sábado, 21 de julio de 2012

Javier Piccolo














Media autocrítica


clase media
estancada a mitad
de deseo
entre la nada
y el de nada

clase medio
sin fin específico
justificando siempre
la causa propia
en el dolor ajeno

clase media
siempre va a medias
agarrando su mitad primero

clase medida
con sueños medidos
por despertadores
vidas medidas
por jornadas laborales
amores medidos
por turnos de telos
gastos medidos
por oficiales bancarios

clase media
inventa epimedias
como la depresión
o el estrés

clase miedo
insegura por naturaleza
corre primero

ante las balas de arriba
se agacha primero
si las balas siguen
para los de abajo
y no duda
en pedir bala
cuando le duele el bolsillo

clase media
cree que escribe
y solo lee la mitad en blanco
de sus medias tintas

clase mierda
con la panza tan llena
de productos light
y la boca tan light
de ideas digeridas
pensando igualmente
en calorías
o filosofías
pronunciando igualmente
la palabra
márketing
o revolución

clase media
entre la espada y la pared
hasta que tome la espada
y derribe la pared
o viceversa
que con esta clase
nunca nos sabemos





Sobre qué regalar a los niños

a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

no gasten
en sonajeros que aturden
en móviles paralíticos
en muñecos castrados

a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

no piensen
en algo útil
como pañales
o biberones
fáciles placebos
no regalen ficciones

porque
a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

no es necesario que sea nuevo
ni con muchos colores
un mundo
cualquiera
debería bastar

un mundo blando
por ejemplo
para que chupe
como pan duro

un mundo usado
chato
o redondo

y hasta gastado
también sirve
para que juegue

un mundo limpio

a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

un mundo con otros niños
que cuando nazcan
se regalen mundos
y caricias
entre ellos

un mundo como una utopía
por si quieren
hacer la revolución
o jugar a la mancha

un mundo mudo
para que le inventen
cada sonido

a cada niño
cuando nace
se le debería regalar un mundo

pero ese mundo
nunca debería ser
colgado de un hilito
sobre la cuna o la cabeza
dejándolo
tan inmóvil
tan lejos
tan divertido
e inalcanzable




Javier Piccolo
Provincia de Mendoza. Por puro capricho, se le dio por nacer en 1984 en Febrero. Y por joder nomás, se le ocurrió venir al mundo el día 29, como para festejar con ñoquis pero cada 4 años.

2 comentarios:

Juan dijo...

¡muy bueno!

Fernando Delgado dijo...

si Juan muy buena poesía, un gran abrazo.

Fernando

Poesía del Mondongo

A todos, gracias por compartir este espacio

Email: fernando1954@gmail.com