el que recorre el cuerpo de una mujer y encuentra otra
el que ha visto esa mujer usando cuerpos diferentes el que ha usado las diferencias para encontrar una mujer
el que a una sola mujer le condenaron todos los cuerpos todas sus manos
(Fragmento) Mis desconocidos que (1987) De - Retórica incierta y otros poemas (2008)
XVII
El tren viene degollando el paisaje viene y viene va a descarrilar va a descarrilar el horizonte contra mi cuello alzo mi mano contra la desdicha pero me corta como un gillete gastada
...nuestro error fue ser joven en un lugar tan viejo que no quiere morir
(Fragmento) Señales de ágrafo (1990) De - Retórica incierta y otros poemas (2008)
Daniel Oronó Nació en Dolores, Pcia. de Buenos Aires en 1962.
El soldado murió golpeado. Murió golpeado por el cabo que lo tiró a puñetazos, lo forzó a levantarse y lo siguió golpeando. Finalmente, el soldado cayó de bruces y murió. Detrás de la cerca brillaron los ojos de unos niños entre los cuales siguen brillando los míos. El soldado murió callado, reprimiendo su cólera, su terror y su reclamo. ¿Cuántos soldados murieron así? Que no sea la muerte nada más que una pérdida; que se llene el mundo con las almas de los que mueren oprimidos.
había una vez un poeta portugués/ tenía cuatro poetas adentro y vivía muy preocupado/ trabajaba en la administración pública y dónde se vio que un empleado público de portugal gane para alimentar cuatro bocas/
cada noche pasaba lista a sus poetas incluyéndose a sí mismo/ uno estiraba la mano por la ventana y le caían astros allí/ otro escribía cartas al sur/ que están haciendo del sur/decía/
de mi uruguay/decía/el otro se convirtió en un barco que amó a los marineros/ esto es bello porque no todos los barcos hacen así/ hay barcos que prefieren mirar por el ojo del buey/
hay barcos que se hunden/ Dios camina afligido por el fenómeno ése/ es que no todos los barcos se parecen a los poetas del portugués salían del mar y se secaban los huesitos al sol/
cantando la canción de tus pechos/amada/ cantaban que tus pechos llegaron una tarde con un cortejo de horizontes/ eso cantaban los poetas del portugués para decir que te amo/ antes de separarse/tender la mano al cielo/escribir cartas al uruguay
que mañana van a llegar/ mañana va a llegar el barco del portugués y barrerán la tristeza/ mañana va a llegar el barco del portugués al puerto de montevideo/ siempre supo que entraba a ese puerto y se volvía más hermoso/
como los cuatro poetas del portugués cuando se preocupaban todos juntos por el hombre de la tabaquería de enfrente/ el animal de sueños del hombre de la tabaquería de enfrente/ galopando como don josé gervasio de artigas por el hambre mundial/
el portugués tenía cuatro poetas mirando al sur/al norte/al muro/al cielo/ les daba a todos de comer con el sueldo del alma/ él se ganaba el sueldo en la administración del país público/ y también mirando el mar que va de lisboa al uruguay/
yo siempre estoy olvidando cosas/ una vez me olvidé un ojo en la mitad de una mujer/ otra vez me olvidé una mujer en la mitad del portugués/ me olvidé el nombre del poeta portugués/
de lo que no me olvido es de su barco navegando hacia el sur/ de su manita llena de astros/ golpeando contra la furia del mundo/con el hombre de enfente en la mano.
Juan Gelman De Hacia el sur; Roma, 1981-1982).
Nació en Buenos Aires —en el histórico barrio de Villa Crespo— en 1930. Su primera obra publicada, Violín y otras cuestiones, prologada entusiastamente por otro grande de la poesía, Raúl González Tuñon, recibió inmediatamente el elogio de la crítica. Considerado por muchos como uno de los más grandes poetas contemporáneos, su obra delata una ambiciosa búsqueda de un lenguaje trascendente, ya sea a través del "realismo crítico" y el intimismo, primeramente, y luego con la apertura hacia otras modalidades, la singularidad de un estilo, de una manera de ver el mundo, la conjugación de una aventura verbal que no descarta el compromiso social y político, como una forma de templar la poesía con las grandes cuestiones de nuestro tiempo. Fue obligado a un exilio de doce años por la violencia política estatal, que además le arrancó un hijo y a su nuera, embarazada, quienes pasaron a formar parte de la dolorosa multitud de "desaparecidos". En 1997 recibió el Premio Nacional de Poesía. Su obra ha sido traducida a diez idiomas. Reside actualmente en México, aunque "Volver, vuelvo todos los años, pero no para quedarme. La pregunta para mí no es por qué no vivo en la Argentina sino por qué vivo en México. Y la respuesta es muy simple: Porque estoy enamorado de mi mujer, eso es todo". Perdonando tamaño romanticismo, la ciudad de Buenos Aires lo honró recientemente con el título de ciudadano ilustre.
Estoy obsesionado con dos ojos de viento, que soplan suavemente su melodía eterna, y parecen desaparecer entre mis palabras frágiles. Obsesión, de buscar planetas en los andenes de tu cuerpo, mientras te espero carcomiendo los pasos de un sendero en tu mirada. Cuento hasta mil y vuelvo, solo para ver si esta vez te encuentro. Obsesión, impacienta los cielos que se chocan y se funden, deseo, de una voz tan frágil, que derrumba los cimientos de un viejo corazón. Y es que mi sombra me envuelve y tu figura me desvela, y me hace pintar las paredes con los crayones de mi mente. Me he vuelto un fanático de tu sueño, un señuelo ante tu momento, un idiota entre tus caricias. Y cada vez más sólo, me encierro entre cartas que mandas en secreto escritas con palabras inexistentes y gritos huracanados, donde dos ojos de viento me confiesan, que mis manos de espejo también se han vuelto una obsesión.
Gastón Bernstein Quilmes (1993)
Realizó talleres literarios infantiles y juveniles en la "Biblioteca Mariano Moreno de Bernal". Primer premio concurso Intercolegial Nacional, Homenaje a Julio Cortázar (2006)
Ella tapa la ventana, oculta la calle. En la cortina doblada visualiza un cuerpo, de mujer, el que quiere, otro, cualquiera.
No, ella no lo ve. La que ve soy yo.
La verdadera ella cuelga de sus oídos un retorcido clavel azul. Yo, palabras necias. En sus labios entierra tu sangre.
Yo bebo sonidos huecos, los trago como faroles que alumbran a los presos de mi garganta.
Ella, la completa ella, se aprende tu cumpleaños de memoria. Tiene un piano encarnado, un piano de cola que s e e s t i r a y rompe las cuatro paredes para seguir agigantándose. Ella desliza su figura entera sobre el piano en llamas negro como un cuervo y viaja a otra habitación, la que quiere, cualquiera menos la mía.
Ayelén Rocío Araujo Quilmes (1995) Realizó talleres literarios en la "Biblioteca Mariano Moreno de Bernal" y con la poeta Liliana Souza (2009)
Queremos un ring para dios pero dios se recuesta contra las cuerdas permanece quieto sin responder al árbitro nadie podría pegarle sin ser considerado maricón pero entonces no hay box ni riña teológica que lo saque de ahí el ring es enorme a los ojos de los incrédulos se tiran golpes sobre dios la lona alberga a una multitud de caídos no hay triunfo sino presas del KO de dios la mirada de él está húmeda el protector inguinal es de cuero virgen esa mirada de él dramatiza que no habrá golpes pero se posa sobre los caídos como al descuido generaciones de caídos no creemos en dios sino en sus golpes de KO su mirada húmeda su protector de cuero virgen.
Cristian Aliaga Nació en Darregueira, Buenos Aires, en 1962. Fundó la Editorial Universitaria de la Patagonia, que dirigió durante una década. Es profesor e investigador en Comunicaciones en la Universidad Nacional de la Patagonia (Comodoro Rivadavia) y dirige Espacio Hudson, Centro de Artes & Cultura, en Lago Puelo. Publicó, en poesía, Lejía (Último Reino, 1988; primer premio de Literatura "30° Aniversario del Fondo Nacional de las Artes"); No es el aura de Kant (U. R., 1992); El pasto azul (U.R., 1996); Estancia La Adivinación (U.R., 1998) y Estrellas en el vidrio. Antología personal (Colihue, 2003). Su libro de crónicas Música desconocida para viajes, con prólogo de Francisco Madariaga, fue publicado por Ediciones Deldragón en 2002.
El equilibrista no sabe vivir de a pie; con puntualidaddemencial de trapecio en trapecio su ser pájaro no admite derrotas.
Subido al vacío sin pestañar, noche tras noche se emborracha de aplausos para nacer de nuevo.
Por vanidad, desamparo o vaya a saber porqué, negar la gravedad a dos pasos del cielo y sin red, erotiza su vocación alada.
Insaciable celebrando la consistencia del aire como si el peso de vivir ya no existiera dispuesto a todo vuela.
Más tarde, en el espejo de su camarín él, que nunca aprendió a existir se busca y no se encuentra; para su adentro todo es posible, acaso, en el percance de vivir ¿el mundo no es un nido?
Jorge Prieto De "Álbum de esperas y otros asuntos" (2010) Contacto con el autor - email:mjorgeprieto@hotmail.com
Participó de Talleres Literarios (I. Blastein, H. Constantini, I. Lublin y en especial con los poetas Gianni Siccardi y Marcos Silber. Actualmente prepara un libro de Microrelatos. Estos poemas son del libro Álbum de esperas. (Ediciones El Mono Armado)