lunes, 20 de marzo de 2017

Juan Cunha








El porqué de ciertas palabrotas (I)



Porque puestos a ver las relaciones
Que aún nos aúnan Palabra a estas alturas
Habrán de parecerte un tanto impuras
Si tal vez te relaje en mis renglones

Entre choques insultos pescozones
Se han de arrugar verás muchas linduras
Al menos entre apuros y apreturas
Me has de oír carajear a borbotones

Qué te queda dirásme a ser sincero
De aquel inocentón decir primero
Voz tibiecita toda temblorosa

Pues hoy es la patada el manotazo
La mordedura  el golpe el arañazo
Y entre tales lindezas va la cosa.



El porqué de ciertas palabrotas (II)



Le mires desde dentro o desde fuera
En todo mirás duro encontronazo
Que insulto va y viene salivazo
Y es lo que ves a diario y dondequiera

Si la disputa arrecia y como quiera
Que ha sido más o menos siempre el caso
La violencia te sale a cada paso
Y violento se vive aunque no quieras

Ya las palabras ves no son aquéllas
Que volaban de pájaros a estrellas
Y que de siempre puso la poesía

Hoy sumale a una vida devaluada
Carencias decadencia y carestía
Y a ver si te mandás flor de puteada.




Juan Cunha
De "Alta marea y otros poemas" - Ed. CEAL – 1983



Uruguayo (1910 – 1985)


Autodidacta,  desarrolló parte de su obra con elementos del surrealismo, mezclando estrofas clásicas con un estilo propio que identificó siempre sus versos.
Su obra poética se inicia con : "El Pájaro que vino de la noche" (1929) y luego "Guardián oscuro" (1937); "Cuaderno de nubes" (1945); "Variación de Rosamía" (1952); "Niño solo" (1956);  “Tierra perdida" (1959); "A eso de la tarde" (1961); "Pastor perdido" (1966); "De cosa en cosa" (1968); "Palabra cabra desmandada" (1971); "Enveses y otros reveses" (1981); "Plurales" (1984) y "Árboles" (1985). Murió en Montevideo


Obra: S/título – Silvia López Bravo (Uruguay)

domingo, 12 de marzo de 2017

Ane Santiago





No duele


Podría admitir en voz baja
mi pánico frente al fallo.
Que la variable no exacta
sea también la que llegue
a desequilibrar el sistema.

Y entonces…
entonces estoy yo.
Quieta y asustada en una esquina,
como siempre.
Con diez años todavía,
el pecho hinchado,
los ojos rojos,
poniendo cara de fuerte:
“No duele, Ama.
No duele”.
Y al final casi me creo
que deja de doler.




Qué puteada

Que te quieran tanto
pero no sepan cómo.



5

Te fuiste,
le puse febrero a tu nombre,
y a ti fecha de caducidad.
Que seas un mes malo al año
siempre será mejor que perderte.




Ane Santiago
España – 1994

De: Cartas a ninguna parte - Ed. Montena – 2016


Nace en Vizcaya y vive hasta sus nueve años en Burgos, mudándose entonces a Barcelona, donde reside actualmente. En 2010, a la edad de 16 años, escribe su primera novela Cartas a Ninguna Parte al mismo tiempo que trabaja en su blog literario.
Actualmente cursa segundo año de Publicidad y Relaciones Públicas y se encuentra inmersa en distintos proyectos literarios.


jueves, 2 de marzo de 2017

Eduardo Mileo





Sueño con poeta



Como un punto en el misterio vaga
por el rumor de sus vísceras.
No es que se haga el sordo
ni que demore el momento.
Es lenta la tarea
de la encrucijada.

Mira las hormigas
llevando su pálido palito,
añora el químico destajo de su rastro.

“No mires dentro del aljibe – piensa –
estás en el fondo.
No bebas nada del pozo.
El corazón es una noche oscura.
Hemos caído del alma.
La pasión es un fondo sin agua.

No mires dentro de los ojos:
no hay tinta en la pupila.
La caída no tiene corazón.
El vértigo es un viento en la garganta.
No tiene aljibes el desierto.

Estás en el fondo.
No bebas nada de la sombra.
El corazón es un poema oscuro.”




Eduardo Mileo
Argentino – 1953



De: Poemas del sin trabajo
Ed. en Danza – 2007


Obra extraída de: neo club press Miami (s/d de autor)

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com