida”, entre otras creaciones.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Adriana Kogan




Cientos de animales están cazando ahora

Cientos de animales están cazando ahora
y en su mente quieta no hay otro dibujo
/que una presa pequeña.

Cientos de árboles hermosos se están
/meciendo ahora
y hay un pino azul en el centro
y una pista de patín que se forma alrededor
/por efecto de la nieve en su acumulación.

¿De dónde llegaría, si llegara
la calma como un manto ideal en su reposo
sin paralelo real en las ideas
o un obrero trabajando la miel como
/las piedras, en su labor continua?

Si nuestro corazón verdaderamente
/ya no amara nada
ya no creyera en nada,

¿veríamos resistir a los leones del mundo,
/apiñados como rocas, con toda la violencia
/contenida entre sus músculos?
¿o en cambio veríamos lobos oscuros, cipreses altos y especies rígidas abandonar el calor y
/entregarse dulcemente a la muerte?

El movimiento anillado de nuestro pensamiento
/nos devuelve siempre a casa y
“las cosas como son”, en boca de un pájaro
/cualquiera, debiera parecernos más bien un gesto
/o un susurro,
un árbol inexpresivo cuya existencia
/se sostiene en ramas.



Adriana Kogan
Nació en Buenos Aires el 9 de agosto de 1983 en Buenos Aires.

martes, 14 de diciembre de 2010

Carlos Patiño




Esperar a esa mujer


Sabía que pasaría el tiempo
esperando a esa mujer que nunca iba a llegar;
ella tiene el sí rengo/y suele decir sí pero termina en no
porque está convencida que la vida
va a hacerle alguna jugarreta
que nada cuanto los demás dicen
se hará cierto
que será irremediable terminar caminando sola en la noche.

Desde un oscuro resorte del pasado
- si su encuentro es con un hombre -
cree que la ternura es
fatalmente
el antecesor del puñetazo.

¿Cómo decirle que vive detrás de sus murallas
acechando el golpe artero que tal vez no vendrá?

Su por las dudas le congela la piel
la repleta de púas y se trepa a su boca
convirtiendo en un no sus propios sí.



Carlos Patiño
Inédito
Nació en 1934, miembro del Grupo Barrilete.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Horacio Fontova

Que viva la chacarera



Nos matan siempre nos matan
Nos tiran con lo que tienen
Nos venden las pastillitas pa
Que no nazcan los nenes.
Pero nos queda la tierra
Pa que paguen lo que deben.

Seguimos siendo los pobres
Somos subdesarrollados
Pero basta de colonias
Ahorita estamos cansados
Antes de los españoles
Éramos civilizados.

Por eso te pido hermano
Que escuches mi chacarera
Que es música de tu tierra
Que es música verdadera
Herencia de quechuas, turcos
Raza, esperanza y bandera

Arriba los corazones
Abierta nuestra frontera
Alegría pa mi pueblo
Gente que lucha y espera
Que vivan los argentinos
Que viva la chacarera.

De a poco vamos creciendo
Nos vamos haciendo grandes
Metiendo hombro con hombro
Matando miedos cobardes
Solo peleando la vida
podemos ir pa delante.

Juntitos vayamos todos
Bailando esta chacarera
Pa poder ver al invierno
Vestido de primavera
Sacame a los que me sacan
Virgencita milagrera

Que bueno vernos contentos
Con lo poco que nos queda
Corrientes yo te devuelvo
Mi sangre chamamesera
Mandinga hizo las trincheras
Tata dios la chacarera

Arriba los corazones
Abierta nuestra frontera
Alegría pa mi pueblo
Gente que lucha y espera
Que vivan los argentinos
Que viva la chacarera



Letra y Música: Goyo Allevato - Horacio Fontova

sábado, 11 de diciembre de 2010

Alejandra Pizarnik




Sombra de los días a venir

a Ivonne A. Bordelois


Mañana
me vestirán con cenizas el alba,
me llenarán la boca de flores.
Aprenderé a dormir
en la memoria de un muro,
en la respiración
de un animal que sueña.




Moradas

a Théodore Fraenkel


En la mano crispada de un muerto,
en la memoria de un loco,
en la tristeza de un niño,
en la mano que busca el vaso,
en el vaso inalcanzable,
en la sed de siempre.




Anillos de ceniza

a Cristina Campo


Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición del sol en pequeños soles negros.
Y cuando es la noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta,
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.




Alejandra Pizarnik
de “Los trabajos y las noches” se publicó en 1965.

Obra: Rejoice - Monica Stewart

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com